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Se dispara la venta de estufas de terraza

La entrada en vigor de la Ley Antitabaco ha disparado las ventas de estos artilugios

ANNA FLOTATS

Estufas de terraza, pérgolas climáticas o setas de calor. Hosteleros y fabricantes todavía no se ponen de acuerdo para denominar estos aparatos de calefacción que permiten fumarse un pitillo en la terraza de un bar, el nuevo refugio de los fumadores, sin pasar frío. Hasta hace poco sólo se veían en bares de Holanda, Alemania o Francia, donde las temperaturas son mucho más bajas que en España, pero la entrada en vigor de la Ley Antitabaco ha disparado las ventas de estos artilugios, que se importan, sobre todo, de China, Corea y el este de Europa.

En la empresa Tecna, una de las líderes de este sector, han agotado las existencias. "Hemos vendido 600 estufas de terraza en las últimas dos semanas y tenemos pedidas otras mil", explica Eduardo Hernández, gerente de esta compañía que solía vender entre 600 y 800 unidades al año. La empresa catalana Terramed Solutions ya incrementó la venta de sus setas de calor antes de que entrara en vigor la Ley Antitabaco. "Entre septiembre y octubre de 2010 vendimos un 20% más de estufas de terrazas, pero desde el 3 de enero, el ritmo ha sido muy superior. En una semana hemos vendido 100, cuando otros años no pasábamos de las 25", explica el copropietario de la empresa, Josep Altés.

Pero estas estufas tienen su lado negativo. El Parlamento Europeo abogó en 2008 por tomar "medidas para la retirada del mercado de los productos menos eficientes energéticamente, como las estufas de terraza". La decisión respondía a un informe en el que la parlamentaria Fiona Hall reclamaba la prohibición de las estufa porque "queman combustibles fósiles al aire libre y contribuyen al calentamiento global".