Beneficios multimillonarios, privilegios extraordinarios: así funciona el dopaje financiero a la banca
Las seis principales entidades financieras ganan en conjunto la cifra récord de 25.453 millones entre enero y septiembre de este año, un 7,6% más que en el mismo periodo de 2024.
"Si el Estado cobrara a los bancos en función del riesgo que realmente comporta su actividad, sus beneficios se verían considerablemente dañados", afirma el economista Carlos Sánchez Mato.

Madrid--Actualizado a
Hablar de los millonarios beneficios de la banca española dejó de ser noticia hace tiempo. Cualquier cifra económica relacionada con los bancos produce vértigo. Las seis principales entidades financieras de España —Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja— ganaron en conjunto la cifra récord de 25.453 millones de euros entre enero y septiembre de este año, un 7,6% más que en el mismo periodo de 2024. Otra cifra mareante: los tres grandes bancos españoles — Santander, BBVA y CaixaBank— reparten este mes de noviembre casi 5.000 millones de euros en dividendos entre sus accionistas.
El negocio de la gran banca siempre ha sido muy lucrativo, pero en los últimos años parece haber cogido velocidad: entre 2019 y 2024 ha duplicado sus beneficios y desde el año 2021 bate año tras año su récord de ganancias. 2025 no va a ser distinto en ese sentido: los analistas ya dan por descontado que los beneficios de las seis grandes entidades se irán por encima de los 32.000 millones de euros cuando concluya el año.
El gran negocio de los bancos se asienta en el margen de intereses y el cobro de comisiones. Ambos conceptos representan más del 80% de sus ingresos operativos. El margen de intereses es la diferencia de lo que cobran los bancos por otorgar crédito y la remuneración que ofrecen por los depósitos y el ahorro de sus clientes. Nadie en Europa exhibe un margen tan alto como las grandes entidades españolas: a falta de conocer los datos del Banco Sabadell, los otros cinco grandes han ingresado 61.546 millones entre enero y septiembre de 2025 por este concepto.
Las comisiones también están por las nubes y en la caja de las entidades financieras han entrado 20.424 millones de euros en los nueve primeros meses del año.
"Los bancos siguen manteniendo altas las comisiones a pesar de la bajada de los tipos, y el margen de interés ya no se está estrechando, que es lo que temían ellos. Además, la remuneración de los depósitos está ahora muy baja", explica Antonio Gallardo, responsable del servicio de estudios de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), para explicar por qué la banca sigue ganando dinero incluso en contextos que no le son tan favorables.
El tan manido aforismo de "la banca siempre gana" es más cierto que nunca. Pero también esconde otra realidad: los enormes y casi ilimitados privilegios, incluso políticos, de los que goza el sector y que explican en buena medida sus ingentes beneficios.
Esos privilegios se concretan en dos ideas, según recoge el libro El cuento del dinero y los bancos como no te lo habían contado antes (Editorial Marcial Pons), escrito en 2021 por el profesor de Economía Financiera Jorge Pérez Ramírez: por un lado, los bancos gozan del privilegio de crear dinero de la nada y, por otro, siempre que tienen problemas de solvencia son rescatados por el Estado. No todos los sectores económicos pueden decir lo mismo.
"Hay un hecho objetivo: los beneficios tan extraordinarios que está obteniendo la banca en una gran parte se producen gracias a ayudas de diferente tipo que recibe del Banco Central Europeo, del Banco de España y del Gobierno", confirma el economista Juan Torres, catedrático jubilado de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla.
Torres sostiene que desde los poderes públicos no se trata igual a los bancos que a otros sectores y habla claramente de "dopaje" a la banca: "Es imprescindible desde el punto de vista de la salud de los mercados que haya plena transparencia sobre esos dopajes que recibe la banca y que se someta a los mismos criterios de capacidad de pago que se establecen sobre el resto de los sujetos económicos".
