Los demócratas ven ilegal el ataque militar a Venezuela en un momento en el que la popularidad de Trump está en horas bajas
El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, ya ha avanzado una propuesta en la cámara para bloquear futuras acciones del presidente contra el país centroamericano.

Washington--Actualizado a
Los líderes del partido Demócrata se han alzado furiosos contra la intervención militar en Venezuela de Donald Trump. No solo porque consideren que se trate de una acción ilegal, sino porque se ha hecho a espaldas del Congreso. En las 72 horas posteriores al ataque sobre Caracas, congresistas y senadores demócratas han salido en tropel a denunciar el abuso de poder por parte del presidente estadounidense.
La exvicepresidenta Kamala Harris, que ha mantenido un perfil bajo desde que perdió las elecciones contra Trump, publicaba un largo comunicado en X el sábado condenado la agresión. "Que Maduro sea un dictador brutal e ilegítimo no cambia el hecho de que esta acción fue tanto ilegal como imprudente", advertía. Y añadía: "El pueblo estadounidense no quiere esto y está cansado de que le mientan".
El flamante alcalde de Nueva York, el socialista Zohran Mamdani, también condenó la intervención. Tres días en el cargo y el demócrata de 34 años ya marcaba su primera ruptura con Trump, a quien llamó brevemente para comunicarle su postura: "Hice clara mi oposición, lo dejé claro y ahí quedó todo", explicó Mamdani a los periodistas que esperaban a que hiciera un acto sobre carriles bici en Brooklyn. Justamente, la corte de Manhattan donde este lunes han comparecido Maduro y su esposa, Cilia Flores, está a tan solo ocho minutos andando del Ayuntamiento.
A pesar de que Trump ha incumplido su promesa electoral de sacar Estados Unidos de los conflictos exteriores, quiénes se han sentido más engañados son los demócratas. El grueso de la bancada republicana apoya la acción, así como los tótems del movimiento MAGA, como es el caso de Steve Bannon y Laura Loomer.
"Literalmente nos mintieron a la cara", explicaba el domingo Chris Murphy, senador por Connecticut, en referencia a una sesión informativa sobre Venezuela que el secretario de Estado, Marco Rubio, realizó en el Senado el mes pasado. "El mensaje que enviaron fue que esto no iba de un cambio de régimen… Dijeron que se trataba únicamente de una operación antidroga". Murphy calificó la acción de "rotundamente ilegal" y advertía: "No hay forma de confiar en esta administración".
Antes de Trump, George Bush padre ya eludió el legislativo con la 'operación Causa Justa' en los 80 para capturar al dictador panameño Manuel Noriega. La diferencia, sin embargo, es que se encargó de recabar apoyo bipartidista en el Capitolio de antemano. Incluso George Bush hijo con la invasión de Irak y Afganistán recibió autorización del Congreso. En el caso de Trump, la intervención tomó completamente desprevenidos a los legisladores. Ni siquiera lo que se conoce como el "grupo de los ocho" - los principales líderes del Congreso de ambos partidos que tradicionalmente son consultados sobre asuntos de seguridad nacional- fue informado de la operación, en una muestra más de las aspiraciones absolutistas de Trump.
Jim Himes, el principal demócrata del comité de inteligencia de la Cámara Representantes, denunciaba este fin de semana que: "Soy miembro del grupo de los ocho y todavía no he recibido ninguna llamada de nadie de la administración".
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, ya ha avanzado una propuesta en la cámara para activar la resolución de poderes de guerra y bloquear a Trump de que pueda cometer nuevas acciones militares en Venezuela. El texto, que ha sido introducido con el apoyo de otros dos senadores demócratas, tiene que ser votado a mediados de esta semana y el líder de la mayoría republicana, John Thune, no tiene poder para bloquearla. La medida solo necesita una mayoría simple para avanzar.
De entre la bancada republicana hay muy pocas voces críticas. Una de las que se ha podido escuchar es la del congresista Thomas Massie que hacía un llamamiento a las bases trumpistas: "Despertad, MAGA. Lo de Venezuela no trata de drogas; se trata de petróleo y cambio de régimen. Esto no es por lo que votamos".
Manifestaciones en el país
A lo largo del fin de semana cientos de personas acudieron a concentraciones y manifestaciones contra la intervención en Venezuela. Chicago, Dallas y Nueva York fueron algunas de las más numerosas, mientras que en Washington un modesto grupo de no más de una treintena de personas protestaba ante la Casa Blanca el sábado.
En todas las manifestaciones el mensaje era similar: los asistentes expresaban su oposición a una posible guerra con Venezuela y denunciaban como ilegal la operación estadounidense. La fotografía contrastaba con las celebraciones en las calles del país por parte de muchos de los miembros de la diáspora venezolana.
El secuestro de Maduro coincide justo en uno de los momentos más bajos de popularidad de Trump. La última encuesta publicada por Gallup a finales de 2025 mostraba cómo la aprobación del presidente se situaba en un 36%, superando su pico más bajo de su primer mandato, cuando el nivel de descontento se situó en un 37%. Las cifras no son un buen augurio en el inicio del año electoral, donde el partido republicano confiaba en volver a apoyarse en la figura de Trump para salvar su ajustada mayoría en el Congreso en las legislativas de noviembre.
Este lunes, una nueva encuesta realizada por The Washington Post señalaba como un 42% de los estadounidenses desaprueba la decisión de Trump, frente a un 40% que lo celebra. La casi paridad entre detractores y defensores insinúa que probablemente el ataque a Caracas le pueda servir al republicano como una manera de mejorar sus cifras de popularidad. Aun así, cabe destacar que la mayoría de los encuestados por el Post cree que el mandatario hubiera tenido que consultar al Congreso para actuar.

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