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Rubalcaba dice que Iker Esparza, detenido en París, "no es un etarra más"

El ministro del Interior asegura que el terrorista detenido en París tiene responsabilidades dentro de ETA, aunque no ha precisado cuáles

AGENCIAS

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha confirmado que el etarra Iker Esparza, detenido este lunes en París , tiene responsabilidades dentro de la organización terrorista ETA.

"Lo importante es que no se trata de un etarra más", dijo el ministro en una conferencia de prensa en Bruselas, en la que añadió que Esparza no es sólo un "miembro de la banda terrorista, sino una persona que tiene responsabilidades" dentro de ETA.

Rubalcaba no precisó el papel del detenido en el organigrama de la organización terrorista, pero añadió que "no es un etarra irrelevante" y que Esparza iba armado y tenía documentación, y añadió que corresponde a la investigación determinar su posición en ETA.

Respecto al supuesto período de reflexión en el que la banda habría entrado según lo publicado por el diario Gara, el ministro fue tajante en rechazar que ello pueda abrir la puerta a un nuevo proceso de negociación: "no, rotundamente no".

Explicó que los Gobiernos españoles se han sentado tres veces a hablar con ETA, con Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, y en las tres ocasiones "ETA rompió" porque "no quiere dialogar, lo que quiere es imponer".

"Esa es una vía agotada ya. Y lo único que ETA puede hacer es dejar las armas", añadió el ministro del Interior, quien dijo que aunque representantes de algunos partidos o grupos vuelvan a plantear esa posibilidad "conviene no abrir falsas expectativas. Conviene que todo el mundo sepa que eso se ha acabado".

Rubalcaba dijo no tener constancia de las informaciones acerca de que dos presos históricos de ETA habrían roto la disciplina interna de la banda al aceptar trabajar en el economato de la cárcel en que están internados.

Sin embargo, apuntó que los presos de ETA "no atraviesan su momento más unitario. Parece que hay entre ellos algunas diferencias".

El presunto miembro del "aparato político" de ETA fue sorprendido por una patrulla policial cuando conducía con signos de embriaguez por las calles de la capital francesa, según fuentes de la investigción. Esparza, que está condenado en España por la quema de un tren, viajaba en un coche robado, con documentación falsa y una pistola.

El detenido se encontraba huido desde hace siete años para evitar cumplir la condena que le había sido impuesta por violencia callejera.

La captura de Esparza no fue el resultado de una operación antiterrorista, sino del trabajo ordinario de dos agentes en moto que formaban una patrulla de seguridad ciudadana que vigilaba la noche parisina. Sobre las 4:30 de la madrugada, la patrulla se apercibió, en una zona cercana a los Campos Elíseos, de la presencia de un vehículo Peugeot 407 berlina cuyos movimientos encontró sospechosos por lo que los agentes se dirigieron hacia el turismo para intentar identificar a su conductor.

El automovilista se dio a la fuga seguido por los policías en sus motocicletas hasta la calle Marbeuf donde el etarra abandonó el coche y continuó la fuga a pie con una pistola en la mano.

Según la información oficial, el fugitivo que daba muestras de estar ebrio chocó con la puerta de una discoteca, lo que provocó que un vigilante del establecimiento se abalanzara sobre él ayudando a los policías a su captura. Los agentes comprobaron que el vehículo había sido robado el pasado mes de enero en el departamento de Vienne y llevaba placas de matrícula "doblaas", es decir correspondientes a otro turismo del mismo modelo, pero falsificadas.

Iker Esparza, natural de Pamplona, fue encarcelado el 22 de agosto de 1998 ya que estaba acusado por la Ertzaintza de haber participado en el ataque con cócteles molotov contra un tren que se encontraba estacionado en la estación de Irún. El grupo del que formaba parte Esparza atacó durante la madrugada del 9 de agosto una unidad del tren mediante en lanzamiento de botellas incendiarias contra los cristales y en el interior del vagón. Algunos pasajeros tuvieron que saltar por las ventanas para escapar de las llamas.

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