De 'Un, dos, tres...' a 'Callejeros': Los diez programas que cambiaron la forma de hacer tele en España
En la tele existen tendencias y todos los canales se estudian unos a otros; aunque hubo unos pocos que lograron cambiar el rumbo.

Zaragoza-
A la televisión se le ha dado por muerta en varias ocasiones. Sin embargo, siempre encuentra la manera de rehacerse. Incluso en una época como la actual, con la proliferación de plataformas y el streaming, sigue siendo relevante. La lucha por las audiencias es descarnada, por lo que acertar con el formato adecuado es clave. Muchas veces, los programas se mueven por tendencias. Sin embargo, hay algunos pocos elegidos que cambian por completo el rumbo catódico. Estos son los diez programas que cambiaron para siempre la tele en España.
Gran Hermano (2000, Telecinco)
Gran Hermano es la pura definición de programa que cambió la televisión para siempre. Llegó a Telecinco en el año 2000, algo significativo al ser el cambio de milenio. La idea era revolucionaria, encerrar a 10 desconocidos dentro de una casa repleta de cámaras y observar sus relaciones. Aquella ocurrencia generó un debate real en las calles, que el programa aprovechó para venderse como un estudio sociológico. El resultado: nadie apartó la vista del monitor.
La primera edición de Gran Hermano fue un éxito absoluto. La final tuvo una cuota de pantalla del 70,8% y cambió la tele para siempre. De la noche a la mañana, todos los canales quisieron su propio GH. Programas en los que se aislaba a gente en sitios, siempre bajo la atenta mirada de la audiencia. Algunos funcionaron mejor y otros peor, eso sí. El propio Gran Hermano ha tenido hasta la fecha 20 ediciones de su versión estándar, además de varias protagonizadas por famosos. Su influencia se ve, incluso, en La casa de los gemelos, el reality de Youtube que causó sensación y escándalo a partes iguales a finales de 2025.
Operación Triunfo (2001, La 1)

De todos los programas consistentes en encerrar a gente en sitios con cámaras, Operación Triunfo merece un destacado especial. Primero por ser un formato de creación española. Después, porque generó su propia subcategoría de realities. A diferencia de GH, en OT sumaba el interés de ver las relaciones interpersonales de sus concursantes con su talento y evolución musical. Concretamente, el programa trataba de encontrar al próximo representante español en Eurovisión. Para ello, los espectadores podían comprobar su progreso artístico semana a semana,
Fue un éxito absoluto. La final obtuvo un share del 68% con más de 12 millones de personas pegadas a la televisión para ver ganar a Rosa López. Además, vendieron millones de discos, llenaron en sus galas y muchos de los concursantes tuvieron una carrera más que exitosa en el mundo de la música. En total ha habido 13 ediciones del concurso, algunas con más éxito que otras. Se ha emitido en La 1, Telecinco y Prime Video, regresando a la vida cada poco tiempo. El formato fue exportado a más de 30 países, además de la raíz clara de que se crearan o importaran programas como Estudio de Actores (Antena 3, 2002), Factor X (Cuatro, 2007) o Popstars (Telecinco, 2002) por nombrar algunos talents de corte muy similar.
Masterchef (2013, La 1)
Dentro de los hijos de OT quizá también se podría incluir a Masterchef, en el sentido de que es un talent show centrado en este caso en el mundo de la cocina. Sin embargo, el programa de los fogones ha adquirido tal personalidad propia que merece la pena ser reseñado aparte. Sobre todo porque, si bien hay convivencia y relación entre los concursantes, el foco está en otro sito. Se trata de un programa mucho más blanco, en ese sentido, donde la misión de encontrar al mejor cocinero ocupa el centro.
Desde luego, Masterchef fue todo un éxito, lo que ha llevado a Televisión Española a explotar el formato al máximo. Masterchef Celebrity, Masterchef junior, Masterchef senior, especiales de Navidad… Además, se puede considerar a Masterchef como el mascarón de proa del desembarco de la cocina en la televisión, Karlos Arguiñano aparte. Programas como Top chef (2013, Antena 3) o Next level chef (2025, Telecinco) son una consecuencia clara de su éxito.
