Guía sobre el uso de la IA en 'Público'
El uso de sistemas de Inteligencia Artificial (IA) en la redacción de Público debe regirse por dos máximas:
La IA no sustituye al periodista, el periodista es el autor.
La IA es una herramienta, sirve de apoyo para mejorar nuestro trabajo.
Nuestro periodismo está elaborado por personas con capacidad crítica, regido por nuestras banderas editoriales y por el código deontológico que guía el ejercicio de la profesión.
Esta guía tiene como finalidad asegurar el uso responsable, ético y riguroso de los sistemas de IA, garantizando además la legitimidad de los datos manejados y manteniendo la responsabilidad del periodista sobre todo el proceso.
Nuestro periodismo debe seguir actuando como un filtro crítico frente a los sesgos ideológicos que la IA pueda tener. Es fundamental evitar que la segmentación de la información generada por la IA destruya el pluralismo, confinando al lector en ecosistemas cerrados donde no existe el contraste de ideas.
Además, nuestros periodistas deben evitar que la IA puede manejar lenguajes considerados no inclusivos, con sesgos de ideas que pueden resultar racistas, machistas, reproducir estereotipos sin ninguna perspectiva de género. Debemos evitar que la IA cosifique a la mujer, tanto en la elaboración de textos como en la generación de imágenes.
Cualquier noticia, artículo, reportaje, entrevista u opinión publicada en nuestro diario será siempre responsabilidad de un ser humano. La IA nunca podrá ser autor de nada en Público. Por tanto, en cualquier proceso en el que se utilice una IA como herramienta de apoyo, la supervisión humana será obligatoria.
Esa supervisión afecta también a fotografías, vídeos, fotomontajes, carteles, gráficos e infografías generadas por una IA. En Público podemos hacer uso de las IA generativas para la creación de contenidos visuales tales como collages, ilustraciones o viñetas siempre y cuando el resultado no suponga una alteración engañosa de la realidad ni se utilice con fines espurios. Toda imagen generada por IA debe ser identificada como tal.
Usos permitidos de la IA
La IA debe utilizarse exclusivamente en tareas asistenciales y los usos autorizados incluyen las tareas siguientes:
Documentación
Búsqueda de documentación y datos en internet.
Esquemas y resúmenes de documentos o informes.
Traducción de contenidos y documentos en otros idiomas.
Transcripciones de entrevistas o comparecencias en audio o vídeo.
Elaboración de gráficos y tablas de datos a partir de fuentes.
Compilaciones de informaciones de diferentes agencias.
Análisis de datos masivos para detectar patrones.
Verificación de datos.
Redacción
Corrección ortográfica o de estilo.
Apoyo en la búsqueda de sinónimos y antónimos.
Multimedia
Elaboración de mapas e infografías a partir de datos validados.
Subtitulado o rotulaciones de vídeos.
Diseño de cartelas para redes sociales o vídeos.
Fotomontajes, collages, ilustraciones, filtros sobre imágenes.
Apoyo en la estructuración de guiones y adaptación de contenidos propios a formatos de podcast o vídeo
General
Envío automatizado de newsletters y boletines.
Envío automatizado de avisos y alertas a la audiencia.
Usos prohibidos de la IA
Queda terminantemente prohibido el uso de la IA para las siguientes actividades:
Publicar cualquier contenido que haya sido generado por una IA y no cumpla con las normas indicadas en el apartado de usos permitidos.
Manipular o alterar imágenes, vídeos o audios con la intención de falsear los hechos, crear engaños o modificar la realidad de lo que se informa.
Generar imágenes o vídeos que incluyan rostros humanos, figuras públicas o representaciones hiperrealistas que puedan inducir a error sobre la veracidad del contenido.
Generar contenido que incurra en plagio o infrinja los derechos de autor de terceros. El periodista debe garantizar la originalidad y el respeto a la propiedad intelectual en todos sus contenidos.
Utilizar la IA como una fuente informativa o hacer que genere contenidos por sí sola.