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Coronavirus Europa permitirá más espacio fiscal para gastar en sanidad y apoyar a trabajadores y pymes ante la crisis del coronavirus

El próximo lunes, los ministros de los Veintisiete prevén aprobar un plan de flexibilidad para que las capitales puedan invertir recursos en la lucha contra la pandemia con menos miedo a incumplir las reglas de déficit europeas. España ya ha anunciado un plan de 18.225 millones de euros contra la enfermedad.

Banderas de países miembros de la UE frente al Parlamento Europeo en Estrasburgo. PATRICK SEEGER (EFE)
Banderas de países miembros de la UE frente al Parlamento Europeo en Estrasburgo. PATRICK SEEGER (EFE)

En la pelea contra el coronavirus, cada país europeo está haciendo la guerra más bien por su cuenta. Sin embargo, a la vez que la enfermedad se va extendiendo por todos los países europeos, los Gobiernos quieren empezar a coordinarse. El primer paso concreto será la previsible aprobación el próximo lunes de una relajación de las normas fiscales a nivel europeo para que las capitales tengan espacio para reforzar la sanidad y apoyar a los trabajadores y pequeños empresarios ante la crisis.

La cuestión ahora es si ese impulso se limitará solo a luchar contra el virus, como defiende el equipo de la vicepresidenta de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, que se ha alineado con Alemania y otros países del norte en este asunto. El equipo de la ministra quiere una mayor flexibilidad que "pueda compensar el efecto del virus" pero teme que una relajación excesiva de las reglas genere "comportamientos irresponsables". Calviño quiere que la flexibilidad se limite de momento a la ya prevista en las cláusulas el Pacto de Estabilidad y Crecimiento en caso de emergencia.

España salió del brazo correctivo del proceso de vigilancia por déficit excesivo de Bruselas solo en junio de 2019, tras diez años de control férreo, y no quiere que otros países como Italia, con 134,8% de deuda pública, aprovechen la crisis del coronavirus para endeudarse mucho más. En cambio, el argumento de los italianos, apoyados por Francia, es que hay que ir más allá y aprovechar para lanzar un plan de estímulo más general, con el potencial de relanzar la economía después del socavón de estos días.

Los líderes ya aprobaron un paquete de ayudas de 25.000 millones de euros a nivel europeo para reforzar la sanidad y apoyar a los que más sufrirán la crisis

La decisión de hasta dónde llegará ese paquete de estímulo llegará el lunes, cuando Calviño y sus homólogos europeos se verán en una reunión del Eurogrupo en Bruselas, a pesar de que la mayor parte de los encuentros de ministros europeos previstos para los últimos días se han anulado debido a la enfermedad. Incluso los jefes de Estado y Gobierno se vieron este martes por videoconferencia, en lo que fue el primer Consejo Europeo a distancia de siempre.

En esa llamada los líderes ya aprobaron un paquete de ayudas de 25.000 millones de euros a nivel europeo para reforzar la sanidad y apoyar a los que más sufrirán la crisis, como los trabajadores y las pequeñas y medianas empresas. No es dinero nuevo. Se trata de una redirección de fondos estructurales ya comprometidos a los países, pero que no han podido gastar hasta ahora. Del total, 7.500 millones se liberarán de manera inmediata. Los jefes de Estado aprobaron las líneas generales, y será el lunes cuando los ministros de Economía vayan a la letra pequeña del paquete.

El equipo de la ministra Calviño cree que este fondo de respuesta es "justificado" pero "insuficiente" y querría que haya algo de dinero fresco, de manera que no sea un mero ejercicio de creatividad contable. El Gobierno quiere además que Bruselas eche mano del Banco Europeo de Inversiones, para que ayude a dar préstamos blancos a pymes y bancos sedientos de liquidez en un momento en el que muchos tendrán dificultades para pagar las facturas a final de mes.

Los ministros también tratarán de acordar una respuesta algo más coordinada ante la crisis. Entre las posibilidades que habrá sobre la mesa, medidas comunes de apoyo a los que puedan perder su empleo y para reforzar la asistencia sanitaria. Es muy posible que también se permita el retraso de plazo en el pago de impuestos "en los casos más justificados" y medidas para facilitar liquidez a los sectores afectados.

El equipo de la ministra Calviño cree que este fondo de respuesta es "justificado" pero "insuficiente"

Todos están de acuerdo en las medidas a corto plazo: hay que "aprovechar la flexibilidad de las cláusulas que ya existen para eventos inusuales y reforzar las inversiones en sanidad y dirigir medidas a sectores afectados", apuntan desde el ministerio de Economía.

Lo que no está tan claro es que a medio o largo plazo vaya a haber más flexibilidad, en una crisis que el ministerio aún cree que es "pasajera", aunque reconocen que hasta finales de este mes o el próximo no tendrán datos suficientes para evaluar el impacto de la crisis del coronavirus. El equipo de Calviño no descarta que, con más datos, y en función de lo rápido que se pueda capear el temporal, acaben apoyando un impulso fiscal más potente. De momento, ya reconocen que el impacto se notará en forma de "U" en los gráficos de crecimiento y no en "V" como se pensaba hasta ahora.

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