El drama de Marvel Dreamer, el 'lolcow' español: el negocio de reírse de alguien en Internet
¿Por qué hay gente que se expone en Internet pese a recibir burlas? ¿Qué lleva a alguien a humillar a otra persona online?

Zaragoza--Actualizado a
El pasado 26 de febrero, Javier Rodríguez Gallardo y su padre Rafael, jubilado y enfermo, fueron desalojados del piso en el que residían en El Portil, Huelva. Según el principal afectado, la orden de echarles se produjo a pesar de que seguían pagando el alquiler de manera religiosa a su casera. Aunque, como veremos más adelante, no se trata necesariamente de un narrador fiable. El desahucio se ejecutó de manera pacífica, dejándolos en la calle sin apenas contestación social. Tampoco hubo repercusión alguna en los medios de comunicación, aunque sí en algunas comunidades de Internet. No por los motivos que cabría imaginar en un primer momento.
El desahuciado responde al alias de Marvel Dreamer y es un youtuber que, como su apodo indica, se dedica a comentar películas y productos de fantasía y ciencia ficción. No obstante, de un tiempo a esta parte ha ganado cierta notoriedad online a causa de otro tipo de contenido que también sube a redes sociales: aquel en el que cuenta su vida, sus desgracias… y en el que exhibe comportamientos que podrían tildarse de problemáticos. Una fama -muy de nicho- surgida por ser lo que en el argot se conoce como un lolcow, pero fama al fin y al cabo.
No es la víctima perfecta
Lo primero que se debe precisar en esta historia es que Marvel Dreamer no encaja en la figura de "víctima ideal", ya que sus propios vídeos muestran a una persona altamente conflictiva. De hecho, es complicado simpatizar con él. Independientemente de si posee algún tipo de trastorno o condición médica desconocida, se le ha visto teniendo problemas con vecinos, caseros y otras personas que se cruzan con él en su día a día. Además, ha dejado entrever que es alguien que no trabaja porque no quiere, esgrimiendo argumentos poco convincentes cada vez que se le cuestiona por qué no ayuda a la economía doméstica.
Aunque, sin duda, si algo le llevó a la fama fue lo incómodo de muchas sus interacciones sociales y parasociales. Sobre todo cuando estas involucran a mujeres. Es entonces cuando salen a la luz algunos comportamientos que, como mínimo, rozan el ciberacoso. Algunos de ellos fueron recopilados por el streamer Rhecky en un vídeo titulado Qué alguien lo pare (por favor), que alcanzó cierta viralidad. Con comentarios jocosos, el creador de contenido mostraba algunas actitudes de Rodríguez Gallardo que excedían, con mucho, el teórico espíritu de su canal. Entre ellas, un episodio en el que sobrepasaba varios límites personales respecto a la también youtuber Captain Tuchy, quien le había hecho saber que se estaba sintiendo incómoda con sus interacciones. Este es Marvel Dreamer y es importante no perderlo de vista en el relato.

