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Crece el temor a una tercera guerra en Líbano tras el asesinato del número dos de Hamás en Beirut

Este ataque es el primero de peso por parte de Israel contra Beirut desde 2006. La primera guerra en Líbano tuvo lugar en 1982, también por la intervención de Israel.

Seguidores del partido milicia chií Hizbulá asisten al discurso del líder de la organización, Hassan Nasrala, este miércoles en Beirut, el Líbano.
Seguidores del partido milicia chií Hizbulá asisten al discurso del líder de la organización, Hassan Nasrala, este miércoles en Beirut, el Líbano. Mohamed Azakir / REUTERS

La tensión se agrava en la frontera sur del Líbano, que vive sus momentos más complicados desde la guerra de 2006 entre Israel y  la milicia proiraní Hizbula. Este martes, ambas partes volvieron a intercambiar bombardeos en la zona, los primeros desde el ataque con drones en Beirut, la capital libanesa, en el que murieron siete importantes miembros del grupo islamista palestino Hamás.

Fue por sorpresa y extremadamente quirúrgico. El considerado número dos de Hamás, Saleh al Arouri, clave en las negociaciones y enlace entre las milicias palestinas con Irán e Hizbulá, murió la tarde del martes en este ataque selectivo perpetrado con un dron contra la oficina de Hamás en Beirut. En el ataque fallecieron otras seis personas, entre ellos, Samir Findi Abu Amer y Azam el Acraa Abu Ammar, dos altos cargos militares del movimiento islamista palestino.

Natanyahu: "Quienquiera que haya sido, debe quedar claro: no era un ataque contra Líbano"

Israel sigue sin confirmar su autoría en esta operación, que ya es sin duda el mayor golpe militar a la cúpula de Hamás desde el inicio de la guerra, el pasado 7 de octubre, y a la vez un duro golpe para Hizbulá, que controla el barrio del ataque y ha prometido venganza.

Los mensajes de los líderes políticos hebreos deslizan, con más o menos claridad, que se trata de una operación militar israelí y que no tiene que considerarse un ataque contra Líbano, sino contra Hamás.

"Quienquiera que haya sido, esto debe quedar claro: este no era un ataque contra Líbano. Quienquiera que lo haya hecho ha llevado a cabo un ataque quirúrgico contra la cúpula de Hamás", aseguró horas después el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Nasrala: "Si el enemigo inicia una guerra contra Líbano, nuestra lucha no tendrá techo"

Tanto la agencia estatal libanesa como fuentes militares de Estados Unidos citadas por The New York Times yWashington Post apuntan a Israel. Incluso miembros del Likud, el partido de Netanyahu, han felicitado a los servicios de inteligencia israelíes por este "éxito". Queda claro así que Israel dispone de medios técnicos para golpear a la cúpula de Hamás sin la necesidad de arrasar ciudades enteras, como sigue haciendo hasta ahora en la Franja de Gaza.

Vista del edificio bombardeado el 2 de enero por un dron israelí en los suburbios meridionales de Beirut, donde murieron siete personas, entre ellas el número dos del movimiento islamista palestino Hamás, Saleh al Arouri.
Vista del edificio bombardeado el 2 de enero por un dron israelí en los suburbios meridionales de Beirut, donde murieron siete personas, entre ellas el número dos del movimiento islamista palestino Hamás, Saleh al Arouri. Noemí Jabois / EFE

¿Tercera guerra en el Líbano?

El del martes sería el primer ataque de peso por parte de Israel contra la capital libanesa desde 2006, en plena segunda guerra del Líbano, que se enfrentó al partido milicia chií Hizbulá, apoyado y armado por Irán, principal enemigo regional de Israel y con gran influencia política y poder militar en el sur de Líbano. Aunque en 2019 hubo otro ataque israelí con un dron en la oficina de prensa de Hizbulá en Beirut.

El fuego cruzado entre Hizbulá e Israel ha causado al menos 177 muertos desde el 8 de octubre

El fuego cruzado entre las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) y Hizbulá en la frontera sur del país ha sido constante desde que el Estado judío respondió con toda su brutalidad al mortífero ataque de las milicias palestinas en territorio israelí. Desde entonces se cuentan al menos 177 muertos en esta zona: nueve soldados y cuatro civiles en Israel y 164 en el Líbano, en concreto, 127 militantes de Hizbulá, 16 combatientes palestinos, un soldado y 20 civiles.

Una unidad móvil de artillería israelí dispara en la frontera entre Israel y el Líbano a 19 de diciembre de 2023
Una unidad móvil de artillería israelí dispara en la frontera entre Israel y el Líbano a 19 de diciembre de 2023. Gil Eliyahu / REUTERS

Hizbulá se contiene

El temor ahora es que Hizbulá eleve la intensidad de sus ataques o que decida responder abriendo un nuevo frente de guerra en el norte de Israel. En un discurso televisado, el líder de Hizbulá, el clérigo Hasán Nasrala, calificó como "muy serio" el atentado contra el número dos de Hamás y lo consideró no solo un ataque al grupo palestino, sino "una agresión contra los suburbios meridionales" controlados por su formación. Aunque no anunció una respuesta militar clara.

"Hasta ahora estamos luchando en el frente con cálculos precisos, por lo que pagamos un precio alto con las vidas de nuestros jóvenes. Si el enemigo inicia una guerra contra el Líbano, nuestra lucha no tendrá techo, límites, normas ni control", zanjó Nasrala durante su intervención.

En un comunicado oficial, horas después del ataque en Beirut, Hizbulá aseguró que este golpe "peligroso" en el corazón del Líbano "no pasará sin respuesta ni castigo". "Nuestros dedos están en el gatillo y nuestros combatientes están preparados al máximo nivel", amenazaba la organización.

