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ICV tacha de "inaceptable" la dirección de grupo diseñada por IU

Esta semana se sucederán las conversaciones entre las dos fuerzas políticas // El equipo de Lara señala que aún "hay margen" para el consenso y que se podrán reconducir las "diferencias"

JUANMA ROMERO

El grupo parlamentario de 11 escaños que lidera Izquierda Unida, el mayor desde 1996, está tropezando con varias piedras en el camino de su constitución definitiva. Ayer lunes, fue Gaspar Llazamazares quien se bajó del tren y desechó el puesto de "quinto portavoz" que le ofrecía la dirección. Hoy martes, es Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) quien ha tachado la propuesta de estructura del grupo de "totalmente inaceptable" y pide al equipo de Cayo Lara que "reconduzca" la situación. 

Los ecosocialistas relataron hoy a Público que, justo después de los comicios del 20-N, enviaron una propuesta de protocolo de funcionamiento interno "que no recibió ningún tipo de respuesta" por parte de la cúpula de IU. El texto, "razonable", y al que ha tenido acceso este diario, incide en que la constitución del grupo "se hace bajo los principios de reconocimiento de la personalidad y soberanía de cada una de las organizaciones [IU, ICV y Chunta Aragonesista] en la gestión de las iniciativas parlamentarias, de compromiso unitario en la orientación del voto, de reforzamiento de los espacios de confluencia con otros grupos de la izquierda y de gestión compartida de los recursos de soporte al grupo". El 20-N dio a IU ocho diputados, dos a ICV (Joan Coscubiela y Laia Ortiz) y uno a CHA (Chesús Yuste, que pasada más de la mitad de la legislatura cederá su acta a Álvaro Sanz, de IU). 

ICV planteó  presidente, portavoz y un adjunto y garantías de "visibilidad"

La propuesta, que el partido rojiverde califica de "inclusiva", parte de una estructura más simple: un presidente, un portavoz titular (ambos cargos ICV asume que serían para IU) y un portavoz adjunto, que también tendría posibilidad de sentarse en la Junta de Portavoces, el órgano político de control del Congreso.  Ese puesto, aunque no lo explicita el texto, correspondería a los ecosocialistas, como ya sucedió en el pasado, incluso en los tiempos de Julio Anguita. 

La ejecutiva federal de IU, sin embargo, aprobó por mayoría el lunes ( y con el voto en contra de Llamazares y de su grupo, Izquierda Abierta, y del dirigente Diosdado Toledano) algo bien distinto: un presidente-portavoz (Lara) y cuatro portavoces adjuntos: José Luis Centella, que haría las veces de coordinador del grupo, Joan Josep Nuet, Joan Coscubiela (para cubrir la cuota de ICV) y el propio Llamazares. El exdiputado rehusó el cargo por considerarlo una "humillación". ICV se enteró de la decisión de IU ayer por la prensa, en plena reunión del grupo, y manifestó enseguida su oposición a la misma. 

IU: es "compatible" la decisión de la ejecutiva con que ICV y CHA estén "cómodos"

"La iniciativa de IU es totalmente inaceptable. No se corresponde en nada con la voluntad de la coalición del 20-N, que es plural, ni a la experiencia probada que tenemos de funcionamiento de un grupo de este tipo. El sentido común se tiene que imponer. La clave del éxito de estas elecciones ha sido la suma, y eso nos debe seguir guiando. La gente no entendería que no nos pusiéramos de acuerdo", relataba preocupado un alto mando de ICV, confiado no obstante en que la situación podrá ser reversible tras las conversaciones previstas a lo largo de esta semana. Lo contrario, el choque, la colisión, sería "inimaginable". "Toca recapacitar, reconducir esto", apremiaban. ICV también ha observado con preocupación el apartamiento de Llamazares de la dirección. El partido de Joan Herrera considera su salida del círculo de poder del grupo en el Parlamento "una gran pérdida, por su prestigio, por su experiencia" y por la "sintonía" y la buena comunicación que siempre ha tenido con los ecosocialistas. 

La dirección de IU está dispuesta a "acordar" una solución con los socios de ICV y CHA. ¿Cómo? Lo explicó a este diario el secretario de Organización, Miguel Reneses: haciendo "compatible" las "decisiones tomadas por la dirección" –es decir, la estructura planteada de un presidente-portavoz, Cayo Lara, y tres adjuntos (descontado ya Llamazares)– con "el reglamento de funcionamiento interno", para que ecosocialistas y nacionalistas aragoneses "se sientan perfectamente cómodos" y sientan reconocida su "singularidad y visibilidad".

Sobre la indignación de Llamazares: "Las cosas están como están y punto", dice el dos de Lara

Según insistía Reneses, se trata de encajar las portavocías adjuntas a las funciones y competencias de cada uno de los 11 integrantes del grupo, según su área de trabajo. "Hay margen para el acuerdo, y las diferencias claro que se pueden reconducir", asumía. El número dos de Lara se remitía al diálogo de toda esta semana –como poco, habrá reunión en principio este viernes– para cerrar este asunto, por lo que prefería no adelantar cuál sería el cauce del consenso. Sin embargo, lo que no parece que esté en revisión es el esqueleto básico de funcionamiento: presidente-portavoz y tres adjuntos. En cuanto al nombre, no se avistan problemas: IU está dispuesta a que se denomine IU-ICV-EUiA-CHA: La Izquierda Plural. 

De puertas para dentro, no es tan probable que se dé marcha atrás a la decisión de ofrecer un puesto de inferior rango a Llamazares.

Reneses, como hizo ayer la mayoría nucleada en torno a Lara, mostró su "sorpresa" por la reacción del exportavoz: "Las cosas están como están y punto. Yo sí que me sentí humillado en 2008. Esta dirección cogió entonces una IU en el peor momento de su historia, con sólo dos escaños, y ha llegado a 2011 con 11 diputados, desarrollando un discurso político en el que algunos desconfiaban. Esta dirección, por tanto, se merece un respeto, de la prensa y de las minorías. Algo de razón tendremos y seguiremos trabajando en la misma línea". Y advirtió: "Con la gente de dentro de IU no negociamos, sino que acordamos".

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