Ahora bien, que su comportamiento resulte problemático no elimina otra realidad latente: Marvel Dreamer es una persona que, según documenta él mismo, vive en situación de exclusión social. Sobrevive gracias al ingreso mínimo vital y a la pequeña pensión que cobra su padre. Aunque su relato deba ser puesto en tela de juicio, lo cierto es que sus condiciones de vida son bastante evidentes. No tiene red de apoyo alguna y, cuando fue expulsado del piso en el que vivía, efectivamente terminó en la calle.
Según trascendió después, no era la primera vez que les ocurría algo similar. De hecho, incluso salió a la luz un reportaje de 2011 en el que Antena 3 se hacía eco de otro desahucio sufrido por padre e hijo, tras el que decidieron permanecer durante un tiempo a vivir en el portal del edificio. Esta vez, sin embargo, no hubo cámaras de televisión esperándolos ni muestras públicas de compasión. A cambio sí hubo mofas y burlas en Internet. Todas ellas, por cierto, monetizadas. No en vano, en las semanas previas reírse de Marvel Dreamer, no solo de su desahucio, se convirtió en un pequeño negocio para algunos reaccionadores de Internet.
Qué es un 'lolcow' y cómo se relaciona con Marvel Dreamer
La reacción es un género nativo de Youtube. Es decir, algo que nació en la plataforma y que no existía previamente. Básicamente, consiste en ver a un creador de contenido mientras este reacciona por primera vez a otro contenido o situación. Quizá no tenga mucho sentido puesto negro sobre blanco, pero en su contexto funciona. A raíz del vídeo de Rhecky, varios reaccionadores comenzaron a escarbar en el canal de Marvel Dreamer. Encontraron material de sobra: en los seis años que lleva abierto, Rodríguez Gallardo ha subido más de 2.000 vídeos; muchos de ellos dedicados a relatar sin filtros su vida personal. El resultado fue que comenzó a generarse un cierto lore en torno a su figura.
A la ola se sumaron streamers con una gran base de seguidores e influencia en la red como Orslok o Rimembah. Poco a poco la bola de nieve comenzó a crecer, lo que hizo que cuentas más pequeñas también tratasen de aprovechar la inercia. Sin comerlo ni beberlo, Marvel Dreamer se había convertido en el lolcow por excelencia del Internet español. Pero, ¿qué significa este término?
En su videoensayo Lolcows (y hatecows): Internet al servicio del morbo, el youtuber Mozo Yefimovich define al lolcow como “esas figuras a medio camino entre el famosillo de redes y el friki televisivo. Personajes bizarros de Internet cuya fama viene de la extrañeza que producen”. El término surge porque, igual que de una vaca se extrae la leche, de ellos se extraen los loles, o sea las risas en el argot de Internet. En el fondo, no es más que una traslación al entorno digital de lo que hacía Javier Cárdenas en Crónicas Marcianas. La lógica en ambos casos es idéntica: reírse del diferente.
Qué lleva a alguien a ser un 'lolcow'
Por norma general el lolcow se expone de manera voluntaria, en este caso subiendo vídeos a Internet. Es la excusa que utilizaba Cárdenas para maltratarles en su película FBI: frikis buscan incordiar (2004); y es también el pretexto que todavía se emplea actualmente cuando algún streamer se pasa de la raya. Sin embargo, por lo que sea, ninguno de ellos -ni Cárdenas ni los reaccionadores- se cuestionan qué llevaría a alguien a continuar exhibiéndose a pesar de recibir burlas o humillaciones continuas por parte de la audiencia.

La comunidad científica sí ha intentado dar respuesta a este comportamiento, en principio ilógico. Aunque no hay una única explicación plausible, sí hay varias posibles respuestas que resuenan en el caso particular de Marvel Dreamer, así como en otros análogos. Por ejemplo, está probado científicamente que la soledad genera un estado psicológico en el que la persona puede buscar señales de impacto o respuesta social, sin importar si estas son positivas o negativas. Es el llamado paradigma de acercamiento-evitación, el cual describe a aquellas situaciones en la que un mismo estímulo produce al mismo tiempo rechazo y atracción. Es un principio que rige en las situaciones de adicción, pero que también explica por qué alguien continúa buscando una reacción aunque esta sea negativa.
Es más, un artículo publicado en abril de 2025 en Behavioral Sciences exploró la relación entre el llamado dolor social, esto es la sensación psicológica de rechazo, con la adicción a las redes sociales. En él se probaba que las interacciones negativas por parte de trolls y otros sujetos poseen un efecto similar en aquellas personas en situación de exclusión social que las interacciones positivas, pues precisamente lo que se busca es recibir algún tipo de respuesta. Algo que puede derivar en un bucle infinito cuya repercusión se va agrandando a medida que más y más personas se hacen eco del fenómeno.

