EH Bildu busca desatascar la reforma de la 'ley mordaza' tras 502 días en un cajón
Fuentes de EH Bildu explican a 'Público' que están trabajando contactos con los distintos grupos parlamentarios para desatascar el trámite y evitar que la iniciativa decaiga con el fin de la legislatura.
Los aspectos conflictivos son las pelotas de goma, las devoluciones en caliente y la infracción que sobre las faltas a la autoridad. Podemos y el PNV tiran cada uno de un extremo de la cuerda.

Madrid--Actualizado a
La complejidad parlamentaria de la actual legislatura genera multitud de conversaciones a varias bandas. El Gobierno de Pedro Sánchez necesita llegar a consensos con grupos parlamentarios muy diferentes. Y en este contexto hay iniciativas que se quedan atascadas más tiempo de lo normal. Es el caso de la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida coloquialmente como 'ley mordaza'. Pero según ha confirmado este medio hay movimientos recientes que intentan desatascar la reforma antes de que acabe la legislatura.
La proposición de ley, que firmaron el PSOE, el grupo de Sumar, EH Bildu y el PNV el 4 de octubre de 2024 se encuentra desde diciembre de ese mismo año varada en la comisión de Interior del Congreso. Más de 500 días después de su registro no hay rastros de avances. Pero, ¿verada por qué? Aquel 19 de diciembre se acordó cerrar el plazo de enmiendas a la ley e iniciar el proceso de elaboración del informe. Es el paso previo a la redacción del dictamen, que es el texto que se vota finalmente en el Pleno del Congreso.
Se trata de un paso que no cuenta con un límite temporal, es decir, que puede alargarse sine die. De hecho, en estos momentos, los grupos parlamentarios llevan 428 días sin ponerse de acuerdo para redactar el informe, un documento de capital importancia porque sienta el primer acuerdo necesario para sacar adelante una ley con la mayoría necesaria.
Según ha podido saber este medio, este mismo miércoles la portavoz parlamentaria de EH Bildu, Mertxe Aizpurúa, mantuvo un encuentro en el Congreso con la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda María Jesús Montero. Fuentes gubernamentales señalan que el objetivo principal de la conversación ha sido "trasladar las dificultades" que persisten en las negociaciones sobre la citada ley. Las mismas fuentes señalan que el principal escollo en estos momentos es la posición de Podemos.
Fuentes de EH Bildu confirman a Público no solo que han llamado la atención del Gobierno para desatrancar la tramitación de la ley, sino que también han contactado con varios grupos parlamentarios para enfrentar de forma conjunta la situación.
En estos momentos, dichas fuentes confirman que los problemas que Público ya adelantaba hace meses que iban a enconar la negociación son los principales impedimentos hoy por hoy para que avancen los diálogos. Son el uso de las pelotas de goma, las devoluciones en caliente y el principio de autoridad. Los abertzales tratan de sentar a todo el mundo en la mesa para abordar esas cuestiones. Hay que tener en cuenta que para que salga adelante la reforma se necesita todo el músculo del bloque de investidura.
Para el PNV el problema está en el principio de autoridad. En el texto de la ley que acordaron los abertzales con el PSOE se especifica que los "insultos e injurias" a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se convertirán en infracciones leves en el caso de que termine aprobándose el texto tal y como está ahora mismo. Además, también se refleja que se considerarán "leves" infracciones como la "desobediencia manifiesta y clara a la autoridad", "la resistencia a la autoridad o sus agentes utilizando oposición corporal cuando se trate de la negativa a cumplir una orden legal o ajustada a la legalidad o al ordenamiento jurídico" y la "negativa manifiesta y clara a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus agentes, o la alegación de datos falsos o inexactos en los procesos de identificación". En los tres casos, siempre y cuando no se trate de una "acción constitutiva de infracción penal".
En la ley que actualmente está en vigor, los tres elementos antes mencionados se encuentran en el listado del artículo 36 —infracciones graves—, mientras que en la nueva ley pasarían al 37, infracciones leves.
Así, alrededor de ese elemento, el de cómo penalizar las faltas a la autoridad, se centra una parte de la negociación que, para EH Bildu, es clave. Según los abertzales, el PNV se habría enrocado con eso. Sin embargo, desde la parte del PNV no se dan demasiados detalles. Los de Maribel Vaquero remiten a confirmar que están en la mesa de negociación y que no se van a levantar. Eso sí, recuerdan que "ya hubo un acuerdo en 2023 y dos partidos, EH Bildu y ERC, decidieron abandonar y presentar su propia propuesta". "Nosotros", zanjan, "impulsamos la primera reforma y seguiremos intentando que se mejore esa ley para garantizar que la ciudadanía se sienta segura".
La postura del PSOE
Fuentes socialistas al corriente de las negociaciones señalan que desde su partido tienen la intención firme de aprobar la reforma y la han tenido "desde el minuto uno". Las mismas fuentes ponen el foco en los mismos temas problemáticos señalados por EH Bildu.
Sobre la eliminación de las pelotas de goma, las diferencias se basan en el calendario para implantar la medida. La ley original establece una progresiva eliminación de estos proyectiles mientras algunos de los grupos que no firmaron la iniciativa quieren que se haga de manera inmediata. Junts o Podemos lo explicitaron ya en su momento al redactar sus enmiendas.
Los socialistas señalan los "vetos cruzados entre grupos" como factor clave para que no se hayan producido avances todavía. "El problema es que ahora tenemos una ley que no le gusta a nadie", añaden al respecto. Las mismas fuentes reiteran la necesidad de sentarse a hablar con todo el mundo y que finalmente la tan esperada iniciativa pueda salir adelante.
Fuentes del Grupo Plurinacional Sumar en la Comisión de Interior señalan que durante estos últimos meses su portavoz en la misma, Enrique Santiago, ha seguido manteniendo reuniones con todos los grupos de izquierda para tratar de avanzar más en los acuerdos ya alcanzados sobre la 'ley mordaza. Estas mismas fuentes indican que van a mantener la discreción seguida hasta ahora sobre los avances que se van consiguiendo, porque consideran que es la mejor forma de mantener la necesaria confianza entre todos los interlocutores para culminar satisfactoriamente todo el proceso.
En Sumar esperan que lo antes posible pueda convocarse la ponencia para conseguir "la imprescindible derogación de las partes más restrictivas de esta ley que ya hace más de una década impuso la derecha del PP desde el Gobierno".
"Nosotros estamos en la misma posición que estaban antes EH Bildu y ERC; si ellos han cambiado, deben explicarlo", explican por su parte fuentes de Podemos. En este punto hay que retroceder a lo sucedido en marzo de 2023. Había un acuerdo entre PSOE, Unidas Podemos (entonces en el Gobierno) y PNV. Pero ERC y EH Bildu tumbaron la reforma en la Comisión de Interior del Congreso por considerar que no se eliminaban los aspectos más lesivos que precisamente tenían que ver con las pelotas de goma y las devoluciones en caliente.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.