Torres se refiere, por ejemplo, al favorable trato fiscal que se dispensa a los bancos. Tanto es así que los últimos datos consolidados del Impuesto de Sociedades confirman que en el año 2023 —último dato disponible— la banca solo pagó un 4,26% sobre sus ganancias.
El catedrático sevillano explica también que la banca se aprovecha de su posición de prevalencia en el sistema financiero y de la falta de competencia. "El crédito es un recurso de primera necesidad para las empresas y las familias, y la banca, viviendo a base de privilegio, lo restringe artificialmente de forma permanente. Habría que establecer unas normativas que de una vez para siempre eliminen esos privilegios que son incompatibles con una economía de mercado y con la competencia".
Esta línea argumental es compartida por el economista y profesor Carlos Sánchez Mato, auténtico estudioso del sistema bancario español y autor de la tesis doctoral El papel de las ayudas públicas en el funcionamiento del sector bancario privado: ¿Medidas excepcionales o dependencia estructural? Estudio del caso español (1980-2019).
En conversación con Público, Sánchez Mato explica que lleva años acumulando datos de forma constante y disciplinada sobre los bancos españoles desde su época de estudiante, y nunca ha dejado de hacerlo. Según sus cálculos, entre 1980 y 2024, los bancos han ganado 430.772 millones de euros solo con su negocio en España y han recibido 1,42 billones de euros en saneamientos, rescates y ayudas implícitas al sector. El propio Sánchez Mato lo explicó en X hace un par de meses.
La banca vuelve a ser noticia por sus resultados récord.
— Carlos Sánchez Mato🔻✳️ (@carlossmato) July 31, 2025
Pero lo mismo no sabes que durante los últimos 45 años el coste de los rescates y las ayudas implícitas proporcionadas al sector triplica sus beneficios netos.
Hay algo claro:
Sin auxilio público no podrían funcionar
🧵 pic.twitter.com/N3NgwucLsQ
Sánchez Mato distingue entre ayudas "explícitas" e "implícitas" a la banca. "Las ayudas explícitas todo el mundo las conoce y se producen en los momentos de crisis, es decir, cuando hay que rescatar a una entidad y meter dinero público en el sector bancario".
"Las ayudas implícitas ocurren de forma un poco más discreta. La más evidente es lo que sucede con el fondo de garantía de depósitos, que no cobra lo suficiente a los bancos por su aval. De hecho, en 2024 y 2025 las entidades bancarias no han pagado nada al sistema de garantía de depósitos. ¿Y por qué no pagan? Porque se considera que con poner 9.000 millones de euros hay suficiente para cubrir los riesgos. Con eso no hay ni para empezar. Solo el Banco Sabadell tiene 130.000 millones de euros de depósitos asegurados. Si el Estado cobrara a los bancos en función del riesgo que realmente comporta su actividad, sus beneficios se verían considerablemente dañados", sostiene Sánchez Mato.
El Estado está ahora mismo avalando más de 900.000 millones euros en depósitos asegurados, hasta 100.000 euros por titular y banco. Por eso, Sánchez Mato no alberga ninguna duda de que de producirse otra crisis los bancos tendrán que volver a ser rescatados. El último rescate, tras la crisis en 2008, le costó al Estado 60.000 millones, más de 100.000 si se cuentan los avales. "A lo largo de diferentes momentos históricos, los diferentes gobiernos se han negado a presionar a las entidades bancarias para que paguen el riesgo que supone su auxilio cuando vienen mal dadas. Es evidente que hay mucho dinero en juego. El sector bancario lo que tendría que hacer es pagar a precio de mercado los servicios que les presta el Estado, pero sólo pagan un 0,17% de interés por ese aval público", se queja Sánchez Mato.
"Pero lo peor de todo es que el negocio bancario se basa en la protección estatal, incluido impuestos muy bajos. Eso, para los Estados, es como tener una espada de Damocles permanentemente sobre la cabeza", concluye Sánchez Mato.


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