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Desafío con sangre de Fatah

Seis muertos en los enfrentamientos a tiros entre los seguidores de Abás y la Policía de Hamás

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

Fue la primera oportunidad en que Fatah presentó un desafío a gran escala contra Hamás desde que los segundos echaron de Gaza a las autoridades dependientes del partido del presidente palestino, Mahmud Abás.

Acabó a tiros con seis personas muertas y medio centenar de heridos en los enfrentamientos que se produjeron ayer en el centro de Gaza durante una concentración masiva de seguidores de Fatah. Celebraban el tercer aniversario de la muerte de Yaser Arafat. La concentración se había convocado para la una de la tarde pero varias horas antes comenzaron a llegar miles de personas a la plaza próxima a las universidades de Fatah y de Hamás. Los manifestantes llevaban banderas y otros objetos que identifican a los seguidores de Fatah.

La concentración fue preparada al detalle como la primera gran manifestación de Fatah contra el Gobierno de Hamás desde que los fundamentalistas tomaron el poder en Gaza el pasado mes de junio. Hasta ayer Hamás no había permitido este tipo de libertades al partido del presidente Mahmud Abás.

Entre decenas de miles y 250.000 manifestantes, según las fuentes, se concentraron en la citada plaza, donde estaba previsto que el presidente Abás, que ayer se encontraba en Egipto, pronunciara una alocución vía telefónica.

Los incidentes se iniciaron poco antes de la una, aunque el origen de los mismos es confuso. Según la gente de Fatah, la policía de Hamás comenzó a disparar contra los congregados sin que mediara ninguna provocación. Según Hamás, fueron los milicianos de Fatah quienes primero abrieron fuego contra los policías y éstos se limitaron a responder.

El momento de mayor tensión se vivió cuando la multitud gritó la palabra "chií" a Hamás -lo que los suníes consideran un insulto muy grave- en alusión a Irán, uno de los principales aliados de Hamás. Todos los muertos pertenecían a Fatah aunque entre los heridos graves también hay gente de Hamás.

A la hora que debía comenzar la ceremonia, la Policía controlaba la plaza y comenzó a detener a manifestantes que consideró sospechosos. Esta acción coincidió con el inicio de los tiroteos y la dispersión de los manifestantes.

Mensajeros del caos

Ihab Gusen, portavoz del Ministerio del Interior en Gaza, denunció que Fatah desplegó a un gran número de milicianos armados con el fin de "volver a traer el caos" que reinó en la franja cuando Fatah tenía el poder. Por su parte, la oficina de Abás calificó de "crimen atroz" la carga de la policía de contra los manifestantes.

Según Hamás, Fatah no ha asimilado la toma del poder por los fundamentalistas y aprovecha cada ocasión que se le presenta para provocar a la Policía y suscitar incidentes con la esperanza de deponer al Gobierno de Hamas. Sin embargo, a pesar de las severas sanciones que Israel ha impuesto contra Gaza, Hamás parece que controla la situación con holgura y la gente en general acepta esta situación luchando como puede contra las estrecheces domésticas que soporta a diario.

Ventaja de los integristas

El desafío de ayer tiene pocas probabilidades de prosperar puesto que Hamás dispone de un gran número de milicianos y policías armados que no están dispuestos a aceptar que la situación dé la vuelta, mientras que el número de milicianos armados de Fatah es relativamente escaso y no forma una conjunto coordinado.

No deja de ser irónico que los dos hombres que mejor representan a Fatah y que están detrás de la manifestación de ayer sean Mahmud Abás y Mohamed Dahlan, dos políticos de quienes Arafat desconfiaba profundamente y a quienes siempre trató de mantener alejados de la esfera de poder.

Al-Quds al-Arabi, un diario árabe editado en Londres, informó que Dahlan formará parte de la delegación palestina que a finales de mes viajará a la conferencia de Annapolis que ha convocado Bush. Según este rotativo, Dahlan se incorporará después de la conferencia al equipo de negociadores.

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