La semana en la que la izquierda alternativa salió de la UCI
El anuncio del acto conjunto de Gabriel Rufián con Emilio Delgado en Madrid, sumado a la presentación de la nueva confluencia de IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar, agita las aguas de una izquierda alternativa en horas bajas.

MADRID-
Un mar de siglas infinito. El espacio de la izquierda alternativa lleva tiempo en crisis. El electorado progresista vive con resignación el avance imparable de las derechas. Un runrún recorre el espacio desde hace meses: "Algo hay que hacer". ¿Pero qué, cómo y con quién? Preguntas para las que, a lo largo de la última semana, han ido surgiendo atisbos de respuestas.
Dos iniciativas han puesto en marcha la maquinaria de una izquierda que parecía gripada, en la UCI. Por un lado, el acto que tendrá lugar el próximo miércoles en la Sala Galileo Galilei de Madrid, una conversación entre Gabriel Rufián y Emilio Delgado moderada por Sarah Santaolalla. Por otro, la presentación de la nueva confluencia de IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar, el sábado en el Círculo de Bellas Artes de la capital.
Sábado 7 noche: anuncio del acto de Rufián y Delgado
El primero en encender la mecha fue el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, anunciando un encuentro con Emilio Delgado, coportavoz de Más Madrid en la Asamblea regional, para el próximo 18 de febrero. A Delgado se le ubica en el sector crítico de la dirección compartida entre Mónica García, Rita Maestre y Manuela Bergerot. La noticia saltaba a los medios de comunicación el pasado sábado, lo adelantaba laSexta poco antes de las diez de la noche. Todo se precipitó desde entonces.
¿Una charla o el primer paso de una candidatura? El encuentro entre Rufián y Delgado se ha leído de muchas formas en los últimos días, llegando a especularse con una gira por toda España del político catalán para reunirse con distintos referentes de las izquierdas alternativas. Con un segundo nombre a la vuelta de la esquina, el del coportavoz de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute.
Sin embargo, el propio Rufián se ha esforzado por rebajar el tono, circunscribiendo el encuentro a un "debate necesario" sobre el futuro de la izquierda. Sin por ello alejar la idea de "un frente amplio y plurinacional" impulsado desde los territorios, lejos del juego de tronos de Madrid. En otras palabras, que sean las izquierdas soberanistas las que lleven la voz cantante y no una marca de aliento madrileño.
Domingo 8: derrota de las izquierdas en Aragón
El golpe de efecto de Rufián quedaba en el aire el domingo, atravesado por la cita de los aragoneses con las urnas. Una jornada electoral que no hacía más que apuntalar la tesis del catalán: "Tenemos que hacer algo diferente". El PSOE repetía su peor resultado histórico en la región quedándose en los 18 escaños y las izquierdas alternativas no conseguían alzar el vuelo. El tándem IU-Movimiento Sumar apenas lograba renovar su único diputado en las Cortes con un 2,94% de los votos y la coalición Podemos-Alianza Verde se quedaba fuera del Parlamento con menos del 1% de los apoyos.
Una debacle que solo salvaba la Chunta Aragonesista (CHA), la izquierda regionalista por excelencia, duplicando sus resultados de 2023 bajo la batuta del ya exdiputado de Sumar Jorge Pueyo. Un hito con el que CHA se afianzaba como la fuerza fundamental de la izquierda alternativa siguiendo la estela de otras izquierdas soberanistas ya consolidadas como BNG, EH Bildu, ERC, Más Madrid o Compromís.
Lunes 9: las izquierdas reaccionan al anuncio de Rufián
Si algo ha conseguido Rufián es sembrar el debate. Y es que el lunes amanecía con el posicionamiento en cascada de todos los partidos a la izquierda del arco parlamentario. El primero en pronunciarse, por alusiones, era el propio Matute, poniendo voz a la postura de Bildu. "Nuestro proyecto es y será un proyecto por y para nuestro país: Euskal Herria y su gente", atajaba el político abertzale a través de X. Lo mismo planteaban sus homólogos gallegos, el BNG. "Nos movemos en otra clave", zanjaban a principios de semana los de Ana Pontón.
También en el entorno de la izquierda estatal miraban con recelo la propuesta del republicano. "La gente está harta de las telenovelas de la izquierda", criticaba en rueda de prensa el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, pidiendo "menos protagonismo personal y más protagonismo colectivo". Un escepticismo que compartía con el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, que calificaba el encuentro de "charla". "Ni siquiera sabemos si cuentan con el respaldo de sus partidos", ponía en duda el político morado. No sin razones. A las pocas horas, era la propia ERC la que se desvinculaba de los últimos movimientos del republicano. "ERC se presentará con las siglas de ERC", afirmaba el partido de Oriol Junqueras y Elisenda Alamany.
Más prudentes se mostraban desde Movimiento Sumar, la formación de Yolanda Díaz. "Bienvenidas sean todas las propuestas y debates para avanzar en un momento de emergencia como el que estamos", valoraba en rueda de prensa Lara Hernández, coordinadora del partido. Un optimismo que respaldaba, en nombre de Más Madrid, la ministra de Sanidad, Mónica García, abogando por "abrir los brazos" a todas las fuerzas progresistas. También los Comuns se mostraban partidarios del entendimiento con otras fuerzas pidiendo, eso sí, "máxima discreción" en torno a las negociaciones.
