Verifactu tendrá que esperar: alivio entre autónomos y pymes tras aplazarse la nueva herramienta de control fiscal
El Gobierno aplaza por sorpresa la entrada en vigor del nuevo sistema de facturación que iba a obligar a empresas y autónomos a usar un 'software' certificado para autentificar cada factura en tiempo real.
Para muchos sectores, Verifactu implica avanzar hacia la digitalización y es una herramienta para acabar con el fraude y mejorar la transparencia. Otros no opinan lo mismo y celebran el aplazamiento.

Madrid--Actualizado a
Verifactu. Suena a latinajo y a algo engorroso, pero este palabro estuvo este martes en boca de todos los pequeños empresarios y autónomos españoles después de que el Gobierno anunciara sin avisar el aplazamiento por un año de la entrada en vigor de este sistema digital de facturación impulsado por la Agencia Tributaria (AEAT) para controlar casi en tiempo real las facturas emitidas por pymes y trabajadores autónomos.
La entrada en vigor de Verifactu estaba prevista para el 1 de enero de 2026 en el caso de las empresas, que ahora tienen 12 meses más para adaptarse a la normativa. En el caso de los autónomos, la obligatoriedad entraba en vigor seis meses después, el 1 de julio. Ahora se posterga también 12 meses, hasta el 1 de julio de 2027.
Se da la circunstancia de que el aplazamiento de Verifactu era una exigencia de Junts y el Gobierno habría decidido aceptarla sobre la marcha para tratar de recomponer su relación y de paso contentar a la patronal catalana, Foment del Treball. La decisión del Gobierno cogió a todo el mundo por sorpresa, pero fue bien acogida por las asociaciones empresariales y alguna asociación de autónomos.
La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) celebró el aplazamiento. Esta organización siempre se ha quejado de que el sistema Verifactu implicará un cambio profundo en las dinámicas de trabajo de miles de negocios, y había pedido más tiempo para adaptarse. "La decisión del Gobierno avanza en la buena dirección y reconoce la realidad de miles de pymes y microempresas cuyos tiempos, recursos y capacidades técnicas no son equiparables a los de la gran empresa", declaró el miércoles a la agencia Europa Press, Ángela de Miguel.
La Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios también valoró positivamente el anuncio del Gobierno de retrasar Verifactu. "Supone un respiro muy necesario para el tejido empresarial más pequeño", valoró su presidente, Fermín Albaladejo. Sin embargo, Ceaje se quejó de que el retraso vuelve a poner de manifiesto la "volatilidad regulatoria" que rodea a muchas obligaciones fiscales y digitales.
División de opiniones entre los autónomos
Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA), próxima a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), aplaudió la moratoria: "Es lo que habíamos solicitado al Gobierno. Le habíamos solicitado sentido común, que esto se demorara un año. Quedaban muy pocos días para finalizar este año y la entrada en vigor estaba generando mucha incertidumbre y mucho malestar entre los autónomos".
Desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Eduardo Abad, su presidente, calificó como "un auténtico despropósito" el retraso. "Esto lo único que genera es desconfianza; no genera seguridad y el colectivo de verdad que está harto de esta situación", abundó Abad.
Pese a su enfado, Abad siempre se ha mostrado crítico con Verifactu. "Es un sistema que lejos de facilitar la gestión administrativa al autónomo le significará una obligación más. No se ha informado al colectivo de su funcionamiento y tampoco parece que sirva para luchar contra el fraude fiscal, puesto que aquellos profesionales que cobran sus servicios sin emitir la factura correspondiente continuarán haciendo lo mismo. Parece que siempre se pone el foco en la presunción de defraudación sobre los mismos", explicó Abad a Público.
La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae), la otra gran asociación que engloba al colectivo, más receptiva a Verifactu, criticó la medida adoptada este martes por el Gobierno porque cree que el cambio contribuye a la "inseguridad jurídica", que afecta a otras materias que afectan al colectivo como los límites de los módulos.
