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Varios detenidos en Nueva York en una protesta contra la violencia racial 

Baltimore, sin embargo, recuperó este jueves la normalidad y no registró ningún incidente destacable.

Manifestantes marchan en Nueva York durante una protesta para apoyar las manifestaciones en Baltimore./ EFE

EFE

BALTIMORE (EEUU).-Centenares de personas se manifestaron este miércoles en Nueva York en protesta por la muerte de un joven negro en Baltimore, y durante la protesta se registraron disturbios dispersos que terminaron con un número no determinado de detenidos.

La protesta estaba convocada en Union Square y, según medios locales, se extendió por áreas cercanas, en medio de un fuerte despliegue policial y con peticiones previas del alcalde Bill de Blasio para que se desarrollara pacíficamente.

Las imágenes de la televisión mostraron varios detenidos que eran llevados por agentes policiales. La manifestación comenzó hacia las 18.00 hora local (22.00 GMT) y continuaba dos horas después, en los alrededores del lugar de la convocatoria. Los arrestos se produjeron en forcejeos con fuerzas policiales en las barricadas que habían sido colocadas para evitar una extensión de los disturbios. Por lo menos uno de los agentes resultó con heridas leves, según informes de medios locales no confirmados oficialmente.

Sin embargo, la ciudad estadounidense de Baltimore (Maryland) recuperó este jueves la normalidad y no registró ningún incidente destacable, tras dos noches de disturbios por las protestas violentas desencadenadas por la muerte de un joven negro que resultó herido cuando se encontraba bajo custodia policial.

A partir de las 22.00 del miércoles hora local (02:00 GMT del jueves), cuando comenzó el toque de queda, las calles de la mayor ciudad de Maryland se vaciaron y los miles de manifestantes que las habían abarrotado pacíficamente horas antes se retiraron a sus casas.

La Policía y las autoridades locales se felicitaron por el respeto al toque de queda decretado por el Ayuntamiento y por lo que parece el fin de una ola de violencia que el martes, y sobre todo el lunes, dejó varias decenas de agentes heridos y numerosos daños materiales. "Estamos muy orgullosos de lo ocurrido esta noche", indicó el representante demócrata en el Congreso por Maryland Elijah Cummings.

Sólo un fuego en una tienda que ya había ardido el lunes en Sandtown-Winchester, un barrio deprimido de mayoría negra, levantó la alarma de los bomberos, que habían vivido "una noche tranquila" en contraste con los "casos extremos" del lunes, explicó el bombero Steve Locken.

"Este es nuestro segundo incendio esta noche. Primero fue un colchón que se quemó e hizo arder muy rápido una habitación. Y luego este nuevo fuego. Estaban quemándose tres cuartos de la tienda. Fue muy difícil", explica, mientras sus compañeros cierran con maderas las ventanas del establecimiento, negro por el humo, para evitar saqueos.

Durante toda la noche, varios helicópteros sobrevolaron la ciudad, mientras la policía estatal patrullaba las calles, muchas veces cortadas por vallas de metal y de hormigón, rodeadas con bandas amarillas en las que podía leerse "línea policial, no pasar".

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