Benidorm Fest ya no necesita a Eurovisión
El evento deja de ser antesala y se convierte en destino en el año que el 'United by Music' saltó por los aires en Eurovisión.

Madrid--Actualizado a
La pública reordena su estrategia en un año sin Eurovisión, en el que el Benidorm Fest ocupa el centro del tablero. Un festival reforzado con más recursos y un cambio de productora para afirmar el concurso como gran evento propio. Lo que queda por despejar es qué relato construye Benidorm cuando el destino europeo se cancela.
La estrategia empieza a dibujarse antes de que arranque el festival y RTVE se adelanta a Benidorm para generar conversación y mantener la atención más allá de las tres noches de gala. Sin el remate europeo, el relato se construye en la previa: plató, ensayos, invitados y contenido como motor de comunidad. Esta edición empieza con un tropezón al cancelarse el ensayo general con público del pasado 19 de enero. Pero continúa la estrategia con mucho contenido, un amplio cartel de rostros conocidos y la cobertura del concurso en Benidorm.
Un evento en sí mismo
Este lunes se ha emitido en RTVE Play la primera "previa" a Benidorm con Ángela Fernández e Inés Hernand desde Torrespaña: es el pistoletazo de salida a un total de seis especiales de Benidorm Calling que seguirán de cerca el evento durante las próximas semanas. En el viaje al Palau, se suman Lalachus, Javi Hoyos y Marina Rivers en un plató que reúne a exconcursantes y un cartel de invitados reconocibles, además de un equipo ampliado con Rubén Avilés, Daniel Borrego y Patri Campos.
Con este despliegue, RTVE deja clara su apuesta por convertir el Benidorm Fest en un evento en sí mismo, aunque hace tiempo que el certamen viene mostrando signos de ser un ecosistema propio, con una comunidad que sostiene el interés, más allá del certamen europeo.
La trastienda de Benidorm
Ese ecosistema propio también arrastra sus tensiones y el festival ha ido acumulando polémicas desde su nacimiento. Por ejemplo, el choque entre jurado y tele voto que estalló en 2022 a raíz de la victoria de Chanel frente a Tanxugueiras. Ese año, la artista Luna Ki se retiró del certamen porque no podía usar autotune en directo. Este año, Luna Ki vuelve a concursar en Benidorm por el pase a una final que, literalmente, no existe. En la última edición en 2025, hubo ruido en torno a algunos fallos técnicos y de sonido y un conflicto sobre los límites de RTVE en la agenda, compromisos y obligaciones del ganador. Este 2026, la Corporación ha anunciado una nueva medida, pensada para abordar situaciones similares y popularmente conocida como la "cláusula Melody".
Más recursos y nueva productora
La paradoja es que, a pesar de que España no viajará este año a Viena, el presupuesto del certamen que sirve para elegir al representante español ha aumentado. En el listado de contratos publicado por RTVE, el Benidorm Fest 2026 aparece con una partida de 3.893.462 euros: una cifra que corresponde a recursos externos, sin incluir el trabajo y los medios propios que la corporación movilizará para sacar adelante el evento. El salto respecto a la edición anterior es significativo: unos 1,21 millones más de partida a productoras que en el año de la victoria de Melody con Esa Diva. El aumento puede explicarse de muchas formas: desde mayor ambición de medios, hasta más externalización.
También llega acompañado de un cambio en la producción: Sold Out –Zusup, SL en el Registro Mercantil– da el relevo a Boomerang TV, responsable de las galas del festival desde 2022. Abandona RTVE debido a dinámicas más relacionadas con la licitación y la renovación de proveedores, que con una ruptura por desavenencias. La nueva adjudicataria, Sold Out, ha participado en grandes despliegues como los Latin Grammy 2023 o Eurovisión Junior 2024.
Un comodín para Eurovisión
Más allá de la paradoja presupuestaria, la apuesta por el Benidorm Fest puede leerse también como una estrategia defensiva de la pública ante la ausencia de España en Eurovisión. La silla vacía en el certamen europeo genera un coste reputacional y reduce el retorno económico y simbólico asociado al evento. Así que reforzar Benidorm como formato propio permite a RTVE retener audiencia y conversación, incluso sin el escaparate internacional.
En ese contexto, el aumento de recursos, el cambio de productora y la revisión de las bases del festival podrían responder a una decisión consciente por sostener el formato cuando el marco europeo falla.
El contrasentido es evidente: Benidorm se expande justo cuando queda en suspenso su finalidad original, la de elegir un representante para España en Eurovisión. Pero desde hace años, los candidatos del festival no necesitan acreditarse en Viena para funcionar como termómetro de tensiones sociales, culturales, mediáticas y políticas que atraviesan a la televisión pública. La diferencia es que, esta vez, la autonomía del certamen es el único plan.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.