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Una barbacoa provocó el incendio de Guadalajara de 2005

Así lo asegura un informe pericial, que culpa a los excursionistas de no atender debidamente el fuego que habían originado. El incendio causó once muertos y quemó 12.700 hectáreas

AGENCIAS

El "mal uso y la desatención de la barbacoa" por parte de los excursionistas fue lo que originó el fuego el 16 de julio de 2005 en el área recreativa de la Cueva de los Casares, en Riba de Saelices (Guadalajara), según un informe pericial presentado hoy a la juez de Sigüenza instructora.

El informe, realizado por Santiago Vignote, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid, ha sido presentado a la juez, María del Mar Lorenzo, quien dirige la instrucción del caso del incendio, en el que murieron once personas y ardieron 12.700 hectáreas.

Según ha informado a Efe el alcalde de Riba de Saelices, José Luis Samper -uno de los veintinueve imputados en la instrucción judicial-, el informe, de unos cincuenta folios, se ha realizado a requerimiento del Ayuntamiento de Riba de Saelices.

En base a estudios realizados sobre el suceso y en las diligencias abiertas por la Guardia Civil, el catedrático Vignote señala: "el que se haya producido un incendio como consecuencia de la utilización de la barbacoa demuestra que ha habido un fallo".

En el informe pericial también se expresa que "a pesar de las señalizaciones existentes de recomendaciones para el uso del fuego en el área recreativa, de las advertencias del guía de la cueva y de las condiciones ambientales, se usó la barbacoa sin atención y cuidado". Esto, según el perito, indica que "realmente no debió haberse realizado en ese momento una barbacoa y se hizo sin el cuidado evidente".

Antes de que el fuego llegara al campo pasaron varios minutos sin que los excursionistas lo atendieran y cuando lo vieron "fue demasiado tarde y no supieron pararlo", ha dicho Samper al informar del contenido del informe pericial.

El informe descarta que el fallo se debiera a la confección de la barbacoa y aduce que su construcción, en 1985, se hizo según los modelos que el Ministerio de Agricultura de entonces propugnaba, como muestran unos gráficos de un libro del extinto Icona. Por ello el perito añade que "decir que el incendio se debe a las defectuosas características de la barbacoa es en todo punto exagerado", según Samper.

En el informe se indica que ninguna legislación de ámbito general regula que las barbacoas deban tener quitachispas, muro de seguridad o cualquier otro elemento de seguridad, a lo que se aludía en otros informes solicitados por otros letrados.

Por lo que respecta al cuidado y mantenimiento de la barbacoa, en el informe se recoge que por la forma en cómo se comportó el fuego denotaba que había "cierta limpieza" en la zona donde se produjo, algo que Samper defendió en su declaración, aduciendo que días antes de que este se iniciase el incendio él mismo había limpiado la zona.

En dicho informe se cuantifican también los daños directos e indirectos ocasionados a los montes del ayuntamiento en unos 6,5 millones de euros, según ha podido conocer Efe de fuentes del caso. Con la presentación del informe pericial concluye una parte de la instrucción, y a partir de ahora se inicia una nueva fase en la que las partes personadas podrán presentar pruebas en defensa de los imputados, hasta el momento veintinueve, siete de ellos excursionistas que prendieron la barbacoa.

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