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Miles de firmas condenan la operación de los Mossos

El conseller catalán de Interior es recibido en Valls con gritos de dimisión

PAU RODRÍGUEZ

Volvió ayer la brigada de la limpieza a la plaza de Catalunya de Barcelona, pero esta vez sin la compañía de los Mossos d'Esquadra. Los indignados, que a su llegada ya habían dejado la plaza limpia, les recibieron con una ovación y la brigada se limitó a cargar las bolsas de basura. Fue el de ayer un día familiar, con muchas visitas y con el debate sobre la actitud que se adoptará en caso de victoria del Barça en Wembley, mientras las firmas que reclaman la dimisión de Felip Puig ascendían ya a 40.000.

Tras el desmantelamiento del campamento, que dejó un balance de 121 heridos y duras críticas a la actuación de las Fuerzas de Seguridad, muchas familias se acercaron a la plaza para interesarse por los indignados. Barcelona volvió a volcarse con la movilización y, 24 horas después del desa-lojo, los acampados ya habían recibido suficiente material como para levantar un campamento parecido al de los primeros días.

Numerosas familias protestan en la plaza de Catalunya de Barcelona

Sin embargo, la comisión de cocina rechazó las bombonas de butano, "para evitar problemas con la Policía", explicaba Xavi, uno de los cocineros, consciente de que la presencia de bombonas fue uno de los argumentos que esgrimió el titular de Interior de la Generalitat, Felip Puig, para desmantelar la acampada. El conseller fue ayer abucheado en Valls por un grupo de manifestantes que solicitaron su dimisión mientras acompañaban sus gritos con una cacerolada.

"¡Felip Puig, dimisión!" o "Vuestra violencia es nuestra legitimidad" son algunas de las nuevas pancartas que redecoran, desde ayer, la plaza de Catalunya. Tras la carga de los Mossos d'Esquadra, existe un enemigo común entre los indignados: Puig. Minutos después de que la Brigada Móvil de los Mossos abandonara el viernes la plaza, empezó a circular por las redes sociales una recogida de firmas para pedir la dimisión del conseller. Ayer, al terminar el día, el número de firmas rondaba las 40.000, según los acampados.

El conseller reitera que está satisfecho por la actuación policial

Durante el día, se vieron muchas camisetas del Barça en la plaza y el mensaje general era de permanecer con la actitud pacífica y tranquila que ha caracterizado la acampada durante sus casi dos semanas de vida. Frente a la comisión de acción, un grupo de jóvenes se tomaba unos posibles disturbios con humor y elaboraba escudos de cartón y brazales de gomaespuma.

La asamblea de la tarde fue multitudinaria, bajo un sol menos intenso que los últimos días. Los asistentes valoraron cuál debía ser su actuación ante la posible marea azulgrana y finalmente se optó por permanecer en la plaza. También se reunieron por primera vez las asambleas de barrios.

En Lleida y Girona la actuación policial movilizó a más indignados. Más de medio centenar de personas se despertó ayer por la mañana en la plaza de Ricard Vinyes de Lleidadespués de una noche que congregó a más ciudadanos que nunca. El desalojo que sufrieron el viernes y la carga de Barcelona motivó a unas 2.000 personas, en una de las manifestaciones más numerosas que se recuerdan.

En Girona también creció el número de acampados. Ayer se estableció un pacto tácito con la Policía local para desmontar las tiendas en caso de victoria del Barça. Los indignados volverían a la plaza al terminar la celebración.

En Girona también creció el número de acampados

El conseller de Interior reiteró su satisfacción por la actuación de los cuerpos de seguridad y acusó a los medios de comunicación de poner en duda "el trabajo, la calidad, la solvencia y la entrega de la policía del país". Cuando estaba en la oposición, el ahora conseller era, precisamente, el encargado de cuestionar las actuaciones de la conselleria que dirigía entonces Joan Saura, de Iniciativa per Catalunya. .

Con la elevada cifra de 121 heridos, los que más atareados estuvieron ayer fueron los miembros de la comisión jurídica del campamento. "Hemos recibido más de 50 peticiones para formalizar denuncias", constataba Raúl Soldevila, abogado y miembro de la comisión.

Desde este grupo sostienen que los detenidos tras los altercados fueron cinco. Sin embargo, según los Mossos, tan sólo se detuvo a una persona, que ayer precisamente se negó a declarar.

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