El crédito sufre los efectos de la guerra de Irán: la banca endurece las condiciones y baja la demanda
La Encuesta de Préstamos Bancarios publicada por el BCE alerta de la bajada de los préstamos a empresas y particulares en el arranque de 2026 y señala al conflicto en Oriente Medio como factor desencadenante.
"La encuesta es un aviso porque otros años no se observa una caída tan pronunciada como ahora", explica Julio Rodríguez, miembro de Economistas Frente a la Crisis y experto en banca.

Madrid--Actualizado a
Pedir un crédito en Europa es más difícil ahora que a finales del año pasado tanto para las empresas como para los particulares. Los bancos de la eurozona aumentaron las restricciones para la concesión de préstamos o líneas de crédito a empresas durante el primer trimestre de 2026 como no lo hacían desde el año 2023. La banca europea —y por ende, la española— también endureció los criterios de concesión de hipotecas y elevó las condiciones para los créditos al consumo hasta alcanzar las condiciones más exigentes de los últimos tres años. Este endurecimiento coincide con un descenso de la demanda de préstamos, que desde enero se ha reducido de manera perceptible.
Esas son las principales conclusiones de la Encuesta de Préstamos Bancarios (EPB) publicada este pasado martes por el Banco Central Europeo (BCE) y difundida por el Banco de España. Dicha encuesta, que el BCE realiza cuatro veces al año entre 161 bancos europeos para comprender mejor el mercado crediticio, señala que el conflicto en Oriente Medio, el encarecimiento de la energía, la incertidumbre que se ha trasladado a los mercados internacionales y una menor tolerancia al riesgo son los principales factores que presionan al mercado del crédito, según reconocen las propias entidades financieras.
Julio Rodríguez, miembro de Economistas Frente a la Crisis y experto en bancos, confirma que en el arranque de 2026 los bancos se han vuelto "más conservadores" a la hora de prestar dinero, pero también apunta que "hay un descenso de la demanda de crédito por parte de los clientes".
"Aunque puede haber algo de estacionalidad en el primer trimestre, la encuesta del BCE es un aviso porque otros años no se observa una caída tan pronunciada como ahora tanto de los créditos concedidos como de la propia demanda de crédito, sobre todo entre las empresas", añade Rodríguez en su análisis.
Los datos de la encuesta del BCE son claros: los bancos encuestados informaron de un ligero descenso en el caso de los préstamos o líneas de crédito a empresas, un 2% menos, frente a las expectativas de un aumento de la demanda señaladas en la encuesta anterior, que preveían una subida del 6%.
Aunque ya hace tiempo que los bancos endurecieron las condiciones del crédito, las entidades financieras no contaban con la guerra en Irán. No entraba en el guion. "En comparación con las expectativas que las entidades bancarias tenían hace tres meses, los criterios de concesión se ajustaron a lo esperado en el caso de los créditos a hogares para adquisición de vivienda, mientras que, en el resto de segmentos, el comportamiento ha sido más desfavorable de lo previsto", afirma la nota de prensa del Banco de España.
El experto consultado por Público tiene claro que la guerra desencadenada por Donald Trump en Irán explica en buena medida la nueva coyuntura. "En este momento estamos asistiendo a una posición mucho más conservadora tanto de los demandantes de crédito como de los bancos derivada de la situación geopolítica", sostiene Rodríguez.
De acuerdo con los datos de la EPB, un 10% de los bancos que el BCE ha encuestado reconoce haber endurecido los estándares (criterios para concederlos) de los créditos a las empresas en el primer trimestre, sobre todo a aquellas relacionadas con un alto consumo energético y a Oriente Próximo.
"El cierre del Estrecho de Ormuz no solo provoca un aumento del precio del petróleo, sino que incluso puede provocar problemas de suministro. Estados Unidos no los tiene, pero el resto del mundo, sí y todos los actores implicados optan por actitudes más conservadoras", ilustra Rodríguez.
Presión sobre el mercado hipotecario español
Esas actitudes más conservadoras se notan en la concesión del crédito. Menos demanda de las empresas y condiciones más duras por parte de las entidades de crédito. Pero. como se ha apuntado antes, esta coyuntura no solo afecta a las empresas. "En el primer trimestre de 2026 los criterios de concesión de préstamos se endurecieron en los tres segmentos", explica el Banco de España en una nota de prensa. Los tres segmentos son, además de las empresas, el mercado hipotecario y los créditos al consumo.
Según la encuesta del BCE, un 2% de los bancos de la eurozona endureció en el primer trimestre los criterios de concesión de hipotecas. La percepción del riesgo influyó en el endurecimiento de los criterios de concesión de crédito para comprarse una casa. Entre las mayores economías del euro, los criterios de concesión de hipotecas se endurecieron en Alemania y España, y se mantuvieron sin cambios en Italia y Francia, apunta el BCE.
Un 2% de los bancos de la eurozona endureció en el primer trimestre los criterios de concesión de hipotecas, según el BCE
Las entidades apuntan que el deterioro de la confianza del consumidor y la evolución de los tipos de interés contribuyen negativamente a la demanda de hipotecas, que es el sector que más ha notado la bajada de la demanda. En este sentido, el mercado hipotecario español no se ha librado de las consecuencias de la crisis en Oriente Medio. La guerra en Irán interrumpió de forma abrupta una tendencia a la baja del Euríbor y ha devuelto al sector a "un escenario de máxima inestabilidad e imprevisibilidad", apuntan algunos expertos. Con un euríbor al alza, el escenario desplaza el foco de los compradores hacia un esfuerzo financiero mayor, lo que también detrae la demanda. Alguno expertos incluso se atreven a señalar la situación ha dado un vuelco radical en apenas tres meses.
Pese a todo, el endurecimiento de los criterios de concesión de crédito para préstamos hipotecarios se ajustó en general a las expectativas de los bancos, apunta la encuesta del BCE. En este sentido, Rodríguez advierte que desde principios de este año el mercado de los créditos para vivienda ya venía ralentizándose. "En los dos años anteriores los créditos al comprador de vivienda habían crecido en España como un 20%. El crecimiento del crédito está siendo más prudente en estos últimos meses", señala el miembro de Economistas Frente a la Crisis.
Donde el endurecimiento de las condiciones es más visible es en el crédito al consumo. La propia encuesta del BCE reconoce que en este sector el ajuste es mayor de lo previsto. Un 15% de los bancos de la eurozona endureció los estándares de crédito de consumo y otros préstamos a los hogares.
La demanda de crédito al consumo y otros préstamos a hogares disminuyó notablemente: un 11% tras un ligero descenso en el trimestre anterior y en contraste con las expectativas de los bancos que apuntaban a un ligero aumento del 2%.
Las previsiones para los próximos meses auguran que la situación empeorará. La encuesta señala que para el segundo trimestre de 2026, los bancos prevén que los criterios de concesión de crédito se endurezcan aún más tanto para los préstamos hipotecarios como para el crédito al consumo. Ese endurecimiento arrastrará consigo nuevas caídas en la demanda de préstamos hipotecarios, que bajarán un 20% y del crédito al consumo, que mostrará un descenso del 9%, según las previsiones.
"Lo peor es que para el segundo trimestre las previsiones de la encuesta revelan un empeoramiento, que va a persistir, lo cual no me extraña por la impacto que está teniendo la guerra en Irán sobre el precio del petróleo y de los suministros. Muchas actividades pueden verse afectadas como consecuencia de esta evolución", concluye Julio Rodríguez.


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