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Desafíos entre candidatos en un debate que silencia las denuncias de corrupción

Los seis líderes catalanes obvian las hipotéticas cuentas de Mas y Pujol en Suiza. El president revela que acordó con ICV y ERC darse como límite el verano de 2013 para acordar el pacto fiscal

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Las acusaciones de corrupción lanzadas contra Artur Mas y Jordi Pujol, que han centrado buena parte de los actos de la campaña electoral catalana durante todo este fin de semana, quedaron silenciadas durante el debate que mantuvieron en TV3, a última hora de la noche de este domingo, los siete candidatos a la presidencia de la Generalitat de los partidos con representación parlamentaria.

En algún momento, el candidato de ICV-EUiA, Joan Herrera, al echar en falta un balance de la gestión del gobierno de Artur Mas, habló de presuntos casos de corrupción no explicados, pero no se mencionaron ni de pasada las hipotéticas cuentas en paraísos fiscales de las que serían titulares el presidente Mas y el expresidente Pujol, según los datos que figuran en un supuesto borrador policial, que ha dado lugar a exigencias de transparencia por parte de diferentes políticos, anuncios de querellas y acusaciones de guerra sucia en términos muy duros y en intervenciones de todo tipo.

El debate se dividió en dos partes de algo más de una hora, la primera dedicada a las relaciones entre Catalunya y el resto de España y, la segunda, a la crisis. Pero la cuestión del soberanismo, que ha centrado hasta ahora la campaña, también marcó el debate entre los siete dirigentes. La líder del PP en Catalunya, Alicia Sánchez Camacho, dijo que Artur Mas anticipó la convocatoria electoral sin necesidad y que lo hizo después de la entrevista con Rajoy en la que, según ella, se negó a negociar sobre la propuesta de pacto fiscal.

En respuesta, el candidato a la reelección reveló que ICV, ERC y CiU acordaron 'internamente' darse como límite el verano del 2013 para negociar la propuesta de pacto fiscal con el Gobierno. 'Fíjese si había ganas de negociar con el Gobierno español. Esto no era ‘caixa o faixa' (un todo o nada)', dijo Artur Mas. Y precisó: 'Lo ideal para los tres partidos que aprobamos el pacto fiscal era negociar cuanto antes, pero nos dimos este margen'. 'El portazo' por parte de Rajoy fue 'total y absoluto', le dijo a Sánchez Camacho, a la que recordó que ella no estuvo en la reunión con el presidente del gobierno. Allí acudió a negociar, precisó, con el apoyo del 74 por ciento del Parlament.

Después de revelar estos datos, Mas instó a conservadores y socialistas, como los dos grandes partidos en el Congreso, a pactar una 'solución alternativa' a la propuesta soberanista que defienden los nacionalistas. 'Necesitamos que ustedes, los dos grandes partidos en España, hagan una propuesta atractiva. Si tienen alguna alternativa, páctenla y nos ofrecen una solución. Porque de momento alternativas no hay ninguna', señaló.

El socialista Pere Navarro ofreció a Mas la defensa conjunta de un pacto federal ante el presidente del Gobierno: 'Me ha parecido que proponía un pacto federal antes, si nos ponemos de acuerdo me comprometo a ir con usted a ver a Rajoy y proponerle un pacto federal'.

Asimismo, Navarro subrayó que el PSC está a favor de 'una consulta como la que celebrará Escocia' pero dijo que no estaba seguro de que 'CiU y PP estén dotados para negociar, pactar y acordar como en Escocia, ya que despacharon el pacto fiscal en dos horas'.

Por su parte, Alicia Sánchez-Camacho, que cuestionó el liderazgo de Navarro, reprochó al PSC su ambigüedad en el debate soberanista que existe en Catalunya. No son ustedes 'ni carne ni pescado', porque no dejan claro al no dejar claro, si están a favor o no de un referéndum soberanista. La líder del PP catalán acusó, además, a Mas de engañar a los catalanes, porque los tratados de la UE demuestran, según ella, que Catalunya quedaría fuera de la Unión si se independizase.

Casi todos los candidatos reprocharon al presidente de la Generalitat que haya anticipado las elecciones con el argumento y la promesa de consultar al pueblo sobre el derecho a decidir, y han coincidido en que la razón principal del adelanto de los comicios es el 'fracaso' de su gestión.

Las palabras más duras contra Mas fueron las de Joan Herrera, que, al hablar de los recortes le acusó de 'luchar contra los pobres y no contra la pobreza'. A las críticas de todos los partidos en torno a los recortes, Artur Mas respondió con una queja. El tono del debate, según dijo, estuvo presidido por el 'populismo' y 'la demagogia'.

El líder de ERC, Oriol Junqueras, culpó al Estado del 'principal problema que tiene Catalunya ahora, que es la falta de ingresos, porque se lleva 16.000 millones de euros', pero también criticó los recortes del gobierno de CiU, el euro por receta y la supresión del impuesto de sucesiones.

Alfons López Tena, de Solidaritat Catalana per la Independència, fue el candidato que puso mayor énfasis en la secesión de Catalunya como una necesidad imperiosa y, en alusión a CiU, lanzó la duda sobre la firmeza de los planteamientos de otros independentistas.

Mientras, Albert Rivera, de Ciutadans, acusó de inmovilistas al Partido Popular y a los socialistas, de oponerse a toda reforma del Estado y de ser incapaces siquiera de tocar la ley electoral. No faltaron en el debate rifi-rafes diversos. Los más duros, quizás, fueron los protagonizados por Pere Navarro y Alicia Sánchez Camacho.

Los candidatos a presidir la Generalitat Artur Mas (CiU), Pere Navarro (PSC), Alicia Sánchez-Camacho (PPC), Joan Herrera (ICV-EUiA), Oriol Junqueras (ERC), Albert Rivera (Ciutadans) y Alfons López Tena (Solidaritat) fueron recibidos en la entrada de la sede de la televisión catalana. Allí encontraron también a un grupo de trabajadores de TV3, que protestaban con pancartas contrarias a la externalización de la producción.

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