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Los franceses mantienen su lucha contra la reforma laboral

Los altercados de las anteriores protestas hicieron que los desfiles del Primero de Mayo estuvieran vigilados por un amplio dispositivo de seguridad, aunque no se pudo evitar los altercados.

Jóvenes lanzan piedras a la policía durante la manifestación contra de la propuesta de la legislación laboral francesa durante la marcha del Primero de Mayo.-REUTERS / Philippe Wojazer

MARTA GARDE (EFE)

PARÍS.- Los franceses mantuvieron hoy su lucha contra la reforma laboral del Ejecutivo socialista con manifestaciones en todo el país que aprovecharon el Primero de Mayo, Día del Trabajo, para exigir la retirada de ese texto. Los altercados registrados en las anteriores protestas, que sólo el pasado 28 de abril se saldaron con 214 detenciones y 78 agentes heridos, hicieron que los desfiles estuvieran vigilados por un amplio dispositivo de seguridad, que pese a todo no pudo evitar altercados.

Así, en el cortejo parisino, que partió de la plaza de la Bastilla hacia la de Nación, jóvenes enmascarados lanzaron proyectiles contra las fuerzas del orden, como botellas y otros objetos, y fueron respondidos con gases lacrimógenos.

Detrás de la convocatoria de este Primero de Mayo, estaban los sindicatos CGT, FO, FSU, Solidarios, UNEF, UNL y FIDL, confiados en lograr el abandono de una reforma tachada de demasiado liberal

Tanto el primer ministro, Manuel Valls, como el titular de Interior, Bernard Cazeneuve, habían advertido de que se iba a hacer "todo" para impedir los desbordamientos, no sin abogar por "un uso proporcionado y legítimo de la fuerza cuando sea estrictamente necesario". Detrás de la convocatoria de este domingo, a dos días de que el texto comience su trámite parlamentario, estaban los sindicatos CGT, FO, FSU, Solidarios, UNEF, UNL y FIDL, confiados en lograr el abandono de una reforma tachada de demasiado liberal.

A un año de las presidenciales y con la impopularidad del presidente, François Hollande, en mínimos históricos, con una desaprobación de ocho de cada diez ciudadanos, el Ejecutivo no ha logrado frenar el descontento pese a las concesiones efectuadas. Las casi 5.000 enmiendas con las que llega al Parlamento hacen prever además una negociación difícil para las autoridades, que, en palabras de la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, defienden que es un proyecto de ley "justo y necesario para el país".

Policías antidisturbios franceses avanzan con escudos para hacer retroceder a los jóvenes que protestan en contra de la propuesta de la legislación laboral francesa durante la marcha del Primero de Mayo.-REUTERS / Philippe Wojazer

Bruny Baret, miembro del Partido Comunista de los Trabajadores, lamenta que esté "destruyendo todos los derechos que los trabajadores han ganado desde la II Guerra Mundial"

Los manifestantes, como señala el investigador científico Bruny Baret, miembro del Partido Comunista de los Trabajadores, lamentan que esté "destruyendo todos los derechos que los trabajadores han ganado desde la Segunda Guerra Mundial". A la reforma se le reprocha, entre otros puntos, acabar con la igualdad de negociación entre empleados y empresarios al otorgar primacía a los acuerdos en las empresas por encima del convenio colectivo.

La patronal francesa, no obstante, se incluye entre los detractores de este texto, que apenas cuenta con el apoyo de los llamados sindicatos reformistas, como CFDT, CFTC o Unsa, que no se unieron hoy al desfile y propusieron en su lugar mesas redondas. Al frente abierto en su contra se sumó además hace justo un mes el movimiento Nuit Debout (Noche en pie), que guarda similitudes con el 15M español o el estadounidense Ocuppy Wall Street y ha hecho de la plaza parisina de la República su centro de operaciones.

Le Pen y Femen

Aunque el rechazo de toda jerarquía y la "horizontalidad" de su funcionamiento empiezan a presentarse como un lastre para su evolución, ha despertado el interés de organizaciones como la CGT o Solidarios, que según este último, encuentra puntos en común en "numerosos temas". Y, como en años anteriores, el Primero de Mayo también sirvió de tribuna política a la ultraderecha, que tradicionalmente conmemora en esta fecha la figura de Juana de Arco y su victoria en el siglo XV al frente de las tropas francesas contra el ejército inglés.

Marine Le Pen renunció al desfile por un "banquete popular y patriota" y reivindicó el restablecimiento de las fronteras nacionales y "mayor democracia y referendos"

Reflejo de la distancia entre la líder del Frente Nacional (FN) Marine Le Pen, y su padre y fundador del partido, Jean-Marie Le Pen, fue el acto paralelo que este último organizó hoy, en el que vaticinó la derrota de su sucesora en las elecciones de 2017 si esta no hace nada para corregir la división interna. La actual presidenta, que renunció a un desfile en favor de un "banquete popular y patriota" para más de 2.000 militantes, lanzó pese a todo un discurso de tono presidencial en el que reiteró el restablecimiento de las fronteras nacionales, una política extranjera "libre e independiente" y "mayor democracia y referendos".

Su precaución para evitar interrupciones como las protagonizadas el año pasado por militantes de la organización feminista radical Femen no acabó de dar resultado: siete activistas, desalojadas después por la policía, irrumpieron en el lugar del banquete con champán y cotillón para celebrar "el fin" de ese partido.

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