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Estados Unidos incrementa las operaciones desestabilizadoras en Siria

Un comunicado del ejército ruso ha puesto en evidencia algunas de las operaciones que lleva a cabo el ejército de Estados Unidos en Siria contra el gobierno de Damasco. Se trata de operaciones de “sabotaje” y “terrorismo” que realizan distintas milicias entrenadas por Washington en la base militar de Al Tanf, operaciones que sugieren que la calma no regresará fácilmente a ese país tras más de ocho años de guerra.

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Un miembro de White Helmets usa una sierra en los escombros después de un ataque aéreo en esta captura de pantalla tomada de un vídeo de redes sociales | Reuters

Aunque hace unos meses, en diciembre de 2018, el presidente Donald Trump anunció la retirada de las tropas de Estados Unidos de Siria, poco después rectificó y se estima que cerca de 3.500 soldados americanos siguen operando en el país, principalmente al este del río Éufrates, en el Kurdistán, pero también en el sureste, donde conservan una importante y activa base militar. Sus actividades son intensas y se han incrementado significativamente en los últimos meses, asegurándose de que el gobierno de Damasco no podrá garantizar la estabilidad en Siria a medio y largo plazo.

Es como un pescado que se muerde la cola: estadounidenses, israelíes y “países árabes moderados” desestabilizan Siria en el Kurdistán, en el distrito de Idlib e incluso dentro de la zona que ha recuperado Damasco, de manera que fuerzan al gobierno de Bashar al Asad a incrementar la presión y la represión, dando pie a que los Estados Unidos y sus aliados, culpen a Damasco de todo lo que sucede en el país.

Esta semana Moscú acusó a los estadounidenses de robar el petróleo del Kurdistán y de entrenar a milicianos rebeldes que llevan a cabo sabotajes y operaciones terroristas en las áreas controladas por el gobierno en un intento de debilitar y socavar su influencia. En esta ocasión, los rusos, que son aliados de Damasco, aportaron detalles acerca del funcionamiento de las operaciones de desestabilización que apadrina Washington.

Las operaciones de Washington tienen por objetivo cardinal evitar que Damasco recupere el control de todo el país

La descripción realizada por Moscú señala que las operaciones de Washington tienen por objetivo cardinal evitar que Damasco recupere el control de todo el país y que en esas actividades también participan empresas militares privadas que trabajan junto al ejército de Estados Unidos en el entrenamiento de los grupos armados.

Se denuncia que esos grupos garantizan la extracción de petróleo de los campos del lado oriental de Éufrates, que es la zona más rica de Siria en petróleo. El líquido se vende después en el mercado negro y se exporta desde el Kurdistán, lo que en opinión de Moscú se trata de un robo puesto que el petróleo es propiedad del estado y no de las milicias y grupos armados que operan en la zona con la bendición de Washington.

Este mismo mes de julio se supo que la persona encargada de la venta del petróleo robado es el “hombre de negocios” israelí Moti Kahana, nacido en Jerusalén y que también posee la nacionalidad de Estados Unidos. La participación de Kahana en el negocio del petróleo, quien ha reconocido que la información es cierta, revela hasta qué punto existe una penetración de los servicios de inteligencia israelíes en Siria, y en especial en la zona del Kurdistán. Dada la enorme capacidad desestabilizadora de Israel, es fácil deducir que la tranquilidad y la calma no llegarán a Oriente Próximo ni a Siria dentro de un periodo de tiempo razonable.

Las personas se reúnen en el lugar de la explosión de un coche bomba frente a una iglesia en Siria | Reuters

Según el ministerio de Defensa ruso, gran parte de los ingresos provenientes del contrabando de petróleo se emplean en “apoyar a formaciones armadas ilegales, en sobornar a jefes tribales locales y en incitar el sentimiento antigubernamental”, tanto en el Kurdistán como en las zonas que el gobierno de Bashar al Asad ha recuperado tras más de ocho años de conflicto.

El ejército estadounidense y las empresas militares privadas están entrenando a hasta 2.700 hombres

Según Moscú, el ejército estadounidense y las empresas militares privadas están entrenando a hasta 2.700 hombres de distintos grupos armados en la base militar de Al Tanf, en el sureste de Siria. Los militares trabajan en esta base situada junto a la frontera con Jordania y han decretado un área de seguridad de 55 kilómetros alrededor de Al Tanf.

La base de Al Tanf empezó a ser operativa en 2015 y Washington dijo que se creó para combatir al Estado Islámico, aunque más tarde se ha dedicado a entrenar a rebeldes de todo tipo de pelaje. Según The Jerusalem Post, uno de los objetivos centrales de la base es evitar un contacto terrestre de Irán con Líbano. Después del periodo de entrenamiento, los milicianos son transportados en helicópteros al este del río Éufrates.

El ministerio de Defensa ruso acusó a Estados Unidos de enviar a los milicianos “más violentos” entrenados en Al Tanf al interior de las zonas controladas por el gobierno de Damasco con el fin de “desestabilizar y evitar el fortalecimiento del gobierno”. “Los principales objetivos de los milicianos entrenados por el ejército de Estados Unidos son las operaciones de sabotaje, la destrucción de las instalaciones e infraestructuras del petróleo y el gas, y los ataques terroristas contra las fuerzas gubernamentales”, dijo el general ruso Sergei Rudskoi en un comunicado que el lunes reprodujo la agencia Tass.

“Estos grupos han operado en las ciudades de Suweida, Tadmor y Bukamal”, aseguran los rusos, donde han realizado sabotajes y violaciones de la seguridad, especialmente en instalaciones vitales para el gobierno, en particular bombardeos contra gasoductos y oleoductos, contra el ferrocarril que transporta fosfatos al este de la ciudad de Homs, así como operaciones de asesinato en las ciudades mencionadas, y también en Damasco y Deraa.

El general ruso denunció que una parte de las operaciones realizadas por los milicianos entrenados por Estados Unidos están dirigidas contra infraestructuras civiles que no tienen significado militar. Los milicianos entrenados en Al Tanf “están obteniendo un número creciente de armas extranjeras, incluidos lanzadores de cohetes”, un fenómeno que también están observando los rusos en el distrito de Idlib, donde hay decenas de millares de yihadistas que cuentan en el apoyo de Estados Unidos y sus aliados árabes.