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Indignación en El Cabanyal por la actuación policial

El delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, justifica la violenta carga y asume "sin ninguna duda" la responsabilidad. El Ejecutivo ha abierto una investigación para aclarar los hechos

TONI GARCÍA DE DIOS

Entre 1.500 y 2.000 personas salieron hoy a la calle en Valencia para mostrar, de manera pacífica pero contundente, su rechazo a los incidentes de esta semana en el barrio de El Cabanyal, donde decenas de vecinos que protestaban contra los derribos planeados por el ayuntamiento resultaron heridos por la dureza de las cargas policiales.

Hace dos días, la Policía Nacional se plantó ante las piquetas enviadas por la alcaldesa, Rita Barberá (PP), para demoler cinco inmuebles de un barrio cuyo patrimonio histórico-artístico está protegido por el Ministerio de Cultura, que ha ordenado la paralización de las obras. De poco sirvieron las protestas de los vecinos. Los antidisturbios cargaron contra todo aquel que se pusiera por delante. Dos personas fueron detenidas. Algo parecido sucedió el pasado martes.

Miembros del PSOE exigen explicaciones por el uso de la violencia

Hoy, una concentración vecinal improvisada arrancó en la sede de la Delegación del Gobierno y concluyó ante las puertas del consistorio. Durante dos horas, los manifestantes gritaron consignas como "Ayuntamiento, demolición", "La casa de Rita es de todos" o "Rita cobarde, Peralta responsable".

Pocas horas antes de esta marcha, el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, justificó la brutal carga policial del jueves, que concluyó con decenas de heridos: "Los policías actuaron porque podía haber un problema de orden público". En su opinión, los agentes se limitaron a una "actuación de contención" para evitar conflictos entre la Policía Local y los vecinos. Peralta, que no pidió perdón a los vecinos ya que, a su juicio, éstos no se deberían encontrar allí, aseguró que asume "personalmente la plena responsabilidad de la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sin ninguna duda". El delegado del Gobierno evitó hacer autocrítica y se limitó a centrar las responsabilidades en el ayuntamiento por ordenar los derribos.

Las palabras de Peralta contrastan con las de algunos miembros del PSOE, como su portavoz municipal, Carmen Alborch, quien exigió explicaciones por la actuación policial. "Hay muchas formas de actuar y la de ayer [por el jueves] no fue de las mejores", señaló la concejal socialista. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se sumó hoy a las críticas contra el operativo de la Policía Nacional.

La Federación de Periodistas piden al Gobierno que actúe por las agresiones

Tras la rueda de prensa del Consejo de Ministros, De la Vega deslegitimó a Peralta al avanzar que el Ejecutivo investigará la actuación policial, y que ya ha abierto un expediente para aclarar los hechos. Algunas instituciones, como la Unió de Periodistes o la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), también pidieron al Gobierno que investigue las agresiones a fotógrafos, redactores y cámaras que acudieron a cubrir la información, y a quienes Peralta sí pidió perdón.

Las palabras del delegado del Gobierno no convencieron a los vecinos de El Cabanyal, que hoy pidieron su cese. Por la mañana, el barrio amaneció en calma, aunque la tensión era evidente entre sus habitantes. Las máquinas se tomaron un descanso y los vecinos hicieron balance de la semana. Tras la tormenta todas las miradas se dirigieron a Ricardo Peralta.

Peralta llegó al PSOE tras su paso por IU, partido del que fue diputado

El actual delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana llegó a esta institución en 2008. Este abogado laboralista de 59 años atesora un extenso currículum político en formaciones de izquierda. Militó varios años en el Partido Comunista e incluso fue diputado al Congreso por Izquierda Unida durante tres legislaturas consecutivas, de 1986 a 1996. Tras su paso por la corriente Nova Esquerra pasó al PSOE, que le nombró delegado del Gobierno hace dos años.

Peralta ha demostrado con cierta frecuencia actitudes muy tibias ante episodios violentos. De hecho, durante su mandato, se han convertido en habituales las concentraciones y manifestaciones de grupos de extrema derecha como España 2000 contra el colectivo inmigrante.

De poco han servido las denuncias contra estas acciones. Peralta, lejos de evitarlas, siempre las ha autorizado. Los responsables de la plataforma Salvem El Cabanyal, la asociación más beligerante contra los derribos, intenta desde hace dos meses mantener una reunión con él. Aún no han recibido respuesta.

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