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Orcel reduce en un tercio su reclamación  al Santander por su frustrado fichaje

El banquero italiano pide ahora entorno a 70 millones como indemnización, en víspera del juicio en Madrid por incumplimiento de contrato.

Foto de archivo de noviembre de 2012 de Andrea Orcel, entonces jefe del banco de inversión de UBS, tras una comparecencia en el Parlamento británico, en Londres. AFP
Foto de archivo de noviembre de 2012 de Andrea Orcel, entonces jefe del banco de inversión de UBS, tras una comparecencia en el Parlamento británico, en Londres. Justin Tallis / AFP

El banquero italiano Andrea Orcel ha recortado en varias decenas de millones su demanda de indemnización contra el Banco Santander por la retirada de una oferta para convertirlo en consejero delegado, según una fuente con conocimiento del asunto y un documento al que tuvo acceso Reuters.

El banquero italiano ha renunciado a una parte de su demanda legal que requeriría que el banco español le contratara ya que posteriormente ha sido nombrado máximo ejecutivo del italiano UniCredit, según dijo a Reuters la fuente, que declinó ser nombrada ya que la persona no está autorizada a hablar en nombre de Orcel.

Orcel, que renunció como máximo responsable de banca de inversión del banco suizo UBS en 2018 para unirse a Santander, pedía hasta 112 millones de euros por incumplimiento de contrato y daños a su carrera por el cambio de opinión de última hora del banco español. El fundamento jurídico del caso, centrado en la defensa de la integridad y el honor de Orcel, no ha cambiado, según la fuente.

Una fuente consultadas por Reuters el martes dijo que el banquero italiano pretende ahora conseguir algo más de 45 millones de euros (55 millones de dólares) del mayor banco de España. Esa reclamación incluye 17 millones de euros relacionados con un bonus y unos dos años de salario fijo en el Santander, estimados en unos 11 millones de euros, así como unos 20 millones de un paquete de compensación de 55 millones que debía recibir en años futuros de UBS, según la fuente.

Pero esta cifra no incluye unos 10 millones de euros por supuestos daños a la reputación de Orcel ni otros 10 millones de euros relativos a unas cláusulas para compensar el pago de impuestos, lo que eleva la reclamación total a 67 millones de euros, según el documento judicial. El paquete tributario formaba parte del paquete de compensación de su empresa en aquel momento, UBS.

La fuente con conocimiento del asunto dijo que era poco probable que el daño reputacional fuera aceptado por el tribunal de Madrid dado que Orcel había conseguido un nuevo trabajo en UniCredit.

El Santander declinó hacer comentarios. Un portavoz de Orcel también declinó hacer comentarios sobre el caso, que gira en torno a si una carta de oferta de cuatro páginas era un contrato de trabajo vinculante, o una oferta inicial no vinculante, como argumenta el Santander.

Se espera que la vista judicial, prevista para el miércoles, se cierre en un día, pero el resultado podría tardar semanas o incluso meses.

Botín en el juzgado

Las dos partes se encontrarán con el juez Javier Sánchez Beltrán en una vista, aplazada en dos ocasiones, en la que previsiblemente declarará la presidenta del Santander, Ana Botín.

Orcel acudirá en persona a la vista judicial aunque no ha sido llamado a declarar, según la fuente.

Botín sorprendió al mundo de la banca cuando en septiembre de 2018 ofreció a Orcel, un banquero con el que había contado como asesor para operaciones corporativas y estrategia, el puesto de consejero delegado en el Santander.

Es poco común que los banqueros de inversión pasen directamente a un puesto alto en la banca comercial y contratar a un directivo especializado en grandes operaciones muy bien pagado para dirigir el mayor banco de España, que todavía se estaba recuperando de la recesión y negociando recortes de empleos, resultó polémico.

El Santander cambió de opinión en enero siguiente, diciendo que no podía satisfacer las demandas salariales de Orcel, que se centraban en el pago de hasta 35 millones de euros de un paquete de 55 millones de euros que debía recibir en los próximos años de su empresa en ese momento, UBS.

Además de Botín, está previsto que testifique Roberto di Bernardini, que era entonces el director de recursos humanos del Santander, a petición de Orcel.

El Santander solo ha pedido que declare su secretario general, Jaime Pérez Renovales, quien firmó la oferta de trabajo original, pero esta intervención podría descartarse, según dos fuentes consultadas. Una de las partes había solicitado que Pérez Renovales fuera retirado de la lista al considerar que la ley española no le permite declarar como testigo y ser el representante legal del banco. Un portavoz del tribunal dijo que el juez tomaría una decisión final sobre Renovales el miércoles.

El presidente de UBS, Axel Weber, y Mark Shelton, directivo de rendimiento y compensaciones de UBS, no testificarán por razones de salud, dijo un tribunal de Madrid.

Tanto UBS como UniCredit declinaron hacer comentarios.

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