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La Diablesa, único paso donde el demonio sale en procesión

El Lucifer alado, con cuernos y pechos femeninos que recorre este sábado las calles de Orihuela espera ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC)

EFE

Un Lucifer alado, con cuernos y con pechos femeninos, que mañana recorrerá las calles del municipio alicantino de Orihuela en la procesión del Sábado Santo, espera ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC). La Generalitat Valenciana estudia desde hace seis meses otorgar esta concesión a uno de los pasos más importantes y característicos de la Semana Santa oriolana.

La Diablesa, como así se le conoce popularmente, es, según fuentes municipales, el único paso de Semana Santa en España en el que la figura del demonio sale en procesión. Por ello, el ayuntamiento de Orihuela acordó solicitar en septiembre del pasado año que esta escultura, la principal obra de la procesión del Santo Entierro, obtenga la concesión de BIC. Como aval a esta petición figura la declaración de Interés Turístico Internacional que la Semana Santa de Orihuela en su conjunto ya obtuvo el pasado año.

El característico sonido oriolano de las cornetas, la tradición de la Centuria Romana, la figura del denominado Caballero Cubierto y la imaginería, con tallas del maestro Salzillo o de Coullant-Valera, la hacen "única", tal y como defiende el consistorio. Precisamente, dentro de esta imaginería aparece el paso de La Diablesa, cuyo cuerpo central es una gran cruz, con un paño de lino asido a sus maderas y clavada sobre un mar de nubes que tapan un globo terráqueo.

Aunque cinco ángeles que representan los diferentes atributos de la pasión del Señor rodean al mundo, bajo éste aparecen sentados en el suelo un esqueleto humano y la imagen de Lucifer. Un Belcebú alado, con cuernos y con pechos femeninos. Su presencia impide a este conjunto escultórico entrar y, por supuesto, estar en el interior de las iglesias de la ciudad, de ahí que a lo largo del año permanezca expuesto en museos locales, según fuentes de la hermandad de Caballeros Cubiertos de Orihuela.

Tal es así que mañana, cuando La Diablesa llegue a la catedral, los fieles y los cofrades accederán al templo, mientras que el paso deberá "esperar fuera" hasta la finalización del oficio religioso, momento en el que nuevamente se retomará la procesión.

La talla fue creada por el escultor austríaco Fray Nicolás de Bussy y adquirida en 1695 por encargo del gremio de los labradores tras el pago de 800 libras valencianas. Además de La Diablesa, cuyo nombre oficial es el Paso de la Cruz de los Labradores, la procesión del Santo Entierro también está compuesta por las imágenes de San Juan Evangelista (de autor desconocido) y el Cristo Yaciente (de José Sequeir Zanón). Cuando finalice esta Semana Santa, La Diablesa viajará hasta Valencia para ser restaurada.

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