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Aguirre enreda ahora con ir en las listas de Rajoy en 2012

Recuerda que ella está "disponible" para ir en la candidatura a las generales

MARÍA JESÚS GÜEMES

"Hace cuatro años yo dije que, si para ayudar a Mariano Rajoy a ganar hay que ir en su lista, yo estoy disponible y lo vuelvo a decir exactamente igual ahora. Lo que pasa es que yo siempre pensé que desde donde estamos también le podemos ayudar", afirmó ayer en en Onda Cero la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

Un día después de afirmar que ella no pensaba hacer campaña en Asturias a favor de la candidata conservadora, Isabel Pérez-Espinosa, porque su favorito sigue siendo Francisco Álvarez-Cascos, Aguirre sacudió de nuevo los cimientos de la sede nacional del partido con sus declaraciones.

"Yo prefiero pasar por tonta que por mentirosa", dice la líder madrileña

Oficialmente, el PP guardó silencio. En privado, los colaboradores de Mariano Rajoy le agradecían su "magnífica" colaboración y su intención de ayudar pero puntualizaban que el debate de las candidaturas a las generales no está abierto en estos momentos. "Es su manera de ser", la disculpaban algunos.

En la memoria colectiva de la derecha permanece vivo el recuerdo del 15 de enero de 2008, fecha en la que Aguirre afirmó ante Rajoy que, si el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, iba en las listas, ella también quería formar parte, sabiendo perfectamente que para ello tenía que dimitir de su cargo como presidenta del Gobierno regional por incompatibilidad con el escaño.

El órdago de la presidenta autonómica dio resultado y frustró las expectativas del regidor de ir como número dos. Ahora que se vuelve a hablar sobre esa posibilidad, Aguirre ha vuelto a mostrar las garras.

Su equipo afirma que sus palabras se han sacado de contexto

Para algunos de sus compañeros de partido, está "muy descolocada" porque ve que Rajoy va a ser presidente del Gobierno y "ella ya no puede optar al puesto". Otros la ven cada vez más sola.

En la entrevista radiofónica, Aguirre aseguró que no se esperaba que se montara tanto revuelo al mostrar su respaldo al ex ministro de Fomento: "Yo prefiero pasar por tonta que por mentirosa. Procuro decir la verdad". Y su sinceridad, según los suyos, le juega malas pasadas. Ayer, desde su equipo, afirmaban que se han "descontextualizado" sus palabras por enésima vez. Y que ella había asegurado que no tenía más aspiraciones porque ya las había cumplido todas a lo largo de su carrera política. Lo cierto es que, hablando sobre el futuro, ella se descartaba para jugar en primera división. Aguirre consideró que, en caso de llegar a la Moncloa, su jefe de filas no le iba a ofrecer ni a ella ni a ninguno de sus homólogos una cartera ministerial porque, si en mayo se alzan con una victoria, van a "contraer un compromiso de cuatro años con los ciudadanos". "Si perdemos, pues seremos unos perdedores y a lo mejor tampoco nos lo ofrecerá", comentó.

Al ser preguntada sobre si se lo podían entonces proponer a los alcaldes, Aguirre explicó que, en ese caso, "es distinto", pero aseguró que ellos también adquieren una obligación. La líder del PP de Madrid recordó cómo José María Aznar propuso a Celia Villalobos, que era primer edil en Málaga, el cargo en Sanidad y Consumo.

Al referirse al caso concreto de Gallardón, Aguirre explicó que no sabe lo que puede pasar: "Él no ha sido ministro. Yo ya lo he sido".

Además, destacó que ese viaje ya lo había hecho: "Yo he estado en política municipal el periodo más largo de mi vida política. Ahora han puesto a Juan Barranco en la lista del PSOE. Él y yo coincidimos 13 años en el ayuntamiento. También he estado en la política nacional, en el Senado y ahora en la Comunidad de Madrid". Después de ese resumen, le recordaron que hace cuatro años ella sí quiso ir en las listas al Congreso de los Diputados y le preguntaron por qué ahora se resignaba. Fue oír ese término y saltar por los aires. Entonces se lió.

Por otro lado, Aguirre dijo que a ella no le parece que el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, vaya a ser el rival de Rajoy en 2012. "Nunca lo he creído porque es un enreda y un candidato es una persona que tiene que estar dando la cara y con la gente. Yo a él lo veo más en la intriga". Y, en cualquier caso, advirtió a los suyos de que el triunfalismo es "el peor enemigo".

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