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Al Asad asegura que seguirá la ofensiva contra el "terrorismo"

El presidente sirio insiste en que existe una "conspiración internacional" contra su país y pide clasificar a la población entre "patriotas y no patriotas"

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Tras las pasadas elecciones en las que no se permitió parcipar a la oposición, quien las valoró como 'un montaje del régimen', el presidente sirio Bachar al Asadha ha hablado hoy por primera vez en el recién constituido parlamento para decir que el país afronta 'verdadera guerra'. Así, se ha vuelto ha mostrar firme en su estrategia de no reconocer al movimiento opositor como fuerza política y ha pedido 'separar entre la política y el terrorismo' para solucionar la crisis que sufre el país. 

En esta línea, ha vuelto a achacar las protestas a una supuesta 'conspiración internacional' contra Siria, que, según él,  'no afronta un problema político, sino un proyecto para la destrucción de la nación cuyo instrumento es el terrorismo'

'Las puertas todavía están abiertas a quienes quieran una reforma verdadera', aseveró el presidente, que se mostró dispuesto a entablar un 'diálogo sin condiciones' y contrario a cualquier 'injerencia extranjera'.

Además, animó a que se entreguen aquellas personas implicadas en la violencia que no han cometido delitos de sangre, a las que se comprometió a no castigar.

La comparecencia de Asad llega después de que ayer el enviado especial de la ONU y Liga Árabe, Kofi Annan, alertase del riesgo de una guerra civil sectaria en Siria, cuya crisis ha empezado a tener repercusiones en otros países.

A la falta de avances del plan de paz propuesto por Annan se unió esta semana la retirada de los embajadores sirios de los principales países occidentales, en respuesta a la reciente masacre de más de un centenar de personas en la zona de Hula, en el centro del país.

Respecto a este episodio de violencia, Al Asad criticó la 'difamación a las Fuerzas Armadas' y dijo que sus enemigos 'trabajan para crear una división sectaria y esta es su última carta porque ya han agotado todas sus opciones'.

'Ahora no hay grises. Es el momento para clasificar a los ciudadanos como patriotas o no patriotas', remató Al Asad, que fue despedido por una gran ovación, similar a la que le dispensaron a su entrada los diputados, quienes interrumpieron la alocución con sus aplausos en más de una ocasión.