LA LETRA PEQUEÑA
Feijóo y el misterio de su patrimonio

Por Manuel Rico
Director de Público
Alberto Núñez Feijóo tiene serias opciones de ser el próximo presidente del Gobierno. Y buena parte de su discurso se basa en denunciar la corrupción socialista y prometer que él liderará un Gobierno limpio. Son dos razones de peso para exigir que sea transparente sobre sus ingresos y sobre el origen de su patrimonio. Sin embargo, mantiene una enorme opacidad sobre ambos temas.
Aquí va un breve listado de las cuestiones que no sabemos y que el presidente del PP se niega a aclarar:
1. No sabemos el origen del incremento patrimonial de cientos de miles de euros que declaró en 2022.
2. No sabemos qué cantidad de dinero le entrega desde hace años el PP para que pague el alquiler de su piso en el centro de Madrid.
3. No sabemos si es dueño de dos o de tres viviendas.
4. No sabemos cuánto dinero ingresa en concepto de alquiler por esos pisos que tiene en propiedad.
No parecen pocas incógnitas si tenemos en cuenta que Feijóo tiene obligación de realizar declaraciones públicas de bienes e intereses desde el año 2005, por los diversos cargos públicos que ha ejercido, y que debe mantenerlas actualizadas. Está claro que algo falla.
Síganme, por favor, en este viaje a las finanzas de Feijóo. Ya les advierto de que el asunto es un poco áspero, porque hay que analizar unas cuantas cifras, pero a cambio les puedo prometer que nos encontramos ante uno de esos misterios insondables que nos presenta la vida. No al nivel de la multiplicación de los panes y los peces junto al mar de Galilea, pero casi.
El enriquecimiento
El 4 de agosto de 2020, tras ganar por mayoría absoluta sus cuartas elecciones en Galicia, Feijóo realizó una declaración de bienes como diputado autonómico. Esta era su situación patrimonial:
– Tenía un piso en Madrid, una vivienda en Vigo y, al otro lado de la ría, un chalé en Moaña.
– Disponía de depósitos bancarios por importe de 143.796 euros y de un plan de pensiones con 175.797 euros.
– Debía 238.000 euros de un préstamo hipotecario.
Por tanto, sin contar las viviendas, su patrimonio neto ascendía a 81.593 euros.
Feijóo juraba y perjuraba entonces que sus ambiciones políticas estaban colmadas siendo presidente de la Xunta. Pero al bueno de Pablo Casado, entonces líder del PP, se le ocurrió hurgar en un caso de presunta corrupción del hermano de Ayuso. Ya saben: "La cuestión es si es entendible que el 1 de abril, cuando morían en España 700 personas, se puede contratar con tu hermana y recibir 286.000 euros de beneficio por vender mascarillas". El partido tuvo que elegir entre quien denunciaba un pelotazo poco entendible y quienes querían tapar el escándalo. Y la decisión fue casi unánime: pasaron a cuchillo a Casado y, el 2 de abril de 2022, Feijóo fue nombrado nuevo presidente del PP. “No vengo a insultar a Sánchez”, afirmó solemne. ¡Qué cosas!
El 24 de mayo de aquel año, recién aposentado en la capital, Feijóo tuvo que realizar una nueva declaración de bienes, esta vez en calidad de senador. Y su situación patrimonial había mejorado considerablemente:
– Era dueño de un piso en Madrid y de una vivienda en Vigo.
– Disponía de depósitos bancarios por importe de 207.420 euros, de un Fondo en Abanca con 481.500 euros y de un plan de pensiones con 190.547 euros.
– Contaba con acciones de Inditex valoradas en 51.050 euros.
– No tenía deudas hipotecarias tras liquidar el préstamo de 238.000 euros
Por tanto, sin contar las viviendas, su patrimonio neto ascendía a 930.517 euros. O, lo que es lo mismo, 848.924 euros más que dos años antes.
¿De dónde salió ese dinero? Sabemos que al menos una parte procede de la venta del chalé de Moaña en 2021. Pero Feijóo nunca ha aclarado por qué importe se realizó esa operación, sólo desveló cuánto había ganado (184.000 euros). Hay dos opciones y ambas plantean un problema para el dirigente del PP (lo que quizá explique por qué oculta cuánto se embolsó con la venta):
– Si el incremento de su patrimonio en cerca de 849.000 euros se produjo porque vendió a ese precio el chalé de Moaña, dado que declaró que con la operación había ganado sólo 184.000 euros, resulta que el chalé le tendría que haber costado 665.000 euros. Y la pregunta entonces sería: ¿cuándo y cómo generó esos 665.000 euros para invertir en el chalé porque en sus declaraciones de bienes e ingresos no figuran?
