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Benazir Bhutto no llega viva a las elecciones

La líder opositora acababa de terminar un mitin en Rawalpindi cuando fue atacada en su coche

PÚBLICO.ES

Benazir Bhutto ha muerto asesinada en Pakistán por un terrorista que le disparó en la nuca y en el pecho. Tras tirotear a Bhutto, el atacante activó la carga explosiva que portaba matando a otras 20 personas.

El atentado se produjo cuando la ex primera ministra abandonaba un mitin celebrado en la ciudad de Rawalpindi, próxima a la capital, Islamabad.

La líder opositora iba saludando a sus seguidores asomándose por el techo del vehículo blindado cuando fue atacada. "Un hombre disparó contra el coche de Bhutto. Ella se agachó en el interior y entonces el atacante explotó", relató el policía paquistaní Mohamed Shahid.

Potente explosión 

La explosión fue tan potente que la cabeza del suicida acabó en una calle adyacente al parque donde se produjo el atentado. La ex primera ministra, de 54 años, fue llevada inmediatamente al Hospital General de Rawalpindi donde los médicos intentaron reanimarla durante 35 minutos.

"El acto había sido perfecto. Dio su discurso, bajó del escenario y entró en el todoterreno. Su coche comenzó a salir y oímos tres disparos, y justo después el sonido de una explosión. Cuando bajé a la carretera vi un montón de heridos. Creí que su vehículo se había librado y había abandonado el lugar de forma segura. Estaba seguro de que estaba bien", declaró Mohammad Zaman, miembro del Partido Popular de Pakistán (PPP), de Bhutto.

En campaña

"He puesto mi vida en peligro y he venido porque siento que Pakistán está en peligro. La gente está preocupada. Sacaremos al país de la crisis", acababa de decir Bhutto en el acto electoral de ayer. Durante su intervención pidió que todo el pueblo paquistaní le ayudara
a "acabar por completo con los terroristas".

La líder opositora estaba en plena campaña electoral de cara a las elecciones legislativas del próximo 8 de enero. Cientos de seguidores de Bhutto se habían congregado en el parque Liaqut Bagh, un recinto empleado para los actos políticos y los discursos en Rawalpindi. El lugar del atentado quedó lleno de charcos de sangre y con los zapatos y las ropas de muchos de los asistentes tirados sobre el asfalto.

Rawalpindi alberga el cuartel general del Ejército paquistaní, pero pese a la numerosa presencia de militares, la ciudad ha sido objeto de varios atentados de los extremistas islámicos contrarios al presidente Pervez Musharraf.

Decenas de miembros del PPP que lideraba Bhutto se trasladaron después al hospital donde habían llevado a los heridos. Allí rompieron cristales y profirieron gritos contra el presidente de Pakistán y archirrival político de Bhutto. "¡Musharraf perro!", gritaba la multitud.

Amenazada

Bhutto, la primera mujer que dirigió un Gobierno en un país musulmán en 1988, era la favorita para las elecciones del día 8 de enero. En caso de ganar, la líder de la oposición tenía previsto regresar al puesto de primera ministra cohabitando políticamente con el presidente Musharraf.

La ex primera ministra ya había sufrido en octubre otro intento de asesinato al regresar a Pakistán tras ocho años de exilio. Entonces salió ilesa en un doble atentado suicida que acabó con la vida de 134 personas.

Bhutto acusó a los extremistas islámicos de intentar acabar con ella. Los informes de los servicios de inteligencia de Pakistán ya habían alertado que los talibanes, Al Qaeda y los fundamentalistas paquistaníes tenían como objetivo acabar con Bhutto.

Musharraf condenó el asesinato al tiempo que pidió "calma para afrontar esta tragedia, con resolución renovada para continuar la lucha contra el terror". Musharraf declaró tres días de luto en todo el país. 

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