Crónicas Marcianas (1997, Telecinco)
De la telerrealidad vivió mucho Crónicas Marcianas, quizá el late night español por excelencia. No fue el pionero, honor que corresponde a La noche se mueve, del Gran Wyoming en Telemadrid (1992). Además, su éxito no se puede entender sin Esta noche cruzamos el Mississippi (1995, Telecinco), programa predecesor presentado por Pepe Navarro. Sin embargo, el show presentado por Javier Sardá marcó un antes y un después en la televisión.
En realidad, aquel programa tuvo varias vidas en una sola. Comenzó como una mirada irónica a la actualidad española, aunque rápidamente se montó en la ola de lo que en la época se llamó telebasura. De hecho, jugó siempre con llegar a los límites de la misma, con una serie de broncas en plató legendarias entre un star system construido alrededor del programa. Si Esta noche cruzamos el Mississippi explotó el amarillismo y los sucesos hasta las últimas consecuencias, aquí se llevó sobre todo al terreno del corazón y los realities. A pesar de emitirse de madrugada, se retiró de antena después de ocho temporadas en las que promedió 1.720.000 espectadores y un 30,6% de audiencia.
Tómbola (1997, Telemadrid)
Tómbola es el programa que cambió para siempre el tratamiento de la crónica rosa en televisión. Algo con especial mérito si se tiene en cuenta de que se trataba de un programa de televisión autonómica. Sin embargo, por medio de una serie de alianzas con otras autonómicas y canales locales, su producto llegó a casi todo el territorio español. Aunque formalmente era un programa de entrevistas más, fue su trato a los invitados lo que le hizo resaltar.
Aquí no había complicidad, sino conflicto. Los periodistas encargados de llevar la charla tenían, en su mayoría, una actitud beligerante, que fue aumentando conforme el programa fue ganando en notoriedad. De hecho, la mayoría de ellos acabaron haciendo carrera en productos que pueden considerarse derivados del mismo. No se pueden entender Sálvame (2009, Telecinco), Salsa Rosa (2002, Telecinco), Dónde estás corazón (2003, Antena 3) o, incluso, el propio Crónicas Marcianas, sin Tómbola. No es casualidad que sus principales colaboradores: Jesús Mariñas, Karmele Marchante, Lydia Lozano, Ángel Antonio Herrera o Josep Sandoval, terminasen en uno o varios de los programas listados.
Lo + Plus (1995, Canal +)

Lo + Plus podría verse como el reverso luminoso de Tómbola. Sobre todo porque también era un programa de entrevistas, aunque con un enfoque diametralmente diferente. Se emitía en abierto en Canal +, cuando este era una cadena codificada. Era, por lo tanto, uno de los ganchos en busca de abonados, como El día después (1990) o la emisión de Friends. Lo + Plus se emitió de 1995 a 2005, un periodo en el que tuvo varias vidas.
Comenzó con un programa de access prime time, aunque después se mudó a la sobremesa. Tuvo varios presentadores, aunque destacan el trío formado por Máximo Pradera, Fernando Schwartz y Ana García-Siñeríz, quienes estuvieron desde el primer día. Si por algo destacó el programa fue por sus entrevistas, ya que durante años fue el destino de todo aquel gran nombre que visitaba España. Además el humor jugaba un gran papel en el programa, con secciones pioneras como Los Guiñoles, cuyo éxito le llevó a derivar en un programa propio, o el Zapping.
En cierto modo, los programas de humor de sobremesa como Zapeando (2013, La Sexta), Sé lo que hicisteis (2006, La Sexta) o Tonterías las justas (2010, Cuatro) heredaron dinámicas que antes había explorado Lo + Plus en dicha franja horaria. No obstante, el principal sucesor de aquel programa es El Hormiguero (2006, Cuatro). Al menos, en su iteración previa a la irrupción de la opinión en el programa. El show de Pablo Motos es el lugar al que las grandes estrellas internacionales vienen a promocionar sus productos. Unas entrevistas de perfil alto que compagina con secciones eminentemente cómicas. Si bien en sus 20 años de vida ha evolucionado mucho, incluso ha cambiado de cadena, el high concept permanece presente.
Un, dos, tres... (1972, La 1)
El Un, dos, tres… es el concurso. Así, en singular. Fue un fenómeno social, en un momento en el que solo había dos cadenas de televisión en España. Creado por Chicho Ibañez Serrador, se trataba de un espectáculo más grande que la vida. El mejor exponente de una televisión que ya no existe. La idea parece simple, aunque hasta entonces no se había visto nada igual. En su mecánica conjugaban las pruebas físicas, de sapiencia y también la suerte. Un show total que, además, propiciaba suculentos premios a sus participantes.