– Y si el incremento del patrimonio no se explica sólo por la operación del chalé, porque el precio de venta fue inferior a los 849.000 euros, ¿cuál es entonces el origen del resto de fondos aflorados por Feijóo en 2022?
Público le preguntó el pasado viernes al portavoz de Feijóo por esta cuestión. La respuesta fue que “toda la información que tiene que remitir la ha remitido a donde corresponde”. No seré yo quien lo ponga en duda, pero me planteo una pregunta inocente: si te presentas como Don Limpio y prometes que vas a presidir el gobierno más honrado de España desde Leovigildo, ¿no deberías explicar a los ciudadanos con transparencia cómo has acumulado tu patrimonio?
Y es que 665.000 euros no son cosa menor, que diría Rajoy. No dan para comprar el joyero completo de Zapatero, pero sí que puedes adquirir holgadamente la mitad.
Por otra parte, no hace falta ser profeta para saber que si esa feliz evolución patrimonial la experimenta Pedro Sánchez, en vez de Feijóo, presentan querellas una veintena de asociaciones ultraderechistas y aparece un trasunto de juez Peinado que pide conocer las finanzas del líder socialista desde el momento de su fecundación.
Marx me libre de estar sugiriendo que nadie presente una querella contra Feijóo, pero sí creo firmemente que el presidente del PP debería aclarar estos datos. ¿Cómo acumuló semejante patrimonio con un sueldo público desde 1985? Es probable que exista una explicación sencilla que todos podamos entender, lo que hace aún más incomprensible la opacidad.
El alquiler
Una opacidad que se extiende al pago del alquiler del piso donde vive actualmente en Madrid. Se trata de una vivienda de 244 metros cuadrados en El Viso, el barrio con la mayor renta per cápita de España. El alquiler que se abona en el mercado por un piso similar al de Feijóo llega a los 4.000 euros mensuales.
En 2023, cuando se conoció que el partido le pagaba en torno a 52.000 euros anuales en concepto de “gastos de representación”, Feijóo explicó que el dinero se destinaba a costear el alquiler de su vivienda. Hace un par de semanas, durante el debate en el Congreso sobre los casos de corrupción que asedian al Gobierno, Sánchez invitó a Feijóo a explicar cuánto le paga ahora su partido para el alquiler. El presidente del PP no contestó durante el debate, pero a preguntas de los periodistas respondió lo siguiente sobre el alquiler del inmueble: "Obviamente lo paga mi familia y creo que dentro de mi familia estoy yo, es decir, mi pareja y yo".
Que dentro de la familia de Feijóo está Feijóo es algo que suscita un amplio consenso. Pero claro, el tema no es quién es la persona que hace la transferencia mensual del alquiler al dueño del inmueble, que muy probablemente será la familia de Feijóo. La cuestión es: ¿cuánto dinero le entrega el partido para el pago de la renta? Y es que parece evidente que si el PP le da 52.000 euros al año para pagar el alquiler, y luego Feijóo hace la transferencia, quien realmente está costeando el inmueble es el partido.
De nuevo, Público intentó aclarar este extremo con un portavoz oficial del líder del PP. ¿Qué cantidad le pagará este año el partido a Feijóo en concepto de “gastos de representación” y qué parte de ese dinero lo destina al pago del alquiler? La respuesta omite cualquier referencia a las cantidades, pero incorpora un matiz interesante: “Recibe gastos de representación del PP y tributa por cada euro que recibe”.
El matiz es interesante porque hay adversarios políticos de Feijóo que achacan su falta de transparencia al hecho de que no está declarando correctamente esos ingresos a Hacienda. Yo, sinceramente, no creo esa versión. No porque dude de la capacidad de Feijóo para mentir; de hecho, a veces dudo de su capacidad para decir alguna verdad. No lo creo porque me parece demasiado burdo. A nadie se le ocurre incluir en su declaración de bienes como diputado que cobra 52.000 euros por “gastos de representación” y luego no reflejar esa cantidad en el IRPF.
