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Una red teatral para atrapar al espectador más joven

Por El Quinze
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Más de 450 espectáculos de teatro infantil y juvenil en 2018, con 90.000 espectadores en cerca de 60 municipios. Son los números de la Fundació Xarxa, una entidad creada a mediados de los años 90 por un grupo de voluntarios de varias ciudades metropolitanas. Tenían experiencia en el ámbito de la programación cultural y se animaron a impulsar una fundación privada dirigida al público más joven. Casi 30 años después, sus cifras son más que meritorias, sobre todo si se tiene en cuenta "el aumento exponencial de la oferta cultural para las familias y cómo ha cambiado la ocupación del tiempo de ocio". Así lo entiende Marta Gas, miembro de la junta de la Xarxa, que recuerda que los buenos resultados también consolidan la programación de "una disciplina artística que tiene en el directo su valor primordial".
Teatro con visión local
La Fundació Xarxa constituye en la actualidad el principal circuito de artes escénicas para el público infantil, juvenil y familiar de Catalunya. La iniciativa empezó a gestarse en los años 80, en el Baix Llobregat, cuando varias personas de Sant Feliu de Llobregat, Gavà, Molins de Rei, Esparreguera y Olesa de Montserrat se integraron a Òmnium Cultural, entidad que desde 1961 ya trabajaba para fomentar la lengua y la cultura catalanas. Òmnium daba entonces cobijo a una entidad que se encargaba de coordinar programaciones estables, el denominado Moviment Rialles de Catalunya, creado en 1972. Luego, el movimiento asociativo que se consolidó con los primeros Ayuntamientos democráticos empezaría a comprometerse en la organización de eventos culturales. En 1995 se crearía la actual Xarxa, que ahora cuenta con 60 grupos locales en Catalunya, un tercio de ellos en Barcelona y su área metropolitana. "El funcionamiento autónomo de cada grupo local ha hecho del circuito de la Xarxa un referente en el sector de las artes escénicas para el público infantil, juvenil y familiar", señala Gas.
La Xarxa dispone de un catálogo con unas 500 propuestas de diferentes formatos, interpretadas por 150 compañías profesionales. "La condición de profesional es imprescindible, como también lo es que los espectáculos de texto sean en lengua catalana", explica la portavoz. La actividad de los grupos locales se financia con recursos propios obtenidos a través de la venta de entradas, así como de la aportación de las Administraciones: el 48% de los recursos de la Xarxa provienen de la taquilla, el 22% de los Ayuntamientos, el 19% de la Generalitat y el 11% de las Diputaciones. El precio medio del tique para un espectáculo de la Xarxa es de unos seis euros.
De los 60 grupos locales que trabajan en el todo el territorio catalán, una parte destacada se ubica en el área metropolitana, con un elevado número de grupos en el Baix Llobregat. La Xarxa tiene programación específica en municipios como el Prat de Llobregat, Esparreguera, Gavà, Molins de Rei y Sant Feliu de Llobregat, pero también en Igualada, Terrassa, Santa Perpètua de Mogoda o Barberà del Vallès. Cada grupo local tiene también sus voluntarios, activistas que participan de forma desinteresada, pero que tienen formación y conocimientos teatrales.
Aunque estos grupos trabajan en red, en la Xarxa se programa teniendo en cuenta las características específicas de cada municipio. De hecho, "lo que mejor define la misión de un grupo local es la programación regular y el conocimiento que tiene del público de su población. Y este es también su valor principal", defiende Gas. Trabajan de manera coordinada con los Ayuntamientos, teniendo muy presente la disponibilidad de espacios adecuados para hacer las representaciones, si bien es cierto que en la Xarxa aseguran que "en la variabilidad está la norma". Por ejemplo, de las diez poblaciones con programación estable en el Baix Llobregat, más de la mitad no disponen de un teatro municipal.
