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La cúpula de la brasileña Petrobras dimite por los casos de corrupción

La Fiscalía investiga a la principal empresa brasileña por supuestos sobornos a proveedores y a políticos, entre ellos, miembros del partido de la presidenta Dilma Rousseff.

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La hasta ahora presidenta ejecutiva de la petrolera Petrobras Maria das Gracas Silva Foster, en el aeropuerto de Brasilia, al volver de un encuentro con la presidenta Dilma Rousseff. REUTERS/Ueslei Marcelino

RIO DE JANEIRO.- La presidenta de la petrolera estatal brasileña Petrobras, Maria das Graças Foster, y cinco altos directivos de la firma renunciaron a sus cargo, en medio de las investigaciones de un escándalo de corrupción que ha salpicado a la compañía.

El Gobierno de Dilma Rousseff busca reemplazos capaces de restaurar la confianza de los inversores en la firma estatal. El consejo de administración de la firma se reúne el viernes para elegir a un nuevo equipo que reemplace Maria das Graças Foster y al resto de dimisionarios.

Los rumores sobre los cambios en la dirección de la empresa surgieron tras una reunión de casi de tres horas que Rousseff tuvo con Foster ayer en el Palacio de Planalto, pero el ministro de la Secretaría de Comunicación de la Presidencia, Thomas Traumann, única fuente oficial que se ha pronunciado, aseguró que la marcha de Foster "no fue decidida" en ese encuentro.

La noticia de que Rousseff finalmente había aceptado la renuncia de Foster, con la que tiene una antigua amistad y a la que se negaba a destituir pese a diferentes presiones, impulsó su cotización en bolsa. Los inversores han estado apostando a que un nuevo liderazgo ayudará a restaurar la credibilidad de la compañía sacudida por un escándalo de corrupción, que incremente la producción y las ganancias.

Manifestantes contra Petrobras, concentrados delante de la vivienda de la hasta ahora presidenta Maria das Gracas Silva Foster, en Rio de Janeiro. REUTERS/Ricardo Moraes

La justicia brasileña calcula que Petrobras desvió al menos 3.700 millones para partidos y otros sobornos. Otros cálculos elevan la cifra a 28.000 millones

La presión ha estado aumentando sobre Rousseff para que termine con la corrupción en Petrobras, la empresa más estratégica de Brasil, cuya reputación sufrió por el arresto y testimonio de tres ejecutivos de alto rango y de otras 30 personas, incluidos ejecutivos de varias empresas que eran contratistas de la empresa estatal.

La policía ha dicho que destapó un esquema de corrupción por sobreprecios, tráfico de influencias y sobornos que supuestamente benefició al Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff y a otras agrupaciones políticas, en una operación bautizada como Java-Lato. Según las autoridades, el esquema desvió al menos 3.700 millones de dólares de las arcas de Petrobras, aunque la cifra podría superar los 28.000 millones de dólares.

La semana pasada, Petrobras dijo que la corrupción hizo que el valor de los activos de la empresa cayera en 61.400 millones de reales (22.700 millones de dólares), entre los que se incluyen refinerías y plataformas petroleras, pero se rehusó a considerar el cargo en sus resultados.

Un hombre, vestido de Batman, delante del parlamento brasileño en Brasilia, protesta contra la corrupción, a raíz del escándalo de los supuestos pagos de Petrobrás al PT. El manifestante sostiene una pancarta que dice: " Dilma, tu tiempo se está acabando, el Lava-Jato ha llegado". REUTERS/Ueslei Marcelino

Los opositores de Rousseff, que veían a Foster como la última línea de defensa de la presidenta, han acelerado sus esfuerzos para iniciar una investigación en el Congreso sobre la trama de sobornos, con la intención de que el Gobierno asuma su responsabilidad por la corrupción.

El escándalo planteará nuevos problemas a Rousseff a fines de este mes, cuando los fiscales revelen los nombres de los políticos de su partido y de su coalición que supuestamente habrían recibido sobornos para contribuir a sus campañas.

Varias personas caminando junto a la sede de Petrobras en Rio de Janeiro. REUTERS/Ricardo Moraes

Rousseff ha pedido al ministro de Hacienda, Joaquim Levy, un economista preparado en la Universidad de Chicago, que le ayude a sondear posibles candidatos para dirigir Petrobras. Entre los candidatos para asumir la dirección de la empresa destaca el expresidente del Banco Central, Henrique Meirelles, extitular del Bank of Boston, de acuerdo con la prensa.

El Estado brasileño es accionista mayoritario en Petrobras, empresa con una plantilla de 85.000 trabajadores, que cotiza en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York, Madrid y Buenos Aires.