Pero, entonces, ¿por qué no admite abiertamente qué cantidad le abona el PP anualmente para costear el arrendamiento? Aquí nos movemos en el terreno de la especulación ya que en la mente de Feijóo sólo está Feijóo. Pero si descartamos cualquier irregularidad fiscal, como hago yo, la explicación más lógica se encuentra implícita en la siguiente pregunta: ¿cómo explica Feijóo a la opinión pública que el PP le paga 52.000 euros para que alquile un piso en Madrid cuando él ya es propietario de una vivienda en la ciudad, que está por cierto muy cerca de la que tiene arrendada? Cualquiera podría entender que el partido le está pagando un sobresueldo por esa vía, y no precisamente pequeño. Además de permitirle obtener ingresos como rentista al alquilar el piso que tiene en propiedad en Madrid. Y, por lo que sea, Feijóo no quiere que los conceptos “sobresueldo” y “rentista” se asocien a su imagen.
Las viviendas
Y así llegamos al tercer espacio de sombra en el expediente inmobiliario de Feijóo: ¿cuántas viviendas tiene en propiedad y qué ingresos obtiene por ellas?
De acuerdo con su última declaración de bienes, presentada en el verano de 2023, es dueño de tres viviendas: una en Madrid, otra en Vigo y una tercera en A Coruña. Las dos primeras las adquirió mediante dos hipotecas que firmó en 2001… ¡con dos días de diferencia! ¿Cabe mayor confianza del sistema financiero en una persona? El miércoles 25 de julio suscribes una hipoteca de 270.000 euros en Madrid y el viernes 27 redondeas la semana con otra de 95.000 euros en Vigo. Es verdad que Feijóo era entonces presidente de Correos, un cargo que seguramente inspiraba seguridad a los banqueros. El tercer inmueble, el de A Coruña, lo compró Feijóo en agosto de 2023.
Pero claro, desde entonces han pasado casi tres años y las cosas pueden cambiar. Así que Público quiso comprobar si los tres inmuebles siguen siendo a día de hoy de Feijóo. Según la consulta realizada al Registro de la Propiedad el pasado viernes, los de Madrid y Vigo sí, pero el de A Coruña ya no figura a su nombre.
A la vista de ese dato, contactamos de nuevo con el portavoz del PP para saber si Feijóo había vendido el inmueble coruñés. A estas alturas ya son ustedes capaces de adivinar la respuesta. Efectivamente, el portavoz no aclaró nada. Y también se negó a explicar si Feijóo tiene alquilados actualmente los pisos de su propiedad y, en caso afirmativo, cuánto dinero recibe por ellos.
La transparencia personificada.
No soy experto en comunicación política, pero a mí me parece que un partido que cree en la meritocracia está perdiendo una oportunidad de oro para venderle a los españoles el relato de un hombre hecho a sí mismo, un verdadero sabueso del mercado inmobiliario.
Alberto entró en el nuevo siglo con 38 años, sin vivienda propia y siendo dueño únicamente de una finca rural en Ames, cerca de Santiago. Llevaba ya para entonces 15 años cobrando sueldos públicos, que como todo el mundo sabe, son más bien tirando a modestos. Cómo sería la cosa, que algunas vacaciones en la cercana Portugal se las medio pagaba su buen amigo Marcial Dorado.
Pero la racha cambió. En 2001 le concedieron dos hipotecas en dos días; en 2007 compró una finca rural en Moaña con tan buena fortuna que se la recalificaron, pudo construir un chalé y ganar unos dineritos años más tarde con su venta; en 2023 ya tenía tanta liquidez que compró un piso y un garaje en A Coruña a tocateja. Para entonces había acumulado un patrimonio inmobiliario valorado en más de 1,2 millones y tenía otros 770.000 euros en activos financieros (depósitos, fondos, planes de pensiones, acciones). Y todo pagado, sin hipotecas ni amigos que tengan que pagarte las vacaciones.
Ya me dirán si no es más atractivo el relato de un hombre hecho a sí mismo, que acumula un patrimonio de dos millones de euros cobrando toda la vida sueldos públicos, que el de un pobre niño educado en una escuela rural que no ha encontrado tiempo en medio siglo para aprender inglés. Pues de forma incomprensible, cuando Feijóo se pasea por los platós de televisión, se empeña en hablar de lo que no sabe (el inglés) en vez de contar lo que sabe (cómo hacer una pequeña fortuna con un sueldo público).
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