Expertos rebajan el optimismo ante la caída drástica de pisos turísticos: "Hay que coger los datos con pinzas"
Aunque los datos del INE apuntan a una tendencia a la baja en la oferta de alquiler vacacional en España, los expertos consultados por ‘Público’ recuerdan que los pisos ilegales y de temporada están siendo el refugio de quienes quieren seguir especulando con la vivienda.

Madrid--Actualizado a
Los efectos de la turistificación en las grandes ciudades y áreas de costa son, desde hace años, más que evidentes. Los barrios más afectados se han vaciado de vecinos para dar paso al sonido de las maletas y los locales de souvenirs. Para poner cifras a esta realidad, el INE elabora un estudio que analiza la evolución del número de pisos turísticos en España a partir de los anuncios publicados en las tres principales plataformas de alquiler vacacional.
De acuerdo a la última estadística de esta institución, conocida este lunes, hay motivos para el optimismo. En noviembre de 2025 se produjo la mayor caída interanual de toda la serie histórica (-12,4%), con 329.764 viviendas operativas. Es la cifra más baja desde febrero de 2023, con 46.700 pisos menos.
Además de esta variación anual, si se comparan los datos actuales con el volumen de mayo de 2025 (el período inmediatamente anterior), se aprecia un descenso del 13%, es decir, más de 52.000 viviendas menos. Esta caída se explica por las cifras de algunos territorios clave: el País Valencià ha registrado una bajada de más del 23%, mientras que en Catalunya y Balears los descensos rozan el 20%. No obstante, la región donde más ha bajado porcentualmente el volumen es Murcia, con una caída del 29,2%.
Este descenso se produce tras la entrada en vigor del nuevo registro obligatorio de los alquileres de corta duración y las peticiones de los Ministerios de Vivienda y de Consumo a las plataformas para que retiren los anuncios que no cumplen la ley. De hecho, desde la cartera de Isabel Rodríguez, han atribuido en un comunicado este retroceso a estas nuevas regulaciones.
En el centro de esta estrategia se encuentra la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal, operativa desde el 3 de abril de 2025, que permite a las comunidades de vecinos prohibir o condicionar el alquiler turístico con una mayoría de tres quintas partes. Bajo este nuevo marco legal, el Ministerio de Vivienda ha detectado ya al menos 86.000 pisos turísticos ilegales que operaban sin el código identificatorio obligatorio. Estos esfuerzos estatales se suman a medidas locales contundentes, como la de Palma de Mallorca, que ha decidido no conceder más licencias de las que ya hay aprobadas en la ciudad.
Sin embargo, más allá de estos datos, está la realidad del día a día y cómo se traducen en la crisis del alquiler que afrontan los inquilinos. En primer lugar, hay que considerar que esta estadística del INE es aún experimental y se basa en el rastreo de lo que publican los tres principales portales de alquiler vacacional en España. "Son las plataformas las que deciden qué es y qué no un piso turístico", explica Víctor Palomo, abogado de CAES (Centro de Asesoría y Estudios Sociales) y experto en vivienda, quien pide "coger con pinzas" el resultado.
Para el jurista, a pesar de que administrativamente los datos reflejan una disminución, no tiene por qué corresponderse necesariamente con la realidad. "Podría haber más de medio millón de viviendas de uso turístico, que es una burrada. No es fiable hablar de datos".
Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid, aunque celebran que los "datos demuestran los efectos de intervenir el mercado", también piden cautela. "Bajan los pisos turísticos, pero suben los pisos turísticos ilegales", denuncian desde la organización. En este sentido, recuerdan que, en la capital, el 90% de los pisos operan de forma irregular, por lo que los datos no son representativos de la realidad que viven los vecinos.
El "cajón de sastre" del alquiler de temporada
El alquiler de temporada se está usando como un cajón de sastre donde cabe desde un contrato de once meses hasta un arrendamiento de una semana. Y es en esta vía de escape donde ponen el foco expertos y activistas. La comprobación es sencilla: basta con visitar cualquier plataforma inmobiliaria para observar cómo, en pocos minutos, una gran parte de los anuncios se ofrecen bajo esta modalidad, especialmente en las zonas de costa y en ciudades con una alta presión turística.
Esta ha sido una de las grandes advertencias lanzadas por los sindicatos de inquilinos. En su momento, cuando se tramitó la Ley de Vivienda, estas organizaciones ya alertaron de que, si no se regulaba el alquiler de temporada, todo aquel que quisiera especular se refugiaría en ese "agujero negro. "No se han tomado medidas al respecto hasta la fecha, solo la ventanilla única digital exclusiva para alquileres turísticos en plataformas digitales. Es una plataforma informativa, pero no hacer ese trámite no supone ninguna sanción", subraya el jurista de CAES.
Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid creen que sigue existiendo "un margen excesivo para el fraude", no solo en cuanto a licencias de pisos ilegales, sino a la hora de beneficiarse de "todos los escapes que dejó la ley": "Por eso decimos que la ley de vivienda nació muerta. Mientras se sigan permitiendo los alquileres de temporada y por habitaciones sin regulación no servirán el resto de medidas".
Ante este escenario, los colectivos consideran esencial que prospere en el Congreso la votación para la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). A través de esta modificación, buscan acabar con lo que definen como "dos estafas" que impiden el acceso a la vivienda. Recuerdan, además, que el hecho de que las cifras de pisos turísticos bajen "no es fruto del azar, sino de la movilización social", mientras barrios como el de Lavapiés se encuentran ya en "una situación límite".
En esta misma línea de análisis, Alba Agraz, responsable de vivienda en Ideas en Guerra, coincide en que regular el alquiler y presionar para que se cumpla la ley tiene resultados. "Al final estas políticas, con mayor o menor intensidad, buscan reconducir un modelo de mercado que lleva años saturando barrios con alquileres turísticos a costa de viviendas de uso residencial", dice a este medio.
Entre las tareas pendientes que destaca Agraz, cree que es necesario fijar límites máximos por barrios en las ciudades más saturadas, como Madrid, Sevilla o Barcelona para frenar la fuga sangrante de vecinos. "Una medida que también puede resultar rápida y efectiva es un sistema de sanciones y control más avanzado, además de una coordinación y seguimiento de datos públicos que permitiese tener una visión más transparente de la situación", destaca.
Una de las ciudades que más sufre la asfixia del turismo es Málaga. Según esta última estadística del INE, es una de las ciudades con mayor porcentaje de pisos turísticos sobre el total de viviendas del país, junto con Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. "En algunas zonas, como en la plaza de la Mercé, estos pisos son el 80% del total. Es imposible alquilar, no hay oferta de larga temporada", denuncian desde el sindicato de inquilinas de la ciudad. "Los precios son tan abusivos que en un barrio obrero un piso de 70 metros cuadrados puede irse a los 1.700 euros al mes", añaden.
En la ciudad tienen claro que buena parte de la oferta no queda reflejada en los datos oficiales, como ya pasaba en ediciones anteriores y, de acuerdo a sus datos, podría haber hasta 12.000 inmuebles de este tipo. "Lo más frustrante es que tenemos la sensación de que no hay ningún tipo de fiscalización. Ha podido bajar el ritmo en que surgen nuevos pisos, pero no se persigue el fraude y, con la normativa municipal en la mano, la mayoría no podría ejercer", concluyen.


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