Catalunya afronta su semana clave

Tras la diada, es el siguiente día marcado, el próximo viernes 19 de septiembre. El parlament aprobará la ley de consultas y en cuanto se publique en el Boletín Oficial, Artur Mas podrá firmar la convocatoria. Y tiene que ser rápido si quiere adelantarse al Gobierno. Pero en ese juego de regates, no sería extraño que el Parlament retrase su votación para ganar tiempo. Aunque suena paradójico, pero esperarían a que finalice el Consejo de Ministros, que tendría que volver a reunirse para recurrir al Constitucional. Lógicamente, no tiene el mismo efecto que se suspenda una ley a una consulta ya convocada. "No entendemos cómo se puede utilizar la legalidad contra la mayoría de la población", se lamentaba Carme Forcadell, presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, que mantiene su hoja de ruta. En el quinto aniversario del primer referéndum, el de Arenys de Munt, otro símbolo, ha hecho un llamamiento a la unidad de las fuerzas proconsulta. "Para asegurar que la consulta se va a hacer". Y rechazan la tercera vía por la que siguen apostando los socialistas como salida para el propio Artur Mas. "Lamentablemente, creo que al final va a tener que convocar elecciones anticipadas, serían las terceras en cuatro años", apuntaba el portavoz parlamentario del PSC, Maurici Elena. Elecciones que para los populares no pueden ser como tal plebiscitarias y tienden la mano a CiU. "El Gobierno del Estado siempre ha estado por el diálogo, pero con la condición de democracia y derecho", indicaba Santiago Rodríguez, portavoz adjunto parlamentario del PPC. "Si la respuesta a la propuesta de votar es el Código Penal me pregunto dónde estamos", contestaba Francesc Homs, portavoz de la Generalitat. Este lunes arranca el debate de política general y el viernes se abrirá un nuevo capítulo con una siguiente fecha clave: el nueve de noviembre.