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La cruz del lince ibérico: entre los atropellos y los cazadores furtivos

Al menos 27 linces fallecieron atropellados en 2018, la segunda peor cifra de la historia. A este hecho, hay que añadir, las muertes por el furtivismo, infraestimado según WWF, que también lastra el crecimiento sostenible de la especie.

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Fotografía de archivo de un lince ibérico. - EUROPA PRESS

Una treintena de ejemplares de lince ibérico han sido atropellados durante 2018, unas bajas que se suman a un furtivismo que está "infraestimado" y que estaría frenando la consolidación positiva de la población de la especie en la Península Ibérica, según WWF.

Al menos 27 linces han fallecido atropellados en 2018 en España, lo que supone el "segundo año con mayor número de atropellos de la historia", un dato que para WWF "sigue siendo negativo".

El responsable del Programa de Especies de la ONG, Luis Suárez, ha lamentado en declaraciones a Europa Press que el número total de linces fallecidos en 2018 "debe estar por encima de los 30". Precisamente, el pasado 28 de diciembre se halló muerto en Guadalmellato (Córdoba) a Marvel, un lince ibérico cuya necropsia reveló que su cuerpo tenía más de 300 plomos hechos con un disparo a bocajarro.

Así, Suárez cree que la cifra es similar a la de 2017 y señala que estos están siendo años "anormalmente altos" en cuanto a atropellos. Si bien, destaca que la población sigue en aumento.

Precisamente, el técnico de la ONG recuerda que un 20 por ciento de los atropellos se produce en "puntos negros" ya conocidos y ha señalado que los trabajos que hay que acometer en las infraestructuras, como pasos de fauna, van "lentos" y aunque ha valorado que la actitud de las administraciones es buena, hasta finales de 2019 no se terminarán trabajos importantes como un paso de subterráneo en la autovía Madrid-Sevilla a la altura de Andújar.

Un 20% de los atropellos se produce en "puntos negros" ya conocidos

En concreto, ha advertido de que está empezando a aparecer otro punto negro en la carretera A-4 a la altura de Almuradiel, en Ciudad Real. "Hay que trabajar sobre todo en esos puntos negros", ha sentenciado.

"En otros puntos del territorio vamos a tener una mortalidad un poco difusa, porque hay tantas carreteras que en cualquier pueden morir. Siempre va a haber un goteo de animales muertos, es imposible intervenir en cualquier carretera, pero sí trabajar en los puntos en los que hay varias muertes", ha señalado Suárez.

De este modo, confía en que una vez culminadas tales reformas se reducirá "una parte sensible" de las muertes por atropellos aunque estos serán "difusos" y seguirán produciéndose en carreteras locales a medida que la población siga creciendo. Así, ha precisado que en este año han nacido un total de 125 cachorros de lince ibérico.

Cazadores furtivos

Respecto a la lacra de los furtivos, lamenta la falta de datos precisos ya que considera que la cifra está infravalorada, ya que apenas se conoce las muertes de los linces marcados con radiotransmisores. El año pasado, dice, que se registraron ocho linces muertos por furtivos y prevé que la cifra de 2018 sea similar.

"Seguramente estamos infraestimando la mortalidad por furtivismo porque los atropellados se encuentran todos, pero los que mueren por esta causa, si no están marcados, son muy difíciles de hallar", admite Suárez que advierte de que podría no estarse dando la importancia real a este problema.

En todo caso, como por ejemplo con Marvel, al experto le sigue sorprendiendo la "inquina" y no entiende como alguien puede disparar hasta 300 plomos a un ejemplar en un área donde la especie está ya asentada. "Parece increíble que haya indeseables que sigan matando a una especie que ofrece grandes oportunidades. Seguiremos trabajando en educación ambiental", comenta.

"Parece increíble que haya indeseables que sigan matando a una especie que ofrece grandes oportunidades"

En este contexto, ha denunciado que se ha observado "cierta reiteración" en la zona de Doñana de la provincia de Sevilla y en la zona de Guadalmellato, donde no se ha conseguido erradicar prácticas como los lazos o los cepos, pero ha añadido que las muertes de linces por disparos "empiezan a ser preocupantes" y se están produciendo "en varias zonas".

Por ello, ha apelado tanto a la colaboración de los ciudadanos y los cazadores, así como a los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA), para frenar este delito y evitar que se extienda.

De cara a 2019, una vez terminado el 31 de diciembre el actual Proyecto Life+ Iberlince, ha anunciado que el equipo está preparando un nuevo proyecto para solicitar nuevas ayudas europeas antes de final de enero. Suárez confía en que la Comisión Europea conceda este nuevo proyecto LIFE en el que están implicados dos países y varias comunidades autónomas.

"El nuevo Life incluye nuevas ideas y se centrará en la conectividad de territorios y permeabilizar infraestructuras, algunos de los retos pendientes", ha adelantado Suárez que espera la respuesta definitiva de la institución comunitaria en torno al mes de junio.

Finalmente, pese a las dificultades el experto ha celebrado que la evolución de la especie es "en general positiva". Los datos provisionales facilitados por del Ministerio para la Transición Ecológica a Europa Press indican que en 2018 han nacido 125 ejemplares, lo que apuntalará un censo superior al de 2017, con unos 650 ejemplares frente a los 600 del año anterior.

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