En su papel pionero, el Un, dos, tres… también fue uno de los primeros programas en utilizar a famosos en sus ediciones especiales, algo que años después se ha convertido en la norma. Era televisión de altísimo presupuesto, algo que debido a la pujanza del streaming ya no se estila. Podemos entender como herederos del Un, dos, tres… concursos colosales como El gran juego de la oca (1993, Antena 3) o, a su manera, ¿Qué apostamos? (1993, La 1). Sobre todo en el sentido de televisión espectáculo que ambos poseían.
Pasa la vida (1991, La 1)
Pasa la vida se emitió en Televisión Española de 1991 a 1996, en sustitución de Esta es su casa (1990). De hecho, compartía presentadora, que es lo verdaderamente relevante aquí. Hablamos de Maria Teresa Campos, periodista que fue bautizada en la industria como la reina de las mañanas. Un subtipo de televisión que nació con ella, pero que sin duda fue a más. El magazine matinal ya existía antes que la Campos, aunque con ella adquirió una nueva dimensión. Una mezcla de actualidad, sucesos, corazón y tertulia que, con el paso del tiempo, fue copando al resto de cadenas.
La propia Campos trabajó también en Telecinco (Día a día, 1996-2004) y Antena Tres (Cada día, 2004-2005), con programas que, en esencia, eran el mismo que Pasa la vida. Un formato muy similar al que Susana Griso lleva a cabo en Espejo Público (2007, Antena 3) o al que Ana Rosa Quintana ha hecho en los diferentes programas que llevan su nombre, ya sean matutinos o vespertinos. Una figura, la de la reina de las mañanas, que ha copado incontables horas de televisión y sin la que no se puede entender parte del panorama mediático español.
Callejeros (2005, Cuatro)
Callejeros comenzó como un programa de reportajes dispuesto a meter la cámara allá donde nadie se atrevía. El resultado fue un éxito absoluto, tanto que su marca continúa viva. Se destacó por poner el foco en personas anónimas, a las que catapultaba a una fama efímera de manera casi absoluta. Es decir, generaba vídeos virales mucho antes de que se hubiese acuñado el término. No se puede negar el sensacionalismo extremo de su fórmula, aunque había cierta verdad en el aquella realidad marginal que retrataba.
Además, con Callejeros sucedió algo muy extraño en el mundo de la televisión, y es que su inevitable spin-off tuvo la misma repercusión que el programa original. Hablamos del programa Callejeros viajeros, en el que sacaban las cámaras al extranjero, generalmente visitando a ciudadanos españoles que residían más allá de nuestras fronteras. De hecho, el programa comenzó su emisión en 2009, prácticamente a la vez que Españoles por el mundo (La 1), lo que consolidó la tendencia. Callejeros, además, dio pie a un nuevo tipo de programas cámara en mano, como Comando Actualidad (2008, La 1), Equipo de Investigación (2011, La Sexta), 21 días (2009, Cuatro) u Ola, ola (2008, Cuatro).
A por uvas (1989, La 1)
La Nochevieja en la televisión española es sinónimo de humor pero, ¿por qué? La respuesta es Martes y 13, el dúo cómico que convirtió la espera de las Campanadas en el momento perfecto para reírse. No fueron los pioneros, pues el primer especial de Nochevieja de TVE está considerado La última cena del 88, presentado por Javier Gurruchaga. Sin embargo, a partir de 1989 fueron Josema Yuste y Millán Salcedo los que se ocuparon del espacio. Con un éxito de audiencia brutal.
En total realizaron ocho especiales de Nochevieja (de 1989 a 1997 con la excepción de 1993, que corrió a cargo de Los Morancos). Una racha en la que nunca bajaron de los 5 millones de espectadores. Una vez se separaron, TVE siguió con la tradición de contratar a dúos cómicos para realizar el programa. Así, en 1998 regresaron Los Morancos, y de 1999 a 2006 fue el turno de Cruz y Raya. En 2007 tomó el testigo José Mota en solitario, que ha aguantado hasta 2025 en lo que ya es una tradición anual. Con dos excepciones, Josema Yuste en 2012 y Los Morancos, de nuevo, en 2013.












Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.