Público
Público

Otros dos hosteleros contra la ley antitabaco

Una cervecería y un restaurante se declaran "insumisos" para contrarrestar las pérdidas desde la entrada en vigor de la norma

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Desde su aplicación, la lay antitabaco sigue ganándose detractores entre los hosteleros. Mientras algunos no fumadores denuncian a los que fuman, otros establecimientos reclaman luchan por el derecho a fumar de sus clientes. Ahora, una cervecería de Córdoba y un restaurante de Valencia se han sumado, a la insumisión de otros establecimientos contra la ley antitabaco. 

El propietario de la cervecería, Rafael León, ha explicado que se ha declarado insumiso para evitar el cierre a final de mes por los 3.500 euros de pérdidas desde la entrada en vigor de la prohibición. El propietario se ha puesto en contacto con el dueño del Asador Guadalmina de Marbella, primer establecimiento público en declararse rebelde, para estudiar acciones conjuntas y emprender un campaña de recogida de firmas contra la ley .

De hecho, esta cervecería cordobesa expone a la entrada los mismos carteles que el propietario del asador marbellí tiene colocados. En estas líneas se informa a los clientes que no se aplica la ley. Según ha explicado León, la decisión de declararse en rebeldía responde a las pérdidas registradas debido a la prohibición y que dejó el bar sin clientes. La la Junta abre procedimiento sancionador al hostelero por esta insumisión. 'Si seguía con la ley no llegaba a fin de mes y tengo una familia que alimentar', ha declarado León, quien ha explicado que valora la posibilidad de transformar su establecimiento en una sociedad gastronómica. Por otra parte, León ha asegurado que muchos establecimientos no cumplen la norma pero 'no dan la cara'. 

Un restaurante de Valencia se ha sumado a la 'insumisión' a la ley antitabaco con un cartel en el que permite fumar a sus clientes. 24 horas después de su decisión ha recuperado el 60 por ciento de la clientela perdida el pasado 2 de enero.

Rodrigo Arroyo, propietario del bar-restaurante Rodrigo, ha declarado a que la ley 'es inoportuna en unos momentos de crisis económica como los actuales' y ha animado a otros propietarios a hacer lo mismo. Arroyo ha comentado que su establecimiento ha perdido el 60% de su clientela habitual desde que entró en vigor la ley antitabaco y que, para superar esta pérdida de ingresos, decidió poner un cartel permitiendo fumar a los clientes.

Rodrigo ha recordado que hace un par de años destinó 35.000 euros en la reforma del local para habilitar una zona para fumadores, mediante la apertura de una nueva puerta e instalación de extractores, una inversión que, 'no ha servido para nada', según asegura.

Considera que la ley 'no está bien puesta' por la situación de crisis económica que vive el país, y que el Gobierno tendría que haber esperado al menos dos años, cuando ya se hubiera recuperado, para ponerla en marcha. Es consciente de que la 'insumisión' a la ley le puede acarrear una fuerte multa, 'pero la recurriremos'. 'Si todos hiciésemos lo mismo no pasaría nada', ha concluido.

Más noticias en Política y Sociedad