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Abuso a menores Varios menores migrantes sufren abusos sexuales en los refugios de EEUU

Este tipo de centros juegan un papel crucial en las severas medidas implementadas por Donald Trump en contra de la migración.

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Protesta contra la política migratoria de Donald Trump. Jonathan Ernst / Reuters

Fernando Magaz Negrete, de 32 años, fue arrestado por la policía de Phoenix el pasado 31 de julio por delito de abuso sexual y tocamiento de menores. Negrete trabajaba como cuidador en uno de los 100 centros de refugiados para menores migrantes que el gobierno de Donald Trump edificó en EEUU.

Tan solo un día antes del arresto de Negrete, los fiscales federales detallaron un caso en contra de otro trabajador de esos centros, Levian D. Pacheco, de 25 años.

Según indica The New York Times, éstas son las demandas más recientes por abuso en los refugios contratados por el gobierno del presidente estadounidense. Este tipo de centros juegan un papel crucial en las severas medidas implementadas en contra de la migración.

Pacheco, acusado de toquetear a seis adolescentes varones y practicarles sexo oral a dos más, es VIH positivo. Asimismo, funcionarios del órgano mexicano Centro Suroeste para el VIH/ Sida, brindaron información a los adolescentes afectados sobre el virus y cómo se transmite, de acuerdo a los reportes exhibidos por los medios locales.

En la revisión de su historial, los registros del tribunal manifiestan que Pacheco no tenía antecedentes penales anteriores a su arresto en agosto de 2017. Sin embargo, desde el 23 de marzo de 2016 que trabajaba como cuidador en el refugio. 

En el caso en contra de Negrete, las autoridades afirman que una niña fue testigo de que él besó a su compañera de habitación, una menor de 14 años, en el centro Casa Campbell de Southwest Key en Phoenix, según ha informado el rotativo estadounidense. Además, otro testigo afirmó a la policía que el hombre besó a la niña y le tocó el pecho y la vagina en un encuentro diferente.

No fue hasta el 25 de julio cuando la policía de Phoenix supo de las acusaciones en contra de Negrete, aproximadamente un mes después de la visita de la primera dama, Melania Trump, a ese mismo centro durante un recorrido por las instalaciones en Arizona.

Tanto Negrete como Pacheco eran empleados de Southwest Key Programs, una organización texana sin fines de lucro cuyo presidente de la organización, Juan Sánchez, afirmó que “no sabían que estaban recibiendo niños que habían sido separados de sus padres”, según informó Mundo Hispánico.