Uatae mostró su sorpresa por el retraso, ya que el sistema Verifactu "no tiene incidencia práctica en el trabajo autónomo", ya que son los proveedores de software los que tienen que adaptarse a la normativa. "Verifactu va a ser una herramienta útil pero al mismo tiempo indiferente para los autónomos. Muchos ni siquiera se van a dar cuenta del cambio", contó a Público Antonio García, secretario general técnico de Uatae.
"El verdadero sentido de Verifactu es la lucha contra el fraude fiscal", apunta García. "Lo que hace es acabar con los software de doble facturación y con la posibilidad de eliminar facturas en B. Al final, también los primeros interesados en que se luche contra el fraude fiscal somos los propios autónomos, para quitarnos el estigma de que somos los pequeños defraudadores de este país".
Así funciona Verifactu
A partir del 1 de enero de 2027 será obligatorio para las pequeñas empresas (pymes) sujetas al Impuesto de Sociedades y a partir del 1 de julio para los autónomos y otros contribuyentes que no estén registrados en Sociedades. Según la Agencia Tributaria, casi tres millones de empresas y autónomos estarán afectadas por la nueva normativa en cuanto.
Desarrollado en el marco de la Ley Antifraude, Verifactu es un reglamento impulsado por la Agencia Tributaria que establece nuevas obligaciones en materia de facturación. En realidad, obligará a pymes y autónomos a generar un registro de facturación por cada factura que se emita. Ese registro de facturación se puede asimilar a una huella digital que se enviará de forma inmediata y en tiempo real a la Agencia Tributaria, e incluirá un código QR a través del cual se pueda acceder a una serie de datos fiscales de la empresa o autónomo que hayan emitido esa factura.
Aunque el envío en tiempo real a Hacienda es opcional en esta primera fase, la generación de la factura debe hacerse en el momento en que se realiza la transacción, por lo que los programas de facturación de las empresas tendrán que estar adaptados al nuevo reglamento. En esa primera fase, las empresas cuentan con dos opciones: implementar la modalidad Verifactu o almacenar de forma segura y no manipulable todos los registros de las facturas hasta que la Agencia Tributaria los reclame.
Para probar la herramienta, la Agencia Tributaria ha puesto a disposición de los contribuyentes una aplicación web gratuita. La Agencia Tributaria señala no tiene límite de facturas que se pueden subir, aunque ha resaltado que "si detectan algún usuario que hace abuso del programa, se le será comunicado". En este sentido, ha aclarado que dos o tres facturas a la hora es un "uso normal".
No todos los profesionales estarán obligados a adaptarse a Verifactu. Están eximidos los autónomos que no tengan un software de facturación y que emitan las facturas a mano o a través de un Excel, las empresas que ya estén adscritas al SII (Suministro Inmediato de Información), quienes tengan su domicilio fiscal en el País Vasco o Navarra (por tener sus propias Haciendas Forales), y aquellos que cuenten con una resolución específica de exención emitida por la AEAT.
Para muchos sectores, Verifactu implica un cambio de paradigma, un paso decisivo hacia la digitalización total de la facturación. La Agencia Tributaria sostiene que aumenta la transparencia, facilita la trazabilidad de las facturas y permite un mejor control fiscal.
La Agencia Tributaria sostiene que Verifactu aumenta la transparencia, facilita la trazabilidad de las facturas y permite un mejor control fiscal
Para la hostelería o el comercio supondrá, con el tiempo, el final definitivo de las cajas registradoras analógicas. Sin embargo, Verifactu también representa un reto para pymes y autónomos. Algunas patronales sectoriales se quejan de que Verifactu puede poner en riesgo "la viabilidad de miles de establecimientos".
La ley Antifraude contempla un régimen sancionador asociado al incumplimiento de la normativa Verifactu: multas de hasta 50.000 euros para usuarios, como pymes o autónomos, que no remitan sus facturas conforme a los requisitos establecidos.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.