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El recibo de la luz subió el 3,2% en julio

La organización de consumidores FACUA calcula que el usuario medio español pagó 71,82 euros en julio, exactamente lo mismo que en julio de 2017. Sin embargo, con respecto al mismo mes del año pasado paga un 8,4% menos.

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El gasto de las familias españolas en el recibo de la luz y el gas fue el más alto de la UE en 2018. (REUTERS)

El gasto de las familias españolas en el recibo de la luz y el gas fue el más alto de la UE en 2018. La situación no tiene visos de cambiar, al menos a corto plazo: el recibo de la luz del usuario medio ha sufrido una subida mensual del 3,2% en julio, aunque sigue más bajo que hace un año, según el análisis de FACUA-Consumidores en Acción. Así, la factura de este mes con la tarifa semirregulada PVPC se situará en 71,82 euros, frente a los 69,62 euros del pasado mes de junio.

El importe de la factura eléctrica del usuario medio de este julio es exactamente el mismo que en julio de 2017. Por su parte, en julio de 2018 se situó en 78,39 euros, por lo que la bajada interanual es del 8,4%. FACUA advierte de que en cualquier caso el usuario no se encuentra, ni de lejos, en un nuevo escenario de precios bajos.

FACUA critica que los beneficios de las grandes eléctricas siguen disparados gracias a la pasividad del Gobierno ante sus infladas tarifas. La asociación reclama medidas contundentes para abaratar la factura eléctrica que sufren los usuarios. Demanda, además, la intervención del sector, de manera que sea el Ejecutivo el que fije periódicamente los precios sobre la base del coste real de la producción energética y se deje de depender de una subasta que facilita la especulación por parte de las grandes eléctricas.

La principal medida propuesta por FACUA es la creación de una tarifa totalmente regulada para todas las familias que no superen los 10 kW de potencia contratada y determinados límites de consumo.

Según FACUA, esta fórmula no implicaría contradicciones con la legislación comunitaria. Los desproporcionados precios de la luz, la ausencia de competencia en el sector y la situación económica de las familias españolas justifican el establecimiento de una tarifa fijada por el Gobierno para proteger a los consumidores.

La bajada del IVA de la electricidad es otra de las demandas de la asociación. Bajarlo al 4% habría ahorrado al usuario medio 130 euros el año pasado. Antes de impuestos, este usuario pagó 728,15 euros. El IVA del 21% vigente en la actualidad y el impuesto sobre la electricidad suman un 27,19% de incremento en la factura, situándola en 926,16 euros en 2018. Con el IVA al 4%, la suma de los impuestos indirectos representaría el 9,32%, con lo que la cuantía habría bajado a 796,01 euros.

FACUA también reclama cambios de calado en el bono social, tras los rotundos fracasos que han supuesto los modelos aprobados durante las legislaturas de Zapatero, Rajoy y Sánchez. En la actualidad, el bono sigue sin garantizar descuentos significativos para la inmensa mayoría de beneficiarios y mantiene unos niveles de renta excesivamente bajos para acceder a él.