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Registro de jornada La banca comienza a aparcar el abuso de las horas extra

El acuerdo sectorial entre los sindicatos y la patronal de las antiguas cajas de ahorro y los pactos internos en el BVVA y Bankia abren la puerta con más de cuatro meses de retraso a implantar en las entidades financieras un registro de jornada cuya ausencia les permitía ahorrar 300 millones al año en salarios y otros 100 en cotizaciones

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Empleados en una oficina bancaria. E.P.

Los sindicatos y la regulación del registro de jornada que el Gobierno aprobó a principios de año han conseguido comenzar a sentar las bases para atajar las horas extraordinarias no remuneradas en la banca española, que suponen para las entidades financieras un “ahorro” anual de 400 millones de euros en números redondos, 300 en los salarios impagados y otros cien en las cotizaciones que no llegan a ingresar en las arcas de la Seguridad Social.

En apenas diez días, y con más de cuatro meses de retraso sobre las previsiones de la legislación, que ordenaban su aplicación a partir del 12 de mayo, la patronal de las cajas de ahorro a nivel sectorial y BBVA y Bankia con acuerdos particulares, han cerrado los primeros pactos para aplicar el registro de jornada, lo que, de rebote, les obliga a buscar soluciones para cubrir los 14 millones de horas no remuneradas al año que, con una horquilla de 149.600 a 361.200 semanales según el INE (Instituto Nacional de Estadística), realizan sus trabajadores.

Esa dilación de casi cinco meses, en cualquier caso, se añade a los quince años de retraso acumulados por la desidia de los gobiernos de Aznar, Zapatero y Rajoy en acometer la regulación, según dictaminó el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).

La CECA (Confederación Española de Cajas de Ahorro) fue, hace poco más de dos semanas, la primera patronal de la banca española en vencer las resistencias al registro de jornada y pactar con los sindicatos que el tiempo de formación, tanto la interna de carácter comercial o de tramitación como la externa por mandato legal, “se consideran como tiempo de trabajo efectivo”, explicaron fuentes de la negociación.

“Un plazo máximo de tres meses”

El acuerdo contempla que la puesta en marcha del registro no puede alterar el horario actual ni la distribución de la jornada, señala las horas extraordinarias “como una práctica desaconsejable” y establece que “únicamente de manera excepcional, por necesidades del servicio y con autorización de la empresa podrán realizarse”, y siempre con carácter voluntario.

El pacto marca un “plazo máximo de tres meses” para implantar el registro de jornada de manera efectiva en el sector, periodo en el que cada entidad deberá desarrollar la negociación con los representantes de sus trabajadores.

El convenio del sector del ahorro afecta a alrededor de la mitad de los empleados de banca del país, ya que, aunque solo dos entidades mantienen formalmente el modelo de caja de ahorros, la mallorquina de Pollensa y la valenciana de Ontinyent, las bancarizadas que no han sido absorbidas por ningún banco y sus grupos, como CaixaBank, Bankia-BMN, Unicaja, Liberbank, Kutxabanc, Abanca e Ibercaja, mantienen su vinculación laboral a ese convenio.

“Ha habido pasos adelante como pasar a considerar tiempo de trabajo el que se dedica a formación, aunque los trabajadores de especialidades como los auditores, que viajan con frecuencia, tienen que ajustar después con sus responsables la jornada a partir del registro horario”, explica Roberto Tornamira, responsable de Banca de UGT, para quien “en su conjunto, es un acuerdo de avances, no de retroceso”.

BBVA, pionero en la desconexión digital

Esta misma semana, BBVA y Bankia pasaban a ser las dos primeras entidades financieras que cerraban sendos acuerdos con los representantes de sus plantillas sobre el registro horario.

El de BBVA contempla como tiempo de trabajo el dedicado a formación (tanto presencial como online) y a reuniones fuera del horario laboral, marca como hora extra lo trabajado de más a partir de los quince minutos del final de la jornada y recoge el derecho a la desconexión digital, lo que significa que los empleados no estarán obligados a responder ninguna llamada o correo fuera del horario laboral.

Paralelamente, la empresa, pionera en el sector financiero en este apartado, que la CECA se negó en redondo a incluir en su convenio, se compromete a no efectuar comunicaciones entre las siete de la tarde y las ocho de la mañana.

El acuerdo de Bankia sigue las líneas maestras del pacto sectorial alcanzado el pasado día 12 entre los sindicatos y la CECA, al que las organizaciones sindicales esperan que próximamente se sumen otras entidades como CaixaBank, que tienen avanzadas las negociaciones con la plantilla. Otras, como Santander, van más retrasadas por estar centradas en la ejecución del último ERE, que se cierra a mediados de noviembre.

“Se trata de remunerar las horas que realmente se trabajan”

“Esperamos que haya un antes y un después tras el acuerdo en el sector del ahorro, que debería operar como referencia en el sector”, señaló Tornamira, para quien ese pacto y el desarrollo del decreto del registro de jornada vienen a reforzar la posición de los sindicatos en un ramo cuyo ámbito laboral sigue atravesando turbulencias pese a que los beneficios alcanzan un ritmo de casi dos millones de euros por hora.

“Se trata de remunerar las obras que realmente hace el trabajador”, aota, mientras recuerda que un estudio de su sindicato cifra en 14 millones las horas extraordinarias gratuitas que realizan anualmente los empleados de banca, lo que equivale a entre 7.200 y 7.800 empleos.

“No ha menguado el negocio. Lo que ha menguado es el número de entidades, de empleados y de oficinas. El negocio se ha concentrado, y eso está dando lugar a un aumento brutal de la carga de trabajo”, añade.

Esta situación se da de manera generalizada en la práctica totalidad de los sectores productivos, aunque no con la intensidad que se da en las entidades financieras, en el que las horas extra no remuneradas oscilan entre el 80% y el 92% de las realizadas, según la EPA (Encuesta de Población Activa) del INE.

En el conjunto del país, las horas extra no remuneradas que se efectúan cada semana equivalen a 74.000 puestos de trabajo de jornada completa, lo que, al cabo del año, reduce en alrededor de 14.000 millones los ingresos de Hacienda (4.000 millones) y de la Seguridad Social (10.000 millones) por el tiempo que los empleados no cobran ni cotizan.