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Erdogan redobla el pulso con EEUU y anuncia que boicoteará sus productos electrónicos

"Si ellos tienen iPhone, en el otro lado hay Samsung", dice el mandatario turco, quien insiste en calificar de "ataque económico" desde el exterior la depreciación de su divisa 

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El presidente turco Recep Tayyip Erdogan habla con el presidente estadounidense Donald Trump durante la última cumbre de la OTAN en Bruselas. REUTERS/Kevin Lamarque

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan dijo el martes que Turquía boicotearía los productos electrónicos de Estados Unidos, en respuesta a las sanciones y elevados aranceles contra Ankara fijados por Donald Trump en una disputa sobre la detención del pastor evangélico estadounidense, Andrew Brunson, hace dos años, bajo acusaciones de terrorismo que permanece en arresto domiciliario.

"Vamos a boicotear los productos electrónicos de Estados Unidos. Si ellos tienen iPhone, en el otro lado hay Samsung", declaró el mandatario en un discurso televisado ante los miembros de su partido, el gobernante AKP.

El Gobierno estadounidense ha impuesto sanciones a dos ministros turcos y ha duplicado los aranceles al acero y aluminio de Turquía, lo que ha aumentado la desconfianza de los inversores en el país eurasiático y acelerado el desplome de la lira turca, que se ha depreciado más del 25 % en lo que va de mes (un 43% en lo que va de año).

El presidente de Turquía, RecepTayyip Erdogan, en un simposio del partido AKP, en Ankara. EFE

Erdogan volvió a definir la depreciación de la moneda turca como consecuencia de un "ataque económico" desde el exterior. "Podemos hacer dos cosas: una en economía y la otra en política. Hemos tomado las medidas que la economía necesita y seguiremos haciéndolo. Lo más importante, es mantener una posición política fuerte", afirmó el mandatario.

Este lunes, John Bolton, asesor de seguridad nacional del presidente de Estados Unidos se reunió con el embajador turco en Washington, Serdar Kilic, para abordar las tensiones entre los dos países tras la detención del pastor Andrew Brunson.

El pastor estadounidense ha solicitado quedar en libertad y el fin de la prohibición para abandonar territorio turco, según ha asegurado este martes su abogado.

El pastor estadounidense Andrew Brunson, a su llegada a su domicilio, tras su salid de la prisión turca de Esmirna, el pasado julio. REUTERS

Brunson pasó 21 meses en una cárcel antes de que en julio fuese puesto bajo arresto domiciliario. El religioso, que lleva más de dos décadas residiendo en Turquía, está acusado de colaborar con la red liderada por el clérigo Fethulá Gulen, señalado como cerebro de la intentona golpista de 2016.

La defensa ha reclamado ante el tribunal el fin de las "ilegales intervenciones políticas" y el levantamiento de las medidas de control impuestas sobre el acusado, que se arriesga a una pena de hasta 35 años de cárcel. El tribunal tiene ahora siete días para pronunciarse, según el abogado Ismail Cem Halavurt.

Otro punto de discordia bilateral es la negativa de Turquía a dejar de comerciar con el vecino Irán, de acuerdo con la política de Estados Unidos de aislar a Teherán mediante sanciones.

La lira turca recupera parte del terreno perdido

Mientras, la lira turca se aprecia en más del 8 % respecto a los nuevos mínimos históricos que había marcado horas antes frente al dólar y el euro.

La organización de empresarios turca Tüsiad y la Unión de Cámaras de Comercio y Bolsas de Turquía (TOBB) han instado al Gobierno turco a adoptar medidas de austeridad y una política monetaria más estricta, lo que supondría una fuerte subida del tipo de interés básico, fijado actualmente en el 17,75 %.

El Banco Central de Turquía sigue tomando medidas para reforzar su divisa. Este martes ha subido en 1,5 puntos porcentuales, hasta el 19,25%, el tipo de interés pero solo en una licitación para depositar dólares a cambio de liras a dos semanas, hasta un volumen de 1.500 millones de dólares.

La frágil situación económica de Turquía, agravada por su alta deuda en divisa extranjera y la gradual subida de tipos de interés en Estados Unidos, ha hecho pensar que Ankara se pueda ver obligada a solicitar ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, un portavoz de organismo dirigido por Christine Lagarde aseguró que hasta el momento Turquía no ha pedido ayuda financiera al fondo por la abrupta depreciación de la lira y las recientes tensiones comerciales con Estados Unidos.