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Informe anual sobre la economía El Banco de España propone usar los fondos europeos para reformar el despido y lanzar la 'mochila austriaca'

La entidad advierte en su informe anual de que los niveles de desigualdad en la sociedad española, que eran ya "elevados" antes de la pandemia, aumentarán previsiblemente como consecuencia de ella y lanza varias propuestas, entre ellas una reforma fiscal "integral", con fiscalidad verde y revisión de beneficios fiscales, y ampliar el IMV.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en una comparecencia en el Congreso de los Diputados. EFE/ Fernando Alvarado
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en una comparecencia en el Congreso de los Diputados. Fernando Alvarado / EFE

El Banco de España advierte en su informe anual sobre la economía de que los niveles de desigualdad en la sociedad española, que eran ya "elevados" antes de la pandemia, aumentarán previsiblemente como consecuencia de ella, y pide políticas de redistribución de la riqueza más eficaces.

Por eso, la entidad aboga por analizar las distintas políticas de transferencias sociales que están en vigor en diversos ámbitos de la Administración Pública, incluidas la sanidad y la educación, así como el funcionamiento del sistema impositivo.

Sin embargo, entre sus recetas el Banco de España plantea corregir la desigualdad de los trabajadores temporales con un sistema mixto que combine la rebaja a la mitad del coste por despido con el establecimiento de un fondo de capitalización individual nutrido por las empresas, pero implantado con ayuda del Estado y los fondos europeos. Es lo que se denomina la mochila austríaca.

No es la primera vez que el Banco de España sugiere la implantación de la denominada mochila austríaca, planteada ya en la reforma laboral socialista de 2010, pero en esta ocasión calcula el hipotético coste de implantación, superior a los 9.000 millones de euros, y propone que el Estado financie unos 8.000 millones con cargo, al menos parcial, a los fondos europeos.

El informe anual de la entidad repasa los retos estructurales que afronta la economía tras la pandemia, entre los que sitúa la corrección de la brecha en el nivel de protección de los trabajadores con contrato temporal y aquellos con contrato fijo.

Señala que los trabajadores temporales, entre los que se incluyen colectivos más vulnerables como los jóvenes o los trabajadores con menor formación, han soportado "de manera desproporcionada" la destrucción de empleo durante las últimas décadas porque su despido es más barato, patrón que también se ha observado en la crisis actual.

Para solucionarlo el Banco de España habla de distintas opciones, como el contrato único con coste por despido creciente, pero analiza en detalle el modelo austríaco porque considera que es menos desigual, incentiva la movilidad, no genera tensiones de liquidez a las empresas y traslada las decisiones del despido a cuestiones de eficiencia y no de costes.

La entidad plantea que las empresas aportarían al fondo individual de cada trabajador seis días por año trabajado, un importe que sería deducido de la indemnización a abonar por el empleador en caso de despido.

El trabajador podría hacer uso del dinero acumulado en el fondo en caso de despido, para formación o para la jubilación.

El modelo de cálculo –que toma datos de 2013 a 2016– asume una reducción del 50% de los costes actuales de despido y finalización del contrato, pero manteniendo los derechos de indemnización que los trabajadores hubieran acumulado antes de la reforma, lo que da lugar a un sobrecoste para su implantación en cuatro años de 9.000 millones.

Para cubrir esa brecha propone que el Estado financie de forma decreciente durante cinco años las contribuciones empresariales: cinco días por año trabajado el primer año, cuatro días el segundo año, tres días el tercer año, dos días el cuarto año y 1 día el quinto año, con un coste total de 8.660 millones, que podrían ser pagados con los recursos del programa 'Next Generation EU'.

El Banco de España reconoce que su planteamiento tiene "algunas limitaciones", ya que los datos utilizados son de un periodo de recuperación económica y porque las empresas con más despidos podrían verse relativamente favorecidas.

Otras propuestas: ampliar el IMV y la fiscalidad verde

Además de estas propuestas en el ámbito laboral, el Banco de España también hace otras propuestas: por ejemplo, cree que podría resultar adecuado considerar una posible extensión del Ingreso Mínimo Vital (IMV) a algunos colectivos que, de acuerdo con el diseño inicial de este instrumento, no son elegibles, pero que también se encontrarían en situación de riesgo de pobreza extrema.

También asegura que mitigar los efectos adversos que supone la desigualdad también exige favorecer un incremento estable de la oferta de vivienda en alquiler, según el Banco de España, que apuesta por favorecer un incremento sostenido de la oferta de vivienda de alquiler, lo que contribuiría "a evitar un aumento excesivo del precio de los alquileres".

Por último, el Banco de España ve conveniente una revisión "integral" del sistema tributario para conseguir que la recaudación fiscal sea "suficiente" para financiar el nivel de gasto que se pretende acometer, y en este punto aboga especialmente por la fiscalidad verde en línea con las propuestas del Gobierno, así como por revisar el conjunto de beneficios fiscales de las diferentes figuras tributarias.

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