En Cerdanyola del Vallès, el teatro de sala se programa en el Ateneu, el principal centro cultural de la ciudad, con un aforo de 400 personas. Y cuentan también con el Museu d’Art Contemporani para las obras de teatro de pequeño formato. Las funciones están dirigidas al público familiar, pero también se programan espectáculos específicos para niños de 0 a 6 años. "En un momento cultural con mucha oferta digital, observamos un sector de público fiel, motivado por el teatro, y un público mucho más numeroso cuando se programan festivales o teatro de calle", afirma Rosa Maria Soler, responsable del grupo local de Cerdanyola. En este municipio del Vallès se organizan, entre otras citas, el FIT Festival –el Festival Internacional de -Teatre infantil i juvenil–, el Mac & Xic
–para los más pequeños– y una programación en los jardines del Museu Ortadó.
Además de los espectáculos dirigidos al público general, la Xarxa programa funciones pensadas específicamente para alumnos de centros educativos. Es el caso del proyecto L’escola va de bolo, que nació en el curso 2004-2005 también en la comarca del Baix Llobregat. El objetivo era ofrecer la misma variedad de espectáculos de las programaciones estables a un público más amplio y en poblaciones en las que no existía ningún grupo local.
Cuando se puso en marcha como prueba piloto, el proyecto se inició en 14 municipios. Durante el curso 2019-2020, sin embargo, son solo cuatro los que siguen apostando por la iniciativa. En Gavà, la escuela L’Eramprunyà hace varios cursos que hizo suya la propuesta, con la participación de sus alumnos de tercero y cuarto de primaria. "Lo más importante es que esto nos permite darles las mismas oportunidades a todos, ya que no todos pueden ir al teatro" fuera del horario escolar, recuerda Carme Camarassa, jefa de estudios del centro. En clase, los alumnos trabajan el contenido que ven en el escenario, tanto antes como después de la función.
Como el resto de proyectos impulsados por la Xarxa, L’escola va de bolo cuenta con la implicación de los municipios. "Permite hacer llegar las artes escénicas a los escolares a un precio muy económico", detalla Joan Lorenzo, responsable del área de espectáculos de la Fundació Xarxa. De hecho, las escuelas se apuntan a las iniciativas a través de los programas que organizan los Ayuntamientos. "Si les ofreces un producto de calidad, con buena organización y comunicación, repiten", añade Lorenzo, que defiende que "vivir las artes escénicas desde los primeros años de formación ayuda a crecer como personas, a sentir diferentes emociones en directo y a mantener activa la creatividad". Y agrega que acudir al teatro durante la etapa educativa también "ayuda a los alumnos a desarrollar el amor por la cultura".
Un festival de títeres en Gavà
Los grupos locales conocen mejor que nadie el entorno, y a partir de ese conocimiento llegan a organizar festivales anuales. Uno de los más conocidos es el Festival Internacional de Titelles de Gavà, que se creó a raíz de las fiestas de primavera que la agrupación Rialles de la localidad organizaba cada año, cuando llegaba el buen tiempo, y que clausuraba la programación estable de teatro. Iniciativa compartida entre la Xarxa y el Ayuntamiento, el festival nació en 1991 con la idea de llenar de títeres las calles y plazas del municipio durante todo un fin de semana del mes de mayo.
"Nuestra filosofía es acercar a todos los ciudadanos de Gavà, pero prestando especial atención a los niños, los diferentes tipos, formatos, técnicas y tendencias del mundo del títere y el teatro de objetos", detalla Jaume Amigó, uno de los responsables del Festival Internacional de Titelles. Por él han pasado compañías provenientes de países de todo el mundo: Francia, Italia, Alemania, Marruecos, Burkina Faso, China, Japón, Rusia, Chile o Argentina, entre muchos otros. "Potenciar el goce, la fantasía y la magia que los títeres son capaces de comunicar, y hacerlo siempre con una visión abierta a la diversidad, es uno de los principios que tenemos muy presentes en nuestra programación", señala Amigó. El festival, una cita totalmente consolidada en la localidad, es uno de los eventos más esperados por las familias de Gavà. Cada año participan una veintena de compañías y, en paralelo, se organizan exposiciones, talleres y un mercado artesanal para promover "un ambiente mágico y festivo entre un público de todas las edades", añade el responsable.
La Fundació Xarxa trabaja para "seguir ofreciendo el mejor teatro para los niños y niñas", afirma la portavoz Marta Gas. "Los miles de niños que cada domingo van al teatro comparten las emociones que les hacen crecer y desde la Fundació Xarxa queremos seguir creciendo con ellos", añade.