Líderes europeos comienzan a levantar la voz tras el último desprecio de Trump mientras Von der Leyen guarda silencio
Varios dirigentes han respondido por primera vez en mucho tiempo al presidente de EEUU por su nueva Estrategia de Seguridad Nacional, que prevé impulsar las fuerzas ultras y "euroescépticas".

Bruselas--Actualizado a
Cada vez son más los líderes europeos que están alzando la voz contra las amenazas e insultos de Donald Trump hacia la Unión Europea. Aunque sea con la boca pequeña, el plan de la Casa Blanca de impulsar a la extrema derecha europea, cosa que supone una injerencia política en toda regla, ha provocado la reacción de líderes como el presidente del Consejo Europeo, António Costa, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, el canciller alemán, Friedrich Merz, el primer ministro polaco, Donald Tusk, y de diplomáticos y ministros de Estados miembros de la Unión Europea. Una respuesta que contrasta, precisamente, con el silencio de la dirigente más poderosa de las instituciones europeas, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
La presidenta de la Comisión Europea siempre se ha mostrado muy complaciente con el presidente de Estados Unidos y nunca ha levantado la voz contra el magnate neoyorquino. Cuando Trump recuperó la Casa Blanca, algunos líderes europeos ya apostaron por plantarle cara en el terreno comercial y declarar la independencia en el campo militar, pero Von der Leyen tampoco alzó la voz. Desde el primer momento ha abogado por no responder a los insultos y acciones que Washington toma contra la Unión Europea y acatar ante sus exigencias.
Y, después de que se haya publicado la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, que prevé impulsar las fuerzas ultras y "euroescépticas" de la Unión Europea, Von der Leyen también se mantiene en silencio. "No responder es una manera de responder", se ha limitado a decir en la rueda de prensa de este martes su portavoz, Paula Pinho. Una afirmación que resume a la perfección la estrategia de la dirigente alemana con la potencia norteamericana.
Cabe recordar que fue la misma Von der Leyen quien lideró el acuerdo comercial con Estados Unidos, que aplica un 15% de aranceles a los productos europeos que se importan en Estados Unidos y, en cambio, las exportaciones estadounidenses a la Unión Europea no están sujetas a ninguna tasa de aduana extra. Además, el bloque comunitario tiene que comprar 700 millones de euros en productos energéticos a Estados Unidos durante los próximos tres años. A pesar de estas condiciones, la dirigente alemana siempre ha defendido el acuerdo y las relaciones de la Comisión Europea y la administración Trump.
La cesión ante Trump también ha sido evidente en el terreno militar y de ayudas a Ucrania. La Unión Europea insiste en que tiene que incrementar su autonomía respecto a Estados Unidos, pero ha acatado la exigencia del Pentágono, que controla de facto la OTAN, para incrementar su gasto militar hasta el 5% de su producto interior bruto (PIB). Y, además, está comprando armas estadounidenses para enviarlas a Ucrania, mientras la Casa Blanca se ha desentendido de ayudar al país ucraniano. Otro negocio redondo del magnate neoyorquino con la Unión Europea.
Una primera reacción europea
Más allá del silencio de Von der Leyen, la reacción de los líderes europeos supone la primera vez en mucho tiempo que alzan la voz contra Donald Trump. El primero fue Donald Tusk, quien recordó a Washington que la UE es su principal aliado desde el final de la Segunda Guerra Mundial, "si es que nada había cambiado". Y, este lunes, el mismo presidente del Consejo Europeo. "No podemos aceptar una amenaza de interferencia en la política europea", dijo Antonio Costa, que también hizo un llamamiento a los Estados miembros a asumir el cambio de relación con EEUU y, por lo tanto, "actuar con conformidad", no como si nada hubiera pasado.
Pero Tusk o Costa no son los únicos que han enseñado un poco los dientes a Trump, también el dirigente del país más grande e influyente de la Unión Europea, Alemania. El canciller Merz ha defendido que el bloque europeo tiene que dirigirse hacia una mayor "independencia" respecto a Estados Unidos en todos los terrenos y ha proclamado el final de la alianza transatlántica que se forjó a raíz de la Segunda Guerra Mundial. "El Occidente normativo ya no existe en esa forma. En todo caso, como denominación geográfica, pero no como vinculación normativa que nos otorga cohesión", ha dicho el mandatario alemán.
Se han pronunciado en la misma línea todo tipo de diplomáticos, políticos, exdirigentes y ministros de los Estados miembros de la Unión Europea y de las instituciones comunitarias, también del Parlamento Europeo. De hecho, todos los principales grupos europarlamentarios han criticado duramente los planes y declaraciones del presidente de Estados Unidos contra el bloque comunitario. Los únicos que han guardado silencio han sido las fuerzas de extrema derecha, las mismas que Trump quiere impulsar para acabar con la Unión Europea o, como mínimo, con los valores con los que se fundó.
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