Sentencia pionera contra el acoso homófibo en las aulas

Un niño de 13 años natural de Cerdañola y su familia han ganado una sentencia por acoso escolar. Un juez condena al centro de estudios del niño a indemnizarles con 51.000 euros por su pasividad ante el acoso reiterado y los ataques homófobos que sufría el pequeño. El niño dice haber sufrido continuas agresiones físicas y psicológicas debido a su orientación sexual. Las amenazas hicieron caer en una profunda depresión al joven que llegó incluso a ver su foto publicada en internet acompañada de mensajes en tono de burla. Al parecer el centro era conocedor de estos hechos desde hace años y ha sido precisamente la ausencia de medidas contra los agresores lo que ha promovido la decisión judicial.