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Un Martínez dirigirá el primer sindicato francés

Philippe Martínez, de origen español, nuevo secretario general de la CGT. Su primera misión será cerrar la crisis interna provocada por el tren de vida de su predecesor

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Philippe Martínez, nuevo secretario general de la CGT de Francia. - REUTERS

PARÍS.- La Confederación General del Trabajo (CGT), primer sindicato francés, eligió este martes como secretario general al que había sido hasta ahora responsable de su federación metalúrgica, Philippe Martínez, de origen español, cuya primera misión es cerrar la crisis interna provocada por el tren de vida de su predecesor.

El comité confederal nacional designó a Martínez como nuevo "número uno" hasta el próximo congreso -para el que no se ha fijado fecha, aunque se presume que será en 2016- con el 93,4 % de los votos.

Martínez sucede a Thierry Leapaon, que se vio obligado a dimitir por la presión que tenía que soportar en los últimos meses conforme se fueron desvelando las decenas de miles de euros que la central había gastado para realizar reformas en su piso y en su despacho, así como la indemnización que se había atribuido cuando tomó las riendas de la organización.

Martínez (53 años) formaba parte del equipo que había dejado preparado el propio Lepaon -que llevaba en el puesto desde marzo de 2013- para constituir un nuevo buró confederal. 

El nuevo secretario general, que se crió en la región de París y su carrera profesional la ha hecho en Renault (entró en la empresa como técnico en 1982), es el primero que formalmente no es miembro del Partido Comunista Francés (PCF) ya que dejó la militancia en 2002 en protesta por la decisión del entonces máximo dirigente del partido, Robert Hue, de suprimir las secciones de empresa.

Pese a todo, se le considera una personalidad ideológicamente próxima al PCF e incluso un ortodoxo del que no se esperan grandes bandazos en la línea de la central francesa, que reúne una cuarta parte de los votos en las elecciones sindicales.

Es conocido por su nutrido bigote y algunos en la CGT, bajo el anonimato, han hecho hincapié estos últimos días también en su "autoritarismo" unido a su "pragmatismo" al frente de la federación del metal, donde en junio pasado había sido reelegido por tercera vez con un 97% de los sufragios.

Entre sus intervenciones más significativas, está su acción para desbloquear conflictos espinosos por el cierre de plantas en Francia de Arcelor o de PSA Peugeot Citroen. Según fuentes próximas al presidente francés, el socialista François Hollande, citadas por el diario "Libération", Martínez tendrá que reformar rápidamente la CGT, "sin lo cual las guerras internas van a continuar".