"Nadie puede descartar una escalada que lleve a una tercera guerra abierta en el Líbano, pero parece poco probable", considera Jesús Núñez, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH). "En estos tres meses de guerra, Hizbulá solo ha llevado a cabo acciones de hostigamiento con artillería y cohetes. No ha desplegado nada significativo de su potencial militar contra Israel", añade. Un débil compromiso que se explicaría, en parte, por la falta de información previa facilitada por Hamás respecto al ataque sorpresa del 7 de octubre que llevaba tiempo preparando.

Coincide en el análisis Enrique Ayala, general de brigada retirado y analista de la Fundación Alternativas, que augura "más reacciones de palabra que de hechos" por parte de la milicia chií y de Irán. "Elevar la intensidad de los ataques puede llevar a que Israel desate una invasión terrestre del Líbano, como ya hizo en 1982", explica. "Y es muy difícil que Hizbulá aseste una derrota al ejército de Israel", añade.

Queda por ver qué efectos tienen los atentados –de autor desconocido por el momento– de este miércoles en Irán, en los que han muerto más de cien personas. Dos explosiones sacudieron los actos conmemorativos del cuarto aniversario de la muerte de general Qassem Soleimani, un personaje tremendamente influyente en su país, y en otros vecinos, como Irak, y con una gran proyección pública. Soleimani fue asesinado por EEUU en el aeropuerto de Bagdad.

Líbano eleva el tono contra el Israel

El primer ministro libanés habla de "flagrante ataque a la soberanía"

La reacción del Gobierno libanés, aunque tibia, eleva el tono contra Israel y exige medidas a la comunidad internacional. El primer ministro libanés, Najib Mikati, ha ordenado elevar una queja "urgente" ante el Consejo de Seguridad de la ONU tras lo que considera un "flagrante ataque a la soberanía de la nación con el bombardeo ocurrido en los suburbios sur de Beirut".

Mikati acusa a Israel de "llevar al Líbano a una nueva fase de enfrentamientos", pese a sus esfuerzos por evitarlo, y llamó a la comunidad internacional a que "presione" a Israel para poner fin a sus ataques contra el territorio libanés. Pero el apoyo incondicional a Netayahu por parte de EEUU, con derecho de veto en estas decisiones, da de facto carta blanca a Israel para saltarse todas las convenciones y resoluciones de la ONU sin consecuencias.

La posibilidad de que el Líbano, en una profunda crisis económica, se convierta en un segundo frente o quizás el frente principal de la guerra israelí es un escenario para el que el Gobierno libanés se viene preparando desde hace más de dos meses, con un plan de emergencia a varios niveles. Sin embargo, su capacidad militar es prácticamente nula frente a Israel y muy por debajo de la de Hizbulá. "Es imposible imaginar que el Gobierno libanés tome medidas de fuerza", añade Núñez.

La misión de la ONU en Líbano, en alerta

Para Naciones Unidas, "los acontecimientos son sumamente preocupantes" y una muestra clara de lo "peligroso de que este conflicto se extienda a toda la región". Por ello, ha hecho un llamamiento a todas las partes para que actúen con "máxima moderación".

La FINUL, la misión de paz de la ONU en la frontera sur del Líbano, permanece "en alerta". La tropas, bajo actual mando del general español Aroldo Lázaro, ya han recibido impactos en algunas de sus bases desplegadas. "Una ofensiva terrestre israelí sobre Líbano tendría que pasar por encima de los militares de esta misión internacional, lo que tendría graves consecuencias en el plano internacional", argumenta Ayala.

Israel inicia la tercera fase de la guerra

Sin embargo, el ataque en Beirut llegó poco después de que los portavoces militares de Israel anunciaran el comienzo de la tercera etapa de esta guerra, que esperan larga y costosa. Habrá menos tropas hebreas en la Franja de Gaza, retirarán numerosos vehículos blindados y reforzarán sus defensas el frente en el sur del Líbano. "No creo que Israel vaya a diversificar sus fuerzas con una escalada en Líbano mientras sigue combatiendo en Gaza", argumenta Núñez.

Si el Gobierno de Netanyahu decide ir más allá, la respuesta de Hizbulá –y de Irán– está garantizada, aunque no hay actualmente una respuesta contundente y coordinada de los países árabes que apoyan la causa palestina. La superioridad militar de Israel y el apoyo político, económico y militar que le brinda EEUU, junto a las menguadas fuerzas de los países árabes de la región, como Jordania, Siria o Irak dejan una cómoda hegemonía al Estado judío si la comunidad internacional no toma cartas en el asunto.

Se aleja el alto el fuego en Gaza

Lo que sí queda debilitada es la posibilidad de un alto el fuego en Gaza. Egipto, uno de los principales mediadores entre Tel Aviv y Hamás, ha anunciado que suspende sus papel de negociador tras el ataque del martes en Beirut.

Mientras tanto, el balance de víctimas en la Franja de Gaza es terrible, con más de 22.000 muertos, más de 50.000 heridos y cerca de 8.000 desaparecidos atrapados en los escombros. Países como Sudáfrica trabajan para que la Corte Penal Internacional (CPI) inicie una investigación contra Israel por genocidio y limpieza étnica ante la que Israel ya se prepara jurídicamente.

A esto hay que sumar el desastre humanitario en el que sobreviven más de dos millones de personas atrapadas en Gaza, sin apenas agua potable, electricidad, combustible ni alimentos desde hace casi tres meses; con un alto porcentaje de sus edificios residenciales convertidos en escombros y con una irrisoria entrada de ayuda humanitaria, bloqueada por Israel.

 

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