Público
Público

Madrid Las contradicciones de Almeida en la EMT: los sindicatos le culpan del deterioro del servicio y él anuncia nuevas líneas

El alcalde de Madrid ha anunciado la creación de dos nuevas líneas de autobuses eléctricos y gratuitos, que discurrirán por la zona centro, ante la sorpresa de los sindicatos, que desconocen cómo se van a financiar y qué necesidades de plantilla van a suponer.

Autobuses de la EMT / Ayuntamiento de Madrid.

La situación en la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) parece abonada al conflicto. Si al comienzo de su mandato el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, tuvo que afrontar el pulso que le lanzaron los sindicatos por el problema de la falta de conductores y el incumplimiento de los servicios, el regidor sorprende ahora con el anuncio de la puesta en marcha de dos nuevas líneas gratuitas y de cero emisiones, que necesariamente repercutirán en las arcas de la empresa y en la plantilla. 

En un encuentro informativo celebrado este pasado lunes, el regidor aseguró que a partir del próximo mes de febrero Madrid contará con dos nuevas líneas de autobuses de cero emisiones y gratuitas para los usuarios. Una de ellas cubrirá el trayecto entre la calle San Bernardo y puerta de Toledo y la otra circulará desde Moncloa a la glorieta de Atocha. 

La noticia ha sido acogido con sorpresa por la Plataforma Sindical –central mayoritaria en la EMT, que achaca el anuncio del alcalde a un intento de desviar la atención y ocultar el “desastre” del primer día de funcionamiento del servicio especial de autobuses montado con motivo del cierre temporal de la línea 4 del Metro. 

La Dirección General de Recursos Humanos de la EMT "no tenía ni idea de la puesta en marcha de estas dos nuevas líneas"

Elías Calderón, portavoz del Comité de Empresa de la EMT, ha recordado que, a comienzos de esta semana, la Dirección General de Recursos Humanos de la EMT “no tenía ni idea de la puesta en marcha de estas dos nuevas líneas” y fueron los representantes de la Plataforma quienes les avisaron de lo que estaban conociendo a través de los medios de comunicación. 

“¿Cómo es posible que el alcalde haga un anuncio de esas características sin preguntar siquiera a los directivos de la EMT para que confirmen si esas dos nuevas líneas, tanto por el gasto que supondrán como por las necesidades de personal, van a ser factibles por parte de la empresa?”, se pregunta Calderón.

Un capricho de Almeida

En similares términos se manifiestan fuentes del anterior equipo de gobierno municipal de Manuela Carmena, que consideran que la medida es un “capricho de Almeida” para aparentar que “hace algo” en relación con la EMT. 

Estas fuentes creen que los vehículos para atender el servicio en las nuevas líneas se les quitarán a otras como la 1, 26, 44 y Circular e insisten en señalar que no está claro quién se hará cargo del coste de funcionamiento, si la Empresa Municipal de Autobuses o el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), “porque cada uno piensa que lo va a pagar el otro”.

Mientras tanto, según la Plataforma Sindical, persiste el problema de los autobuses que a diario no salen a la calle por falta de personal. Las últimas estimaciones del sindicato, relativas al periodo comprendido entre el 30 de septiembre y el 13 de noviembre de 2019, arrojaban una cifra de 18.500 horas perdidas, siendo el Centro de Operaciones de Carabanchel (Madrid Sur) el más afectado. 

Persiste el problema de los autobuses que a diario no salen a la calle por falta de personal, según la Plataforma Sindical

Calderón ha explicado que en la actualidad hay 90 trabajadores en periodo de formación que se incorporarán al servicio en febrero y que otros 90 están a la espera de hacerlo, por lo que el refuerzo de plantilla todavía no es una realidad en la calle.  

Además, otros 90 conductores trabajan en el servicio especial de autobuses dispuesto para cubrir la suspensión de la línea 4 del Metro, que permanecerá activo hasta el mes de marzo. 

El portavoz del Comité de Empresa de la EMT pidió al Ayuntamiento que propicie un clima de confianza mutua para que, a través del diálogo, se asegure el futuro de la empresa y se garantice que va a seguir siendo pública en el cien por cien de sus servicios. 

“También le reclamamos que tenga confianza en la gente que lleva muchos años trabajando en la compañía y que no prescindan de personas del equipo de dirección que han demostrado conocer muy bien la EMT. Algunos puestos están vacantes y en otros casos las personas que vienen carecen de experiencia en la gestión. Y eso es un desastre para la empresa”, subrayó el representante sindical. 

Este periódico intentó, sin éxito, conocer la opinión del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid sobre la situación laboral y de futuro de la EMT.