Los Clinton devuelven el golpe en la audiencia por el caso Epstein y ponen el foco sobre Trump
Los demócratas quieren aprovechar ahora la audiencia del matrimonio para sentar un precedente que, a la larga, obligue a Trump a dar explicaciones.

Washington--Actualizado a
Cuando el año pasado el caso Epstein arrinconó a Donald Trump, el presidente estadounidense intentó desviar la atención hacia los Clinton. El republicano instruyó al FBI para que investigara más sobre la relación del expresidente demócrata con el pederasta, mientras las bases trumpistas se revolvían contra él por rehusarse a publicar los archivos. Ironías del destino, la audiencia de los Clinton ante el Congreso ha coincidido con la revelación de que el Departamento de Justicia ha retenido documentos sobre la acusación de una de las supervivientes de Epstein contra Trump de agresión sexual.
"[Si yo fuera ustedes] llegaría al fondo de la cuestión de por qué el departamento de Justicia retuvo entrevistas del FBI en las que una superviviente acusa al presidente Trump de crímenes terribles", decía Hillary Clinton el jueves ante el comité de la Cámara de los Representantes que lidera la investigación. Igual que en anteriores ocasiones, la demócrata aseguraba no recordar haberse reunido nunca con Epstein y no tener conocimiento de sus actividades criminales. De hecho, solo hay imágenes con el pederasta de su marido, Bill Clinton, quien testificó el viernes por separado de su esposa.
Bill Clinton también resaltó como "América ha sido sobre la idea de que ninguna persona está por encima de la ley, incluso los presidentes—especialmente los presidentes". Aunque en su comunicado se centra más en dejar claro que él no tenía conocimiento de la actividad penal de Epstein. "No vi nada y no hice nada mal", remarcó el expresidente al comité. Bill Clinton insistió en que su relación de "conocidos" con el pederasta acabó "años antes de que sus crímenes se conocieran" y que nunca fue "testigo durante las limitadas interacciones" que hubo entre ellos.
A partir de la investigación sobre el pederasta fallecido en el 2019 en su celda antes del juicio, se sabe que el expresidente viajó con el jet privado del multimillonario al menos 16 veces. Bill Clinton también aparece en una fotografía dentro de un jacuzzi con mujeres y en otras dos fotografías abrazando a una chica. En una de ellas, la chica está sentada sobre su pierna. En otra aparece con Epstein. A diferencia de Trump, no se conoce ninguna acusación contra el demócrata hasta la fecha.
Los Clinton consideran que la audiencia es un complot republicano para desviar la atención de Trump, y así se lo hizo saber también la excandidata presidencial demócrata a los representantes del comité. La voz cantante para sentar a los Clinton por sus lazos con Epstein es el presidente del comité de la Cámara, el republicano James Comer. Ahora, lo que debía ser una comparecencia que dejara la relación de Trump con Epstein en un segundo plano, amenaza con ser un foco desde donde señalar al presidente. Especialmente con la coincidencia de la sospechosa retención de documentos de Justicia.
Los demócratas han visto la oportunidad y no han tardado ni un minuto en convertir la audiencia de los Clinton en un escenario desde donde volver a poner a Trump en el centro. "Deberíamos interrogar bajo juramento a la persona que aparece mencionada en los archivos de Epstein casi más que ninguna otra, después de Ghislaine Maxwell, y ese es Donald Trump", dijo el jueves Robert Garcia, el demócrata de mayor rango en el comité, en la rueda de prensa posterior al testimonio de Hillary Clinton. Los demócratas quieren aprovechar ahora la audiencia del matrimonio para sentar un precedente que, a la larga, obligue a Trump a dar explicaciones.
Tal y como ha demostrado el tiempo, la última publicación de los más de tres millones de documentos sobre el caso Epstein ha tenido un impacto relevante en la imagen del presidente. El daño ya estaba hecho y los nuevos datos, por el momento, no han aportado nada que haya agravado el escándalo, mientras que en Europa han provocado un auténtico terremoto de dimisiones y detenciones. Pero ahora, la amenaza vuelve a sobrevolar a Trump debido a las ausencias de tres entrevistas a una de las supervivientes que denunció en 2019 haber sido abusada por el presidente y Epstein cuando era menor.
La falta de estos documentos se pudo descubrir gracias al hecho de que el índice que el FBI realizó con todos los materiales sí se publicó. De acuerdo con la lista, el FBI condujo hasta cuatro entrevistas en relación con las acusaciones contra Trump, pero sólo se ha publicado la nota de una. Faltan las tres restantes, que suman unas 50 páginas. Los documentos públicos tampoco incluyen las notas originales de las entrevistas, las cuales están recogidas en el índice como parte del archivo. En otras entrevistas realizadas por el FBI con otras potenciales víctimas y testigos de los abusos, el departamento de Justicia sí ha publicado las notas originales.
Ahora, después de que diversos medios estadounidenses se hicieran eco de la casualidad, el departamento de Justicia ha respondido que revisará si los documentos con las acusaciones contra Trump se retuvieron indebidamente.
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