Este artículo se publicó hace 6 años.
INTERNACIONAL. Marruecos, Argelia y España, el triángulo imposible

Por El Quinze
Tan cerca, pero tan lejos. Los medios españoles rara vez informan de lo que ocurre en Marruecos y Argelia. Con 714.239 personas, la marroquí es la comunidad extranjera más numerosa en España. Por otra parte, España importó el año pasado de Argelia más del 50% del gas natural. Con ambos, España mantiene importantes vínculos comerciales y culturales, pero también disputas por la política de seguridad, pesquera o migratoria. Una de esas disputas se ha llevado titulares después de que el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez (Unidas Podemos), se reuniese con la ministra de Asuntos Sociales de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Souilma Birouk, y expresase más tarde en un mensaje publicado en su cuenta personal de Twitter su "solidaridad con el pueblo saharaui". La publicación del mensaje hizo que el ministro de Exteriores marroquí, Nasser Bourita, telefonease de inmediato a su homóloga española, Arancha González Laya, para protestar. Ésta se apresuró a publicar en la misma red social una aclaración asegurando que España no reconoce a la RASD. "Que un secretario de Estado de Derechos Sociales reciba a una ministra de Asuntos Sociales de la RASD no es una anomalía, lo que es una anomalía es que el Gobierno de Marruecos nos dicte con quién se puede y con quién no se puede reunir el Gobierno", criticó luego el diputado de ERC Joan Josep Nuet en el Congreso.
El embrollo, sin embargo, no terminó aquí, sino que las autoridades argelinas suspendieron la visita de González Laya a Argel prevista para el 26 de febrero alegando problemas de agenda del ministro de Exteriores, Sabri Boukadoum. Fuentes del ministerio argelino, no obstante, describieron a los medios la cancelación como un gesto de protesta por el apoyo español a Marruecos en la cuestión saharaui. Esa misma semana, Rabat prohibió la entrada a tres diputados del Parlament de Catalunya: Ferran Civit (ERC), Susana Segovia (Catalunya en Comú Podem) y Vidal Aragonés (CUP), que tenían previsto reunirse con entidades saharauis. "El Estado español nos ve con ojos pequeños y creían que Argelia se había extinguido, al igual que los saharauis en el exilio y en su lucha", protestó el diplomático saharaui Mhamed Jadad.
En paralelo a la cuestión saharaui, las relaciones entre Argel y Rabat, que nunca fueron fáciles, no atraviesan por su mejor momento: el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, se reafirmó en una entrevista a RT en su decisión de cerrar las fronteras con Marruecos. Tebboune exige desde hace semanas al Gobierno marroquí que se disculpe por haber responsabilizado a Argelia del atentado contra el hotel Atlas Asni de Marraquech en 1994. El rifirrafe no terminará seguramente aquí: el 6 de noviembre Marruecos celebrará el 45 aniversario de la invasión del Sahara occidental, conocida como la Marcha Verde. La RASD es en la actualidad reconocida por 84 estados miembros de la ONU, entre los que se encuentran México, Irán, Venezuela, Vietnam, Nigeria y Sudáfrica.