El caso extremo de Chris Chan
Sin duda alguna, el caso paradigmático por lo extremo de su desenlace fue el de Chris Chan. Aunque se dio a conocer inicialmente como creadora de cómics, lo que llamó la atención de ciertas comunidades fueron los vídeos en los que mostraba su vida. De hecho, como Marvel Dreamer, era muy abierta respecto a su vida personal, lo que sirvió de carnaza para atacarla. Aunque se trata de una persona con autismo, aquello no fue óbice para que usuarios de foros como 4chan o Kiwi Farms comenzasen una campaña de acoso que duró años y años.
El caso tomó un giro particularmente turbio en 2021, cuando fue arrestada y acusada de haber abusado sexualmente de su madre, que tenía demencia senil. Tras pasar dos años en la cárcel, los cargos de incesto fueron finalmente desestimados por un juez de Virginia después de que sus abogados defensores solicitasen una disposición diferida por trastorno de autismo. De hecho, parte de su defensa incluía que sus acciones fueron influenciadas tanto por su condición médica como por el acoso constante al que había sido sometida en Internet. A pesar de todo lo sucedido, una vez en libertad volvió a actualizar de manera regular su cuenta de YouTube.
Ganar dinero online a costa de las miserias ajenas
Evidentemente el caso de Marvel Dreamer no ha llegado a tal extremo, aunque sí ha rebasado algunos límites tolerables. El día de su desahucio, el youtuber onubense subió un vídeo visiblemente nervioso en el que se quejaba de no haber recibido ayuda alguna, al tiempo que mostraba un clínex ensangrentado y una imagen de su padre caído en el suelo. No es el único contenido en el que se le ha visto genuinamente superado por las circunstancias.
En los días previos, Rodríguez Gallardo también se mostró ostensiblemente nervioso tras recibir una llamada de un presunto servicio de desokupa, el cual le comunicaba su intención de intervenir en el desahucio. Poco después se descubrió que todo había sido “una broma” del youtuber PabloXtrming, quien ha encontrado en el ciberacoso a Marvel Dreamer una forma de ser mínimamente relevante en Internet. Lo que en tiempos de monetización se traduce como una manera de ganar dinero.
Si bien hubo muchos reaccionadores -como los mencionados Orslok o Rimembah- que estuvieron lucrándose a partir del contenido de Marvel Dreamer durante los meses previos, la mayoría de ellos se retiraron de escena una vez la cosa se puso seria. Sin embargo, siempre hay alguien dispuesto a ir más allá. Así, Pabloxtrming no solo se limitó a reaccionar al contenido que Marvel Dreamer sube a Internet, sino que pasó a la acción. Lo que en el argot se dice trolleo, que no deja de ser una manera de suavizar las bromas pesadas o el acoso. Todo con tal de que la rueda del contenido no deje de girar -y con ella los ingresos-.
Por ejemplo, el día del desahucio envió a un seguidor a la zona para que grabara de soslayo a Marvel Dreamer sacar sus pertenencias del domicilio, material del que pudo reírse en directo para soslayo de su comunidad. La última ha sido compincharse con otra persona para que esta se hiciera pasar por mujer y, así, tener una sesión de sexting con Marvel Dreamer, la cual hizo pública en un vídeo ya censurado por YouTube.
Por qué hay gente que disfruta con el sufrimiento de otros
Evidentemente, Pabloxtrming hace lo que hace, entre otras cosas, porque tiene un público en directo que le jalea. Lo que se traduce en dinero primero, pero también en cierto capital social. Pero, ¿qué lleva a una comunidad a articularse en torno a un contenido tan pernicioso? Como suele suceder, no hay una respuesta única. De hecho, lo más factible es que se trate de una suma de factores, que pueden depender de cada caso concreto.
La comunidad cientifica sí que ha encontrado relación entre el llamado schadenfreude, esto es el encontrar placer en la desgracia ajena, y los casos de ciberacoso. Una respuesta emocional que hace que muchas personas puedan acercarse a este tipo de contenido. Además, el hecho de que se produzca a través de Internet favorece a la deshumanización de la víctima. El acosado se percibe como un personaje y no como una persona, por lo que el sufrimiento real queda enmascarado dentro del show general.
Un asunto clave en el caso de Marvel Dreamer es, además, la desconexión moral. El psicólogo Albert Bandura acuñó este concepto para explicar por qué una persona que normalmente es amable y piadosa puede llegar a cometer actos inhumanos. Concretamente, definió la desconexión moral como “un conjunto de mecanismos cognitivos que reformulan la conducta dañina para que parezca aceptable, justificada o menos grave”. O dicho de otra manera, es una forma de autoconvencerse de que, en un contexto determinado, las normas morales no se aplican.
De ahí emanan la mayoría de excusas y pretextos utilizados por todos aquellos a los que alguna vez se les ha cuestionado su actitud. Los “se lo merece”, “solo es una broma” o “todo el mundo lo hace” que buscan incidir en la antisocialidad de Marvel Dreamer, pero que no son más que una réplica de las dinámicas perniciosas del patio del colegio. Todo ello con el agravante de convertir el sufrimiento de otra persona en un negocio.




Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.