Se multiplican las aplicaciones para proteger a los menores con dispositivos móviles

La edad de inicio y manejo de teléfonos móviles, tabletas y otros soportes con conexión a internet no deja de bajar. Su uso ya es mayoritario entre los niños españoles menores de once años. Exposición directa a edades cada vez más tempranas y, por tanto, mayor riesgo para ellos en la red. Por eso se recomienda el uso de aplicaciones como esta, desarrollada y presentada este año por la fundación española Protégeles. Una herramienta para incrementar su seguridad. Para que con un simple toque de botón puedan dar la voz de alarma ante cualquier tipo de acoso. Ya hay aplicaciones que eliminan el historial de sus conversaciones, o que pueden difuminar sus rostros ante desconocidos en las imágenes que comparten o evitar también las capturas de esas fotografías. Aplicaciones para ellos, para los hijos, pero también para los padres. Para reducir la llamada brecha digital entre ambos. El objetivo de estas herramientas no es otro que el de facilitar un control paterno de estas tecnologías. Para que sus hijos tengan acceso a determinados contenidos, adecuados a su edad, o para que exista, por ejemplo, un toque de queda tecnológico, por control remoto, cuando estén en el colegio o cuando tengan que irse a dormir. Otras aplicaciones permiten tener localizado al menor cuando se desplaza sin la compañía de un adulto.