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El Gobierno rechaza compensar a Aena por por los costes derivados de la pandemia

El gestor de la red de aeropuertos, participado al 51 % por el Estado, reclamaba algún tipo de compensación o subvención para evitar así repercutir los costes en sus tarifas; sin embargo, la regulación vigente establece que hasta 2025 la tarifa no puede subir.

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Varios pasajeros con maletas en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona. — David Zorrakino / EUROPA PRESS

madrid, Actualizado:

Aena de momento se quedará sin la millonaria compensación que reclamaba a la Administración por el impacto sufrido en 2020 y 2021 a causa de la pandemia, aunque ha presentado un recurso contra la decisión adoptada por la Dirección General de Aviación Civil en ese sentido.

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Según ha detallado el gestor aeroportuario a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este miércoles, la Dirección General de Aviación Civil del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana acordó el pasado 16 de diciembre, con más de tres meses de retraso respecto del plazo establecido, no modificar el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2017-2021 en el sentido que proponía Aena.

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Ante esa negativa, la empresa cotizada ha planteado el oportuno recurso administrativo ante la Secretaría General de Transportes y Movilidad, al tiempo que no descarta "otras acciones que pudieran corresponder en defensa de su interés social".

La solicitud de esa compensación se remonta a marzo pasado, justo un año después de la irrupción de la pandemia, cuando Aena ya veía claro que la plena recuperación del tráfico de pasajeros en los aeropuertos españoles no llegaría hasta al menos 2026 y decidió reclamar una compensación como consecuencia del impacto económico sufrido en 2020 y 2021.

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Aena, participada al 51 % por el Estado, alegaba que se había hecho cargo de los costes derivados de la gestión de la crisis sanitaria durante 2020, que cifraba en 35 céntimos por pasajero, por lo que entendía que debía recibir algún tipo de compensación o subvención, que nunca llegó a cuantificar, para evitar así repercutirlo en sus tarifas de 2022 e incluso de 2023.

Sin embargo, la regulación vigente establece que hasta 2025 la tarifa no puede subir respecto el año anterior. Aena quería que esa regulación se pudiera modificar argumentando que habían surgido elementos de seguridad con los que no se contaban.

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Pese a la interrupción del tráfico aéreo en los primeros meses de confinamientos y drásticas restricciones a la movilidad a partir de marzo de 2020, Aena no acometió ajustes temporales de plantilla y siguió operando, entre otros motivos para gestionar el envío de material sanitario o vuelos de repatriaciones.

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