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El Che a precio de ganga

Una subasta de un mechón de pelo y objetos personales de Ernesto Guevara organizada por Heritage Auction Galleries alcanza 119.500 dólares (83.350 euros) y no los varios millones de dólares en el que se había estimado el lote.

PÚBLICO.ES

La mitomanía por el Che Guevara ha sufrido un revés. En el 40 aniversario de su muerte, Heritage Auction Galleries consiguió mucho menos dinero del que pretendía conseguir con un lote donde se incluía un mechón de pelo, huellas dactilares y otros objetos personales del guerrillero.

La subasta atrajo mucho menos interés de lo previsto y fueron escasas las personas interesadas en la puja. Ésta alcanzó 83.350 euros (119.500 dólares) y no los varios millones de dólares estimados por la empresa tejana de subastas.

El nuevo dueño de la colección es Bill Butler, un librero de Houston, empedernido coleccionista de objetos y libros relacionados con el Che Guevara, que pujó por teléfono.

Butler tiene la intención de exponer en su tienda de libros los objetos subastados que -además del mechón de pelo de la parte derecha de la cabeza del Che- incluye fotografías, mapas de la misión de captura del Che en Bolivia en octubre de 1967, el texto de un mensaje interceptado que ayudó a la localización del grupo rebelde y las huellas tomadas de los dedos del guerrillero.

Entre las personas que mostraron interés en la subasta se encontraba un representante del gobierno venezolano.

Los objetos subastados pertenecían al ex agente de la CIA Gustavo Villoldo que participó como asesor en la misión de detección y captura de Guevara y los guerrilleros que le acompañaban en la sierra de Bolivia. Heritage Auction consideró que el mechón de pelo era el objeto más atractivo para los coleccionistas.

Villoldo cortó el mechón de pelo a Guevara antes de enterrarlo el 9 de octubre de 1967 un día después de ser ejecutado junto con otros dos guerrilleros, el peruano Juan Pablo Chang y el boliviano Willy Cuba, que fueron detenidos por soldados del cuerpo de Rangers del ejército boliviano en la quebrada del Yuro.

El entonces presidente boliviano, René Barrientos, ordenó personalmente que los tres fuesen ejecutados y a Villoldo se le encomendó la tarea de enterrar los tres cuerpos y evitar que el Ché fuera enterrado en Cuba como a un héroe.

Tras haber guardado durante cuatro décadas estas reliquias, Villoldo decidió desprenderse de todo ello para cerrar con una etapa de su vida marcada por su lucha contra el castrismo.

La subasta de los objetos del "Che" causó enojo entre los seguidores del revolucionario, hasta el punto de que Heritage Auction recibió amenazas mediante mensajes electrónicos para que suspendiese la puja.

Además de las reliquias del "Che", se subastó una colección de objetos históricos como una colección de libros sobre la expansión de Estados Unidos al Oeste del país, manuscritos relacionados con el presidente George Bush (1989-1993) y otros objetos de valor histórico.

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