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Isolux negocia 'in extremis' una inyección de 400 millones para evitar el concurso

Busca lograr este importe de Santander, Bankia y CaixaBank antes del consejo del viernes, al que se ha aplazado la aprobación de las cuentas anuales

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Detalle de la sede de la empresa Isolux Corsán. EFE

MADRID,

Isolux Corsán negocia in extremis con Santander, Bankia y CaixaBank, sus principales bancos acreedores y accionistas, lograr una inyección de entre 300 y 400 millones de euros para garantizar la viabilidad de la compañía y evitar el concurso de acreedores, según informaron en fuentes del sector.

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La compañía pretende lograr este préstamo antes de la reunión que el consejo de administración ha fijado para el viernes, 31 de marzo, tras retrasar hasta esta fecha la formulación de las cuentas de 2016, inicialmente prevista para este martes.

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En caso de que la compañía no cuente para entonces con el preceptivo acuerdo con los bancos con el que se pueda garantizar la continuidad de la compañía, su máximo órgano de gestión podría verse obligado a solicitar el amparo de la Ley Concursal.

Este hecho y la "extrema complejidad" que presentan las cuentas de la compañía de 2016 han llevado al grupo que preside Nemesio Fernández-Cuesta a aplazar hasta el viernes la formulación y aprobación de los resultados anuales del pasado ejercicio.

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Isolux negocia con la banca este nuevo rescate sin que se haya cumplido un año del primero, el pactado en julio de 2016, con el que reestructuró la deuda de 2.200 millones que soportaba la compañía.

En virtud de este rescate, una veintena de bancos, liderados por Santander, Bankia y CaixaBank, se convirtieron en socios de control del grupo, al convertir el grueso del pasivo en acciones. Además, se trazó un plan de desinversiones de activos y negocios no estratégicos y se diseñó una nueva estrategia para centrarse en sus negocios y mercados tradicionales.

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Ahora, la compañía necesita dotarse de liquidez necesaria para el desarrollo de los proyectos que tiene en marcha y asegurar su viabilidad. El importe final de la inyección dependerá del perímetro con que quede la empresa.

Aplaza las "extremadamente complejas" cuentas

En paralelo a la negociación con la banca, el consejo de administración seguirá analizando las cuentas del grupo de 2016, después de aplazar su formulación y aprobación también hasta viernes, por lo "extremadamente complejo" de los resultados.

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La dificultad deriva precisamente del proceso de rescate y reestructuración que el grupo abordó el pasado año y la cascada de "operaciones financieras, corporativas, jurídicas y contables" que supuso.

Este proceso, además de implicar la referida reestructuración y capitalización del grueso de la deuda, incluyó operaciones corporativas, un cambio en el método de contabilidad de las concesiones y ajustes y saneamientos en los activos.

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Una de las operaciones que mayor dificultad arroja para formular las cuentas es la disolución a comienzos del pasado ejercicio de Isolux Infrastructure, la filial de concesiones que el grupo compartía con el fondo canadiense PSP.

En virtud de esta segregación, Isolux se quedó con las líneas de transmisión eléctrica y la filial fotovoltaica T-Solar, mientras que el fondo mantuvo las autopistas de peaje. No obstante, en el caso de la constructora, los activos forman parte del programa de desinversiones que puso en marcha en el marco de su rescate.

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Ello implica su reclasificación como activos par la venta, una operación que, según avanza la empresa en un comunicado, "ha supuesto la revisión de los valores contables y, en consecuencia, la contabilización de pérdidas".

En las últimas cuentas presentadas, las de cierre de la primera mitad de 2016, Isolux arrojó una pérdida neta de 270,5 millones de euros que multiplicó por dieciséis las de un año antes, si bien aún no incluían los efectos del rescate.

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