Martes 10: IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar ponen fecha
El martes había un nuevo giro de guion. Tal y como avanzaba Público, los partidos de Sumar en el Gobierno —Izquierda Unida, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar— anunciaban la fecha y el lugar de la presentación de una nueva confluencia: el 21 de febrero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Apenas tres días después del encuentro Rufián-Delgado. Un movimiento que muchos leían como una contraprogramación pero que, en realidad, llevaba meses sobre la mesa. En cualquier caso, lo que empezaba con la noticia de un proyecto "ilusionante y compartido" derivaba a las pocas horas en el eterno debate sobre los liderazgos. En una entrevista concedida a la SER, Maíllo abogaba públicamente por una "renovación" de caras, que sirviera como "motor" de la nueva confluencia. "No era el día", le reprochaban el propio martes voces del espacio.
"Es la mejor candidata que tuvo este espacio y es la mejor que puede tener", cerraba filas con la Yolanda Díaz Verónica Martínez Barbero, portavoz de Sumar en el Congreso y compañera de partido de la vicepresidenta. "Ha sido y es la mejor ministra de Trabajo, y ha sido y es la artífice de que esta coalición en 2023 pudiera revalidar el Gobierno progresista", reivindicaba, por su lado, Mónica García, sin valorar una posible nueva candidatura de la gallega. Esta era la carta por la que optaban, ya entrada la tarde, los partidos de la nueva confluencia. "Se está hablando de otros temas más importantes", rebajaban el tono desde IU, mirando a un futuro proceso de primarias. "Lo primero es el proyecto, los nombres vendrán después", coincidían Más Madrid y Comuns.
Miércoles 11: baja la tensión
Al calor de la comparecencia de Pedro Sánchez en el pleno del Congreso, los partidos de Sumar aprovechaban el miércoles para restarle hierro a las disputas por el liderazgo. Empezando por la propia Díaz. "Hablar de personas o de marcas es un gravísimo error", censuraba la titular de Trabajo. "Esto va de ganar el país, de entender que la gente necesita esperanza", exhortaba la ministra. Una valoración que compartía uno de sus compañeros en el Consejo de Ministros, el titular de Consumo, Pablo Bustinduy. "Primero hay que hacer el qué y después se verá el quién", atajaba el ministro, convencido de que la izquierda tendrá “la mejor candidatura posible". El propio Maíllo se mostraba entonces más contenido: "Cuando lleguemos al tejado de la casa, hablaremos de eso. Ahora mismo, estamos poniendo los cimientos".
Jueves 12: 'Un paso al frente'
Las tensiones dentro del socio minoritario del Ejecutivo bajaban a mínimos la mañana del jueves, con la publicación de su nuevo lema: Un paso al frente. Ese será el nombre del acto del próximo sábado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El paraguas de una alianza "común, compartida y abierta" al resto de fuerzas políticas de "la izquierda plurinacional y transformadora" para "tender puentes", según aseguran las formaciones organizadoras.
El mismo jueves, El País daba como primera información en portada una entrevista con Rufián. "Nadie tiene que renunciar a sus siglas. Soy catalán, independentista, pero tengo miedo como demócrata. Y voy a intentar hacer todo lo posible para frenar lo que viene", aseguraba el portavoz de ERC en el diario de Prisa. "Quien crea que lo que quiero es hacer de [Íñigo] Errejón o de Yolanda Díaz o no me conoce o me quiere vender como algo que no soy", añadía.
Viernes 13: Habla Ada Colau
La exalcaldesa de Barcelona Ada Colau se mantiene al margen de la política institucional y de los debates sobre la reconfiguración de la izquierda, al menos públicamente, desde hace meses. Este viernes habló ante los micrófonos de Europa Press. "Ahora mismo hay que hacer un frente muy amplio, democrático, donde no sobra nadie, donde todo el mundo es necesario y donde todo el mundo ha de poner los objetivos por delante de las siglas", reflexionaba la referente de Comuns. "Es momento de ponernos al servicio de las mayorías sociales y de unirnos no solo para evitar que llegue la extrema derecha al Gobierno de España, sino sobre todo para construir un proyecto de futuro ilusionante", añadía.
El mismo día, en el teatro Salvador Távora de Sevilla, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, presentaba su candidatura, Por Andalucía, a la presidencia de la Junta para los próximos comicios andaluces que se celebrarán antes de verano, en una fecha todavía por determinar. "Andalucía es en estos momentos clave para un proyecto de profundización democrática y antiautoritario", aseguraba el líder de IU.
Dos fechas, un mismo objetivo
Tres días. Es la distancia que separa a un evento y otro, de jueves a sábado. En cualquier caso, todos los implicados afrontan la cercanía en fechas con positividad. "Al final el objetivo es compartido", sacan a relucir voces de Movimiento Sumar. Frenar la oleada reaccionaria, pararle los pies al fascismo. Y hacerlo, insisten, apostando por la unidad, representando a todas las voces del Estado y a la ofensiva, "lanzando una propuesta". "Eso es lo que quiere la gente, que planteemos un horizonte de futuro", trasladan las mismas voces. Sobre una nueva candidatura de Díaz y su posible presencia en el acto del día 21, lo dejan a su elección: "A Yolanda Díaz no la va a descartar nadie más que ella misma".
"Todos los actos públicos y todos los acuerdos que tengan esa vocación frenteamplista van en la buena dirección", se posicionan, por su parte, los Comuns. Lo contrario, desarrollan, sería "suicida". Para los de Gerardo Pisarello, la unidad es gasolina para la moral de los votantes a la izquierda del PSOE. Con esta intención, apuntan, la izquierda tiene "una docena fácil de mujeres y hombres de primera línea que pueden abrir el camino". "Ninguno sobra", insisten, apostando por "liderazgos corales" y “alianzas electorales amplias" tanto a nivel estatal como en los territorios. Tampoco ven con malos ojos la reunión del 18 impulsada por Emilio Delgado y el portavoz de ERC entre las filas de Izquierda Unida: "Todo lo que sea remar en la misma dirección, bienvenido sea".
Voces del entorno de Delgado reivindican, en conversación con Público, que "todo lo que sea moverse siempre es mejor". Sobre el evento del 18, lo circunscriben "única y exclusivamente" a una conversación: "No tiene recorrido ni electoral ni de ningún tipo". En este sentido, valoran, es "perfectamente combinable" con la presentación del día 21. "Una es el carril electoral y la forma que se adopta para concurrir a unas elecciones y la otra es más contenido ideológico para renovar hipótesis", condensan las mismas voces.
Desde la cúpula de Más Madrid, por su lado, se desmarcan de la organización del debate entre Rufián y su coportavoz en la Asamblea madrileña: "Es un proyecto de Emilio a título personal". Tampoco ven incompatibles las dos propuestas, aunque reconocen que se podría haber organizado "en otro momento".
Desde el entorno de Rufián se expresan en el mismo sentido que hace Delgado. "El 18 es un acto para poner en común ideas, visiones, de cómo parar lo que viene; lo que se presenta el 21 es una coalición electoral, un conjunto de organizaciones para concurrir conjuntamente a unas elecciones", advierten, añadiendo: "Segurísimo que pueden tener coincidencias destacables en el terreno ideológico y habrá que ver qué mecanismos de dialogo establecen y hasta donde puede llegar la colaboración". ¿Cuáles son esas coincidencias ideológicas? "Programa, programa, programa, lo que hemos estado reivindicando todo este tiempo desde el Congreso: una casa una familia, llenar la nevera, transporte público y sanidad", explican fuentes próximas al de Santa Coloma de Gramanet.
Del espacio de Sumar no solo han formado parte los cuatro partidos del Gobierno. También fuerzas regionalistas como Compromís, CHA o MÉS. Por el momento, las tres formaciones abogan por la cautela, a la espera de más concreción en las propuestas. Lo que sí hacen es "valorar positivamente" la voluntad de diálogo que, esperan, no quede en "meros gestos simbólicos". Lo que no está dispuesta ninguna de ellas es a ceder en su vocación de referenciarse en sus respectivos territorios: País Valencià, Aragón e Illes Balears. "Los espacios de encuentro son útiles siempre que respeten nuestros principios y nuestra identidad", verbalizan, en esta línea, desde CHA.
Sobre el evento del 21, todas reconocen haber recibido "llamadas informativas". Desde CHA adelantan ya que "no está prevista" su presencia. Aprovechando para exigir a cualquier proyecto de unidad "un marco compartido de valores" y "una hoja de ruta que respete la diversidad de las distintas organizaciones". Tampoco Izquierda Unida, Más Madrid y Movimiento Sumar tienen todavía decidida su asistencia al encuentro del 18. "Lo estamos valorando", reconocen voces del espacio. Quien sí ha confirmado ya que estará es Pisarello, coportavoz de los Comuns en el Congreso y secretario primero de la Mesa. Pisarello aspira a ser candidato por Barcelona En Comú de la alcaldía de la ciudad condal, pero para ello tendrá que vencer antes en primarias al otro aspirante, Bob Pop.
1 + 1 no siempre es 2
La unidad de la izquierda como una mera suma de siglas, además de difícil de orquestar, no deja de ser "irreal". Así lo advierten analistas como Paz Álvarez, directora técnica de Key Data. "Está claro que la concentración del voto supone un mayor número de escaños", comienza explicando Álvarez, aunque advierte de que incluir en la misma papeleta a toda la izquierda, nacionalista y no nacionalista, puede generar, además, efectos no deseados: "La gente que vota a ERC a lo mejor no votaría a una candidatura con Sumar o viceversa", desarrolla la analista. Por eso, razona la responsable de Key Data, hace falta construir una propuesta "trabajada, argumentada y unida". "La izquierda necesita una oferta que ilusione y movilice, pero que no se limite a sumar lo que tienen los distintos